El acusado del triple homicidio de Morata de Tajuña (Madrid) mató a su compañero de celda golpeándole con una pesa del gimnasio de la prisión que faltaba desde hacía un mes y de cuya desaparición había sido alertada la dirección del centro, y después se duchó y se cambió de ropa antes de avisar del crimen, según un informe de los investigadores.
20 de febrero de 2024 5:33 hs
Los funcionarios comprobaron que estaba duchado y cambiado de ropa, había tapado el cadáver con una manta, y había metido las pertenencias de la víctima en dos bolsas.
El agresor y la víctima tenían discusiones frecuentes por la falta de higiene del fallecido, y porque según relató Dilawar su compañero de celda le miró cuando estaba desnudo, a su modo de ver con ánimo homosexual.
Los investigadores comprobaron que el presunto objeto homicida es una pesa de 2,5 kilos que según el forense es compatible con las heridas que presentaba el cadáver, que tenía fractura en cráneo y cara. Además no había otro objeto contundente en la celda, según las fuentes.
La pesa faltaba en su lugar, el gimnasio de la prisión, desde hacía un mes, y este hecho había sido comunicado verbalmente por el interno encargado del gimnasio a la dirección del centro, según las fuentes, que detallan que ni la víctima ni el asesino eran asiduos al gimnasio.
Unas dos horas antes del aviso que dio el propio Dilawar, sobre las doce y media de la madrugada, otros internos oyeron fuertes golpes en la celda del crimen, pero ni gritos ni discusiones.
El acusado por los asesinatos de los tres hermanos de Morata de Tajuña (Madrid) y de su compañero de celda en la cárcel de Estremera permanece en un módulo de aislamiento y se le aplica el protocolo para presos extremadamente peligrosos o manifiestamente inadaptados al régimen ordinario. EFE