Desde la pasada Nochevieja, la localidad de Ciudad Real, en Castilla-La Mancha, ha sido escenario de una macrofiesta rave conocida como 'Big Fucking Party 2025'. Este evento, que ha reunido a más de 5.000 personas provenientes de distintos puntos de España y de países europeos, ha conseguido burlar a las autoridades policiales y extenderse de manera ininterrumpida hasta el Día de Reyes.
Un Desafío para las Autoridades
El Ayuntamiento de Ciudad Real, encabezado por el concejal de Seguridad Ciudadana, Ricardo Chamorro, del partido Vox, ha solicitado formalmente a la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha que intervenga para desalojar los terrenos ocupados. Sin embargo, a pesar de estas peticiones, la rave ha logrado mantenerse activa, subrayando las dificultades de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para controlar un evento de estas características.
Chamorro ha calificado la situación como un "problema de seguridad ciudadana", destacando que se han producido varias detenciones durante el evento, incluidas detenciones relacionadas con agresiones con arma blanca. Además, señaló la ilegalidad de la macrofiesta, que ya ha sido denunciada por los propietarios de los terrenos del aeropuerto.
"Esta fiesta debe ser desalojada y debe ya de cortarse esta ilegalidad", afirmó el concejal, subrayando la urgencia de poner fin a un evento que ha desafiado abiertamente las normativas locales y nacionales.
La Persistencia de la 'Big Fucking Party 2025'
Organizada de manera clandestina y siguiendo el modelo de las raves tradicionales, donde la ubicación solo se revela a última hora, la 'Big Fucking Party 2025' ha conseguido esquivar las intervenciones de las autoridades durante más de una semana. La duración del evento, que coincide con la festividad de Reyes, ha generado una creciente preocupación por su impacto en la seguridad y el orden público.
Impacto en la Comunidad y Reacciones
La concentración masiva de personas en terrenos no preparados para este tipo de eventos plantea riesgos logísticos, sanitarios y de seguridad. Los residentes locales han reportado altos niveles de ruido y un aumento del tráfico en la zona, lo que ha intensificado las demandas para que las autoridades tomen medidas inmediatas.
Chamorro ha subrayado que "esta fiesta está siendo un problema de seguridad ciudadana", y ha llamado la atención sobre la necesidad de una respuesta coordinada entre las distintas instituciones para frenar este tipo de eventos ilegales que desafían abiertamente a la ley.
Conclusión
La rave ilegal en Ciudad Real pone de manifiesto los retos que enfrentan las autoridades para controlar actividades no autorizadas de gran magnitud. A pesar de los esfuerzos del Ayuntamiento y las denuncias de los propietarios de los terrenos, la 'Big Fucking Party 2025' ha conseguido mantenerse activa durante varios días, burlando los intentos de intervención y subrayando la necesidad de establecer mecanismos más eficaces para prevenir y gestionar este tipo de situaciones.
FUENTE: Europa Press