Lo que importa
- La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) alerta sobre el riesgo de atragantamiento en niños menores de cinco años al consumir uvas en Nochevieja.
- Las uvas, debido a su tamaño, piel resbaladiza y jugo, pueden obstruir las vías respiratorias si no se mastican adecuadamente.
- No se recomienda sustituir las uvas por frutos secos, palomitas, caramelos o grageas de chocolate, ya que también representan un riesgo.
- Las precauciones también aplican a mayores de 65 años y personas con disfagia, quienes presentan una mayor vulnerabilidad ante la asfixia.
Contexto
¿Por qué son peligrosas las uvas para los niños pequeños?
Las uvas tienen un tamaño que facilita que sean tragadas enteras por los niños, además de una piel resbaladiza y un interior jugoso que aumenta el riesgo de obstrucción de las vías respiratorias. Este bloqueo puede impedir que el niño respire, causando atragantamiento o asfixia.
¿Qué recomendaciones hacen los especialistas para los niños mayores?
A los niños más grandes se les puede ofrecer uvas, pero deben ser peladas, sin pepitas y cortadas en trozos pequeños, nunca en rodajas. Este procedimiento reduce considerablemente el riesgo de obstrucción.
¿Por qué no se deben sustituir las uvas por otros alimentos pequeños como frutos secos o caramelos?
Los frutos secos, palomitas de maíz, caramelos duros y grageas de chocolate tienen fragmentos duros que también pueden obstruir las vías respiratorias de los niños. Por esta razón, si se desea ofrecer frutos secos a menores de cinco años, deben ser molidos previamente.
¿Qué riesgos enfrentan las personas mayores de 65 años al consumir uvas?
En personas mayores de 65 años, las uvas también pueden causar asfixia, especialmente si presentan disfagia, un trastorno que dificulta la deglución. Este problema afecta a un tercio de la población mayor de esa edad, lo que hace que deban tomarse precauciones similares a las de los niños.
¿Qué tan común es la asfixia en estos grupos de riesgo?
La incidencia de asfixia es siete veces mayor en adultos mayores que en niños pequeños. Además, más del 90 % de los 2,5 millones de españoles con disfagia no están diagnosticados, incrementando el peligro durante estas festividades.
Cómo sigue
Los especialistas instan a padres y cuidadores a tomar medidas preventivas para proteger a niños pequeños y adultos mayores durante las celebraciones. Esto incluye evitar ofrecer alimentos de alto riesgo o modificarlos adecuadamente para su consumo seguro. En caso de incluir uvas en las tradiciones familiares, es esencial adaptarlas a las necesidades de cada grupo etario. Además, los expertos recomiendan concienciar sobre los riesgos de asfixia y aprender maniobras básicas de primeros auxilios para actuar rápidamente ante emergencias.
FUENTE: Europa Press