Un grave error de logística llevó a 12 miembros de la tripulación de British Airways a pasar una noche en un hotel en Milán conocido por su temática sadomasoquista.
La confusión, que ocurrió sin el conocimiento de la aerolínea, dejó a los empleados con una experiencia desconcertante y difíciles consecuencias para su jornada laboral al día siguiente.
Al menos 12 miembros del personal de la aerolínea fueron asignados, por error, al Motel Mo.om, un establecimiento de la ciudad especializado en eventos sexuales y conocido por sus suites temáticas extremas.
Entre las habitaciones disponibles en el hotel, se encuentran opciones como la denominada "mazmorras BDSM", que incluye una cama enjaulada y una cruz de pie con esposas.
El motel, de acuerdo con su página web, ofrece estancias de lujo con un enfoque explícito en el placer y la sumisión, destacando habitaciones que se promocionan como "sin límites, solo el calor del placer". Las tarifas por noche rondan los €280 (240 £), lo que se suma a la incomodidad de la situación.
Según informes, la tripulación debería haberse alojado en un hotel diferente, el Hotel Mo.om, de categoría estándar y de cuatro estrellas, también gestionado por la misma cadena, pero debido a problemas con la disponibilidad, la aerolínea fue redirigida hacia el lugar equivocado.
Reacción de British Airways
La aerolínea británica ha reconocido el incidente, confirmando que varios de sus empleados fueron alojados en habitaciones no autorizadas debido a un error con su proveedor de alojamiento habitual. A través de un comunicado, un portavoz de la aerolínea detalló que la confusión ocurrió sin el conocimiento ni la aprobación de la dirección de la empresa.
Una fuente cercana al caso explicó que el "error cómico del equipo de reservas del hotel" trajo consigo consecuencias inesperadas. "Algunos miembros del equipo, tras pasar la noche en la mazmorra sexual, no pudieron descansar adecuadamente, lo que afectó su rendimiento al día siguiente", comentó la fuente al diario The Sun.
El Impacto de la Confusión
El ambiente en el motel no pasó desapercibido para los miembros de la tripulación, quienes informaron sobre ruidos inquietantes durante la noche. "Los sonidos de personas adultas en busca de placer mantenían a la tripulación despierta", aseguró la fuente.
Además, algunos empleados reportaron la presencia de "fluidos sospechosos" en sus habitaciones, lo que causó incomodidad y les generó preocupación.
Pese a los incidentes, no hubo retrasos en el vuelo que la tripulación debía operar al día siguiente, pero la experiencia dejó una marca en los involucrados.
British Airways ha iniciado una investigación interna para determinar las causas del error y evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Mientras tanto, la aerolínea se encuentra revisando su sistema de reservas y alojamiento para garantizar que no se repitan estos incidentes.
FUENTE: El Observador