La Corte Suprema de Justicia de Argentina ha ordenado que Ignacio, un niño de 11 años, sea devuelto a España tras una larga disputa legal entre sus padres. A pesar de que el menor ha expresado su deseo de quedarse en Argentina junto a su madre, el máximo tribunal del país concluyó que la madre ejerce una “retención ilícita” del menor, en respuesta a la petición presentada por el padre, quien reside en España. La sentencia llega tras casi siete años de litigios, que comenzaron cuando la madre decidió regresar a Argentina con su hijo en 2017.
LA JUSTICIA ESPAÑOLA AUTORIZÓ EL VIAJE A ARGENTINA
Ignacio nació en España en 2013, donde sus padres argentinos habían emigrado en busca de oportunidades laborales. Tras el divorcio, la custodia fue asignada a la madre por mutuo acuerdo, y en 2017, ante las dificultades económicas y laborales que enfrentaba en España, ella decidió regresar a Argentina con Ignacio, amparada por una autorización judicial. Poco después, el padre inició un proceso legal para solicitar la restitución del menor, bajo el argumento de que su traslado había sido ilícito.
El fallo de la Corte Suprema establece que el retorno del niño debe ser “inmediato y seguro”, para que, una vez de regreso en España, los tribunales de ese país determinen su situación. Sin embargo, este mandato ha generado controversia, ya que el propio tribunal español que había autorizado el viaje de Ignacio a Argentina se declaró luego “no competente” para decidir sobre el caso, al considerar que la jurisdicción correspondía a los tribunales argentinos.
El caso ha atravesado diversas instancias judiciales. La Suprema Corte de Buenos Aires, en una resolución previa, escuchó la voz del menor y determinó que debía permanecer en Argentina debido a su arraigo en el país, donde ha vivido durante casi siete años. El niño está escolarizado, tiene un entorno familiar consolidado —su madre se ha vuelto a casar y ha tenido otro hijo—, y no ha tenido contacto presencial con su padre, quien no ha viajado a Argentina para verlo.
A pesar de estos argumentos, la Corte Suprema argentina dictaminó que corresponde restituir al menor a España, apoyándose en el Convenio de La Haya de 1980, que regula la sustracción internacional de menores. Según este convenio, se considera que el niño ha sido retenido ilícitamente en Argentina, lo que justifica su devolución. El fallo también señala que serán los tribunales españoles los encargados de decidir el futuro de Ignacio una vez que regrese al país.
El proceso ha sido complejo, con varios intentos de ejecución fallidos debido a las apelaciones presentadas por la madre. En 2020, en plena pandemia, un tribunal argentino había ordenado la restitución inmediata del menor, pero la medida fue suspendida por el riesgo que representaba para la salud del niño. La madre, representada por un despacho internacional de abogados, ha anunciado que recurrirá la decisión ante la Corte Iberoamericana de Derechos Humanos.
El entorno de la madre ha criticado la falta de comunicación entre las autoridades judiciales de ambos países, señalando que el Estado español no fue notificado del proceso de restitución llevado a cabo en Argentina. Además, han expresado su preocupación por la situación del menor, dado que la justicia española se ha declarado no competente en el caso.
El fallo de la Corte Suprema argentina marca un nuevo capítulo en esta prolongada disputa, que ha mantenido a Ignacio en el centro de un conflicto internacional entre sus padres. Ahora, la atención se centra en cómo se llevará a cabo su retorno a España y en qué condiciones se resolverá finalmente su custodia.