Delcy Rodríguez avanza en reformas económicas en Venezuela bajo la tutela de Trump: el dólar y el petróleo como ejes
Se habilitó un mecanismo para aliviar la presión cambiaria y en paralelo se anuncian reformas en la legislación petrolera. La expectativa de mayores ingresos empieza a redefinir las perspectivas económicas.
Tras la captura de Nicolás Maduro y su traslado a una prisión en Nueva York, la administración de Donald Trump y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, definieron medidas para contener la creciente inestabilidad económica: una inyección de dólares en un mercado cambiario en crisis y la reforma de la legislación petrolera para atraer inversión. Al mismo tiempo, el anuncio de Washington de que se dispone a levantar sanciones y permitir el acceso a organismos multilaterales alimenta un viraje en las expectativas.
En lo inmediato, Estados Unidos acordó con las autoridades venezolanas un mecanismo para vender entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo almacenados en el país desde que la armada estadounidense impuso un bloqueo parcial para impedir la salida de buques con crudo sancionado. Las operaciones ya comenzaron y Washington depositó en cuentas de bancos extranjeros unos 500 millones de dólares correspondientes a Venezuela. De ese monto alrededor de 330 millones se colocarán en el mercado cambiario venezolano, según fuentes financieras.
Petroleo Venezuela. AFP
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El mecanismo diseñado establece que cinco bancos venezolanos recibirán los dólares y los subastarán entre compañías privadas. Los bolívares obtenidos de esas operaciones serán transferidos al Banco Central de Venezuela para que la administración de Delcy Rodríguez cubra gastos. Un aspecto clave es que las divisas se subastarán, un procedimiento que tesoreros consultados interpretan como un intento de fijar un tipo de cambio de mercado y no manipulado por el Banco Central.
En los últimos 12 meses la moneda se desplomó y la cotización del dólar en el mercado oficial subió 560%, impulsando los precios y dejando al país al borde de una nueva hiperinflación. No obstante, la inminente subasta de divisas y la expectativa de un aumento sostenido en la oferta ya provocaron un retroceso acelerado del dólar en el mercado paralelo, al que acuden quienes no logran obtener suficientes divisas en el circuito oficial.
Al mismo tiempo, Washington se dispone a levantar sanciones para permitir que el petróleo venezolano continúe vendiéndose a precios de mercado. Paralelamente, avanza el proceso para aprobar una nueva licencia a Chevron, la empresa estadounidense que opera en el sector petrolero del país, lo que también se traduciría en mayores ingresos y un aumento paulatino de la producción.
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Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, afirmó en su cuenta de X que “todo esto podría más que triplicar los ingresos en divisas frente al año pasado”, con lo que superarían los 30.000 millones de dólares y sostiene que “en lo económico, esto es otra Venezuela”.
Dos fondos
Delcy Rodríguez anunció la creación de dos fondos para administrar los recursos provenientes de la venta de petróleo. Estados Unidos, había informado que ejercería control sobre el destino de esos recursos, pero no está claro si los fondos fueron concebidos con ese propósito.
“El primer fondo soberano será de protección social para mejorar el ingreso de nuestros trabajadores y de nuestras trabajadoras, para que las divisas vayan directamente a los hospitales, a las escuelas, a la alimentación, a las viviendas”, dijo la presidenta encargada en la Asamblea Nacional y agregó que el segundo fondo será para mejorar la infraestructura, “para el agua, la electricidad y la vialidad”.
Los salarios y las pensiones se han evaporado en medio de la espiral inflacionaria y la devaluación de la moneda. El salario mínimo equivale a menos de un dólar y se complementa con bonos de 90 y 130 dólares que resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas. En paralelo, las fallas eléctricas son frecuentes en el interior del país y afectan la producción de las empresas.
Venezuela - inflación 2 - AFP
La corrupción y la falta de transparencia en la administración de los ingresos petroleros fue una constante durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Por ahora no se han anunciado reglas claras para el uso del dinero de estos fondos, pero Rodríguez indicó que solicitó “la creación de una plataforma tecnológica que transparente el uso de esos recursos, y que esté desprovisto de burocracia, de corrupción y de indolencia también”.
Sector petrolero
Donald Trump ha dejado en claro que uno de sus principales objetivos en Venezuela es que las empresas estadounidenses inviertan para recuperar la producción de petróleo, actualmente en un millón de barriles diarios, apenas un tercio de lo que era cuando el chavismo llegó al poder en 1999.
Analistas como Francisco Monaldi, director del Programa Latinoamericano de Energía del Instituto Baker de la Universidad Rice, advierten que elevar la producción hasta 4 millones de barriles diarios requeriría inversiones cercanas a 100.000 millones de dólares y una década de trabajo sostenido. Atraer estas inversiones con el marco regulatorio actual luce complicado.
La legislación prohíbe a las empresas privadas explorar, producir y exportar petróleo, salvo que participen como socios minoritarios de Pdvsa, la empresa estatal encargada de vender el crudo en el exterior y distribuir los ingresos. A ello se suma una pesada carga impositiva.
Venezuela - petróleo - EFE
Para sortear estos obstáculos legales, el gobierno venezolano aprobó mediante una Asamblea Constituyente de dudosa legitimidad la Ley Antibloqueo, que le permite desconocer otras normas y, por esta vía, ofrecer contratos en condiciones más favorables a empresas como Chevron. Dichos contratos han permanecido en la opacidad y su contenido sigue sin conocerse.
Delcy Rodríguez presentó en la Asamblea Nacional una propuesta de reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que busca incorporar los contratos aprobados bajo la Ley Antibloqueo, con el objetivo de otorgar mayor seguridad jurídica a las empresas petroleras.
“Quiero anunciar que hemos traído el proyecto de reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos para incorporar el modelo, los modelos productivos que están en la Ley Antibloqueo, que sean blindados en nuestra Ley de Hidrocarburos”, dijo la presidenta encargada. Agregó que la idea es que la reforma “permita que esos flujos de inversiones sean incorporados a nuevos campos (petroleros) donde nunca se ha hecho inversión y campos donde no hay infraestructura”.
En este entorno, marcado por la persistente inestabilidad política —con un país aún distante de una transición democrática y la perspectiva de un nuevo gobierno en la Casa Blanca dentro de tres años—, los analistas prevén que la producción de Venezuela aumente, aunque con un techo limitado.
Un reporte de Jefferies señala que, en un plazo de tres a cinco años, Venezuela podría sumar unos 500.000 barriles diarios a través de las empresas mixtas ya existentes, entre ellas Chevron. “Aumentos adicionales por encima de ese nivel podrían resultar mucho más complejos y costosos”, apunta.