Un brote de gripe aviar altamente patógena (H5N1) fue detectado en una explotación de Pozo de Guadalajara (Castilla-La Mancha), España, donde se sacrificaron más de 37.000 gallinas para evitar la propagación del virus.
La granja se dedicaba a la recría de pollos para producción de carne y se encuentra en una de las zonas con mayor densidad de explotaciones avícolas del país.
El episodio encendió las alarmas en el sector y llevó a que España perdiera oficialmente su estatus de país libre de gripe aviar, reconocimiento sanitario que mantenía desde 2023 y que facilitaba las exportaciones de carne aviar y huevos.
Otros focos y aves silvestres afectadas
Además del brote en Guadalajara, se confirmaron otros tres focos en granjas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía, según informó el Ministerio de Agricultura.
También se detectaron casos en fauna silvestre, como un águila calzada hallada en Valladolid, y brotes en el entorno del Parque Nacional de Doñana, lo que llevó a cerrar temporalmente algunos parques urbanos en Sevilla y Málaga por precaución.
La circulación del virus en aves silvestres es uno de los factores que aumenta el riesgo de reinfección en granjas, ya que España se encuentra en una ruta migratoria clave entre África y el norte de Europa.
Cómo impacta la gripe aviar en lo económico y comercial en España
La reaparición de la gripe aviar genera preocupación en el sector avícola, uno de los más importantes de la producción ganadera española. España es el primer productor de huevos de la Unión Europea y uno de los principales exportadores de carne de ave.
La pérdida del estatus sanitario puede tener consecuencias económicas: países importadores como Hong Kong suspendieron temporalmente las compras de productos avícolas de las provincias afectadas, y podrían sumarse nuevas restricciones si surgen más brotes.
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Riesgo para humanos y medidas de control
Las autoridades sanitarias subrayan que el riesgo de transmisión a humanos es bajo y se limita principalmente a personas en contacto directo con animales infectados. El consumo de huevos o carne de ave no representa un riesgo si están correctamente cocinados.
Entre las medidas de control aplicadas figuran:
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Sacrificio de aves en las granjas afectadas.
Cuarentena y restricción de movimientos en un radio de 10 kilómetros.
Refuerzo de la vigilancia en aves silvestres.
Medidas de bioseguridad en las explotaciones: control de accesos, desinfección y aislamiento de instalaciones.