El acusado del triple homicidio de Morata de Tajuña (Madrid) mató a su compañero de celda golpeándole con una pesa del gimnasio de la prisión que faltaba desde hacía un mes y de cuya desaparición había sido alertada la dirección del centro, y después se duchó y se cambió de ropa antes de avisar del crimen, según un informe de los investigadores.