"No tengo por qué definirme, sino ofrecer al país una alternativa", dijo Rodrigo Paz cuando se le preguntó por su identificación ideológica. No definirse como de izquierda ni de derecha parece haber ayudado a este senador por Tarija a convertirse en el nuevo presidente de Bolivia. El economista de 58 años se impuso con el 54,5% de los votos en el balotaje al conservador Jorge "Tuto" Quiroga y seguirá así los pasos de su padre, el ex mandatario Jaime Paz Zamora.
El político de centroderecha se presentó como un candidato moderado, buscó convencer a los desencantados con la actual gestión de Luis Arce (y su pelea con Evo Morales) y prometió medidas para salir adelante de la crisis que afecta al país que no impliquen un fuerte ajuste.
Fue su primera postulación a la presidencia, y tuvo éxito. Se impuso en la primera vuelta, con el 32% de los votos, pese a que las encuestas lo ubicaban entre tercero y quinto. Ese resultado convirtió a su Partido Demócrata Cristiano (PDC) en la primera fuerza de la Asamblea Nacional y lo ubicó en el balotaje de este domingo, para el que tampoco partía como favorito.
El lema de su campaña fue "capitalismo para todos" y ofreció acabar con lo que llama el "Estado tranca" para dar más recursos a las regiones bolivianas y cortar los "gastos superfluos" en el Estado.
El plan de gobierno de Paz se basa en la Agenda 50/50, que propone una distribución más equitativa de los recursos públicos. Según explicó, actualmente el Estado concentra alrededor del 85% del presupuesto nacional. Su propuesta consiste en dividir estos fondos a partes iguales entre el nivel central y los gobiernos subnacionales, incluyendo también a las universidades públicas.
De hijo de exiliados a una carrera como político
Paz nació en España en 1967, cuando su familia se encontraba exiliada debido a las dictaduras militares, y regresó a Bolivia en 1982, aún siendo un niño. Es hijo del ex presidente Paz Zamora, quien gobernó entre 1989 y 1993, y de la española Carmen Pereira. Su padre fue el único sobreviviente de un atentado aéreo en 1980, que le causó graves quemaduras en su cuerpo y rostro, un hecho que marcó profundamente la historia reciente del país.
Bolivia - Balotaje - Cierre de campaña de Paz - AFP
En España estudió Economía y Relaciones Internacionales y tiene una maestría en gestión pública de la American University de Washington, en Estados Unidos.
Paz no es nuevo en la política: comenzó como diputado en 2002, luego fue concejal y alcalde de la ciudad de Tarija, en el sur del país. En el 2020 fue elegido senador nacional por la alianza Comunidad Ciudadana, de centroderecha, encabezada por Carlos Mesa, y, ya establecido como referente dentro de la oposición, se postuló a la presidencia por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), alineado con la socialdemocracia europea.
Para llegar a la Alcaldía de Tarija, Paz derrotó en las elecciones municipales de 2015 al gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS), entonces liderado por el ex presidente Evo Morales.
Las propuestas de Paz
En el plano económico, Paz se mostró contrario a la idea de recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para sacar a Bolivia de la peor crisis económica de las últimas cuatro décadas, como proponía su rival Quiroga. "No voy a pedir plata al Fondo Monetario Internacional. En Bolivia si no roban, alcanza", dijo antes de la primera vuelta a la radio Erbol, en línea con su promesa de "barrer con la corrupción".
El candidato a la presidencia de Bolivia, Rodrigo Paz, junto a su candidato a la vicepresidencia, Edmar Lara.
Rodrigo Paz junto a su compañero de fórmula, Edmar Lara
Para impulsar esa propuesta, el senador eligió como compañero de fórmula al ex capitán de la Policía Nacional Edman Lara, que ganó notoriedad en las redes sociales por sus denuncias sobre la corrupción dentro de la institución policial, de la que fue desvinculado el año pasado tras ser acusado de “faltas graves”, una acusación que él rechaza.
Paz visitó los sectores populares y también se reunió con los empresarios. Afirmó que pretende mantener los bonos o ayudas económicas creados por el MAS para los niños y sus madres, e incluso aumentarlos. Y en los últimos días acotó que para los ancianos el incremento de ayuda mensual será gradual.
El éxito de Paz en la primera vuelta fue atribuido por expertos a la conexión que logró con las clases populares en las áreas rurales y zonas periurbanas, espacios donde en las elecciones pasadas triunfó el MAS, que en los comicios de agosto apenas logró el 3% requerido para no perder la sigla.
El equipo económico del nuevo presidente
José Gabriel Espinoza es uno de los candidatos a ser ministro de Economía de Bolivia. Espinoza era el jefe del equipo económico de Samuel Doria Medina, el empresario que quedó afuera del balotaje en la primera vuelta.
Coautor de Un Siglo de Economía en Bolivia y ex director del Banco Central, Espinoza se sumó tras esa votación al equipo de Paz. En una larga entervista con El Observador, se definió liberal y elogió a Javier Milei, pero aclaró que Bolivia necesitaba políticas diferentes a las que aplica el presidente argentino.
"Una de las primeras medidas será eliminar gradualmente el subsidio a los combustibles, lo que nos permitirá frenar el contrabando. Esto generará un ajuste en los precios, pero es necesario para regular el mercado", dijo Espinoza a este medio en julio pasado.