Los ataques a Venezuela y la reciente captura de Nicolás Maduro anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, despertó la inmediata reacción de los líderes latinoamericanos.
El mandatario de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció el "criminal ataque" de la Casa Blanca contra la nación sudamericana y remarcó: "Nuestra #ZonaDePaz está siendo brutalmente asaltada".
"Cuba denuncia y demanda urgente reacción de la comunidad internacional contra criminal ataque de EE UU a Venezuela (…) Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América", amplió en X (exTwitter).
En la misma línea, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, condenó "enérgicamente la agresión militar en curso de Estados Unidios contra Venezuela".
"Los bombardeos y acciones bélicas contra Caracas y otras localidades del país son actos cobardes contra una nación que no ha agredido a EE UU ni a ningún otro país", compartió.
En un modo eufórico, el presidente de Argentina, Javier Milei, celebró la operación militar que impactó también en zonas de Altamira, Los Ruices, El Paraíso, La California, Norte, La Candelaria, Los Cortijos, Caricuao, La Pastora y Los Próceres y derivó en la detención de Maduro.
"LA LIBERTAD AVANZA VIVA LA LIBERTAD CARAJO", exclamó en X (exTwitter).
El jefe de Estado de Colombia, Gustavo Petro, compartió un texto oficial, ratificó que su país adopta una posición orientada a la preservación de la paz regional, e hizo un llamado urgente a la desescalada, exhortando a todas las partes involucradas a abstenerse de acciones que profundicen la confrontación y a privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos.
"La República de Colombia reitera su convicción de que la paz, el respeto al derecho internacional y la protección de la vida y la dignidad humana deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación armada", sintetizó.
En tono condenatorio, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, compatió el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, donde se indica que los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas.
En la misma línea, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, tildó a los bombardeos de este sábado y posterior captura de Maduro como un "accionar que cruzan una línea inaceptable".
"Estos actos representan un gravísimo desafío a la soberanía de Venezuela y establecen un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional", sentenció el líder del PT.
El gobierno de Chile, a través del mandatario saliente Gabriel Boric, expresó su preocupación, condenó las acciones militares de Estados Unidos y llamó a buscar una salida pacífica a la grave crisis que afecta al país petrolero.
"Chile reafirma su adhesión a principios básicos del Derecho Internacional, como la proscripción del uso de la fuerza, la no intervención, la solución pacífica de las controversias internacionales y la integridad territorial de los Estados. La crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo, y el apoyo del multilateralismo, y no a través de la violencia ni la injerencia extranjera", remarcó.
Finalmente, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, en una postura desafiante, convocó a Marina Corina Machado y a Edmundo González a recuperar su país. "Tienen un aliado en Ecuador", exaltó.
Por fuera del continente, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España anunció también que "sigue de cerca" la situación en Venezuela, confirmó que el personal de la Embajada y Consulado en Caracas, así como sus familias, se encuentran en buen estado e instó a actar "siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de NNUU".