Con el respaldo de cinco legisladores republicanos que rompieron filas con Trump, el Senado avanzó en una votación para restringir futuras acciones militares en Venezuela sin el aval del Congreso. La aprobación evidencia una creciente inquietud bipartidista frente a la posibilidad de que la administración de Donald Trump emprenda nuevas incursiones militares.
A poco de cumplir su primer año en el cargo, Donald Trump insiste con sus críticas a organismos globales y ordenó el cese de la cooperación con muchos de ellos, la mayoría enfocados en iniciativas que promueven la diversidad, el cuidado del medio ambiente e ideologías que considera "progresistas".
Esta es la ley de la selva, no una gran estrategia: poder unilateral ejercido dondequiera que Trump crea que puede salirse con la suya, desconectado de las normas, procesos burocráticos, estructuras de alianza e instituciones multilaterales que alguna vez le dieron legitimidad.
Un 3 de enero, pero hace 36 años, EEUU capturó al dictador Manuel Noriega en Panamá. Ahora, la administración Trump revive ese precedente para legitimar la detención de Maduro.
En un giro que sorprendió a varios republicanos, Trump descartó a María Corina Machado como líder de la transición en Venezuela, calificándola como figura sin "apoyo ni respeto". Congresistas republicanos de Florida, como Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart, marcaron distancia con la postura del presidente. El diálogo de Gimánez con El Observador USA.