El auge pospandémico del teletrabajo hace virar el perfil del hipotecado no nacional: frente al anterior protagonismo de compradores de 50 o 60 años, los jóvenes piden ahora paso.
El comprador extranjero de vivienda es un perfil con cada vez mayor protagonismo en el mercado inmobiliario español, que además puede ir en aumento en los próximos años: es de esperar que el mercado sufra una corrección, en la que sean los compradores nacionales los más perjudicados, frente a un comprador no nacional que no suele tener tantas necesidades de financiación y que proviene de países con mayor poder adquisitivo. En este contexto, resulta llamativo el crecimiento experimentado por los compradores extranjeros en solo un año. Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), a partir de datos del Colegio de Registradores Inmobiliarios, certifica que en 2022 las compraventas por parte de extranjeros llegaron a las 88.800, o lo que es lo mismo, un crecimiento interanual del 45%. Prácticamente uno de cada seis compradores de vivienda el pasado año fueron extranjeros, puesto que firmaron el 13,8% de las operaciones de compraventa.
En el primer trimestre de este año, además, las compraventas por parte de extranjeros se situaron en 23.380, un 14,5% del total de operaciones entre enero y abril y 2.000 más que el mismo periodo del año anterior. Un primer indicio que lleva a la UCI a ser más optimista este año que el anterior. Y eso a pesar de las fuertes subidas de los tipos de interés, que, con todo, se ven compensadas por "el atractivo del país y su calidad de vida, la rentabilidad y el hecho de que el mercado [español] sea un valor refugio y estable para las inversiones".
Esta subida del comprador extranjero lleva aparejados ciertos cambios en su perfil tipo, y también en el del perfil del hipotecado no nacional. Porque si bien hasta la pandemia lo habitual eran compradores entre los 50 y 60 años, la edad media del interesado en vivienda en España está disminuyendo de manera drástica.
En los últimos meses, la libertad que dan muchas multinacionales a sus empleados, así como el posicionamiento de España como un país deseado para comprar vivienda, ha acelerado este cambio. "Después de la pandemia estamos viendo muchos compradores de edades más tempranas aprovechando que pueden trabajar a distancia, y de esta forma no tienen que esperar hasta su jubilación para cumplir su sueño de pasar largas temporadas en las costas españolas", subraya Dylan Leworthy, director regional de UCI.
De este modo, la filosofía del working anywhere está impulsando profundos cambios en el mercado español, sobre todo en aquellas zonas que combinan su atractivo costero con un importante tirón para que las empresas instalen ahí sus sedes: el ejemplo más claro es Málaga. Entre los compradores jóvenes, destacan los procedentes de Reino Unido, Alemania, Francia o Bélgica, nacionalidades que siempre han tenido interés por comprar vivienda en España, a las que le suma la irrupción "con fuerza" de EEUU. Las regiones en las que más se fijan son Baleares (un 35% de las compras son de extranjeros), Canarias, Comunidad Valenciana y Región de Murcia.
Desde UCI también destacan que los beneficios que ofrecen las golden visa también atraen a compradores extranjeros, aunque lo cierto es que se otorgan de media unas 500 al año, cifra absolutamente testimonial.
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