El exclusivo club de golf en Miami que se volvió epicentro de la diplomacia de Trump para Ucrania y Gaza
Lejos de Washington y la atención de la prensa, el enviado especial de Donald Trump para los conflictos bélicos de Gaza y Ucrania, Steve Witkoff, eligió su exclusivo establecimiento Shell Bay como punto de encuentro para las negociaciones de paz. Cómo es el lujoso espacio que reúne deportes, naturaleza y viviendas.
Steve Witkoff fue, meses atrás, designado como el enviado especial de Donald Trump para mediar en los conflictos entre Rusia y Ucrania, e Israel y Hamas, y tratar de alcanzar la paz tras años de enfrentamientos. Desde entonces, el político estadounidense ha dividido su tiempo entre la Casa Blanca, viajes a Europa y Oriente Medio, y, también, su lujosa propiedad en Miami, que el fin de semana se convirtió en el epicentro de otra cumbre clave para la geopolítica.
Se trata de Shell Bay, un exclusivo club de golf ubicado en la ciudad estadounidense, que los últimos días reunió a delegaciones del Kremlin, Ucrania, Egipto, Qatar, Francia, Alemania, el Reino Unido y Turquía, para continuar con los esfuerzos de paz en ambos frentes.
Shell Bay
Shell Bay tiene una extensión total de más de 60 hectáreas.
Shell Bay
Las reuniones "productivas y constructivas" del fin de semana permitieron "coordinar un enfoque estratégico común entre Ucrania, Estados Unidos y Europa" con la "prioridad común de detener la violencia, garantizar la seguridad y crear las condiciones para la recuperación, la estabilidad y la prosperidad a largo plazo de Ucrania", escribió Witkoff en un mensaje en su cuenta de X sobre el encuentro que lideró junto a su par Jared Kushner.
Over the last two days in Florida, the Russian Special Envoy Kirill Dmitriev held productive and constructive meetings with the American delegation to advance President Trump’s peace plan on Ukraine.
The American delegation included Special Envoy Steve Witkoff, Jared Kushner,…
Por su parte, el ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelaty, celebró tras su viaje que el acuerdo sobre Gaza "avanza positivamente" y se espera el anuncio del "inicio de la segunda fase del plan" en enero, en línea con "requisitos cruciales".
Encuentros clave en un escenario poco común
Shell Bay se ubica en Hallandale, Florida, a una hora de Mar-a-Lago y lejos de Washington D.C y la atención de la prensa, que suele seguir muy de cerca el desarrollo de encuentros de esta magnitud.
El espacio es copropiedad de Witkoff y, ahora, un punto clave para la diplomacia mundial.
"Es claramente el lugar ideal. Viernes, Gaza. Sábado, Ucrania", dijo un funcionario occidental citado por Axios.
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El club ha sido epicentro de múltiples encuentros políticos en el último año. Witkoff, a la izquierda junto a Marco Rubio.
AFP
La de este fin de semana no fue, sin embargo, la primera vez que el lugar reunió a políticos de todo el mundo. Ya en octubre, en vísperas del acuerdo entre Israel y Hamas, funcionarios de la región involucrados en el tema viajaron a Miami para trabajar sobre los últimos detalles del plan.
También, el primer borrador del proyecto de paz que la Administración Trump planteó para Ucrania, en el que se delineó la estrategia a implementarse entre ambos países, surgió en este mismo club, a donde viajaron el enviado ruso Kirill Dmitriev y el asesor de seguridad nacional ucraniano, Rustem Umerov.
El secretario de Estado, Marco Rubio, hizo uso del lugar, por su parte, al invitar a funcionarios de Kiev a otras conversaciones a finales de noviembre.
Steve Witkoff. AP
Steve Witkoff, empresario inmobliario y hombre de confiaza de Trump, habla con la prensa en la Casa Blanca.
Entre el golf y la diplomacia
Más allá de ser el escenario perfecto para reunir a delegaciones de todo el mundo, Shell Bay destaca por dos cuestiones: su propuesta en sí sobre un deporte que lleva años en auge y su capacidad para llenar el sorprendente vacío que existía en la materia, en esta ciudad.
El club abrió sus puertas en 2023, convirtiéndose en el primer club privado de golf en la zona de Miami en más de dos décadas, según precisó Forbes. Se encuentra en una zona exclusiva, justo entre el océano Atlántico y el Canal Intercostero, que se extiende a lo largo de más de 60 hectáreas.
En ellas se ubica un campo de golf apto para campeonatos, lo que representa una "oportunidad" invaluable para cientos de personas del estado, de otras partes de Estados Unidos e, incluso, de otros países.
"Hay muchas más personas que buscan una experiencia de golf increíble en la región de Miami, que las experiencias de golf increíbles que hay disponibles", declaró Alex Witkoff, codirector ejecutivo de Witkoff Group, citado por la revista.
La exclusiva propuesta y el vacío en el mercado, de hecho, crearon una alta demanda y la necesidad de elaborar una lista de espera para nuevos miembros.
"La gente quiere lo mejor de lo mejor y, dado que no se había ofrecido una experiencia como esta en varias décadas y que no se repetirá, la respuesta ha sido extraordinaria y de carácter mundial. Tenemos gente de Nueva York, Chicago, Los Ángeles, y también de otros países de Europa y Asia, además de Miami", dijo por su parte Ari Pearl, fundador de PPG Development, otro de los socios fundadores del proyecto.
Un entorno exclusivo, pero a qué costo
Quienes quieran formar parte de este exclusivo espacio podrán hacerlo... siempre y cuando abonen la membresía, que supera el millón de dólares. Es, sin duda, una de las más caras entre clubes de golf en Estados Unidos pero que, según sus desarrolladores, se alinea con la propuesta, que excede al deporte.
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La membresía al club supera el millón de dólares.
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"No veo en qué otro lugar se pueda conseguir esta cantidad de terreno cerca del océano (...) Se nos presentó una oportunidad única en una generación: ofrecer un campo de golf de vanguardia y mucho más: residencias, canchas de tenis...", dijo al respecto Witkoff.
Y es que, además del campo de golf, Shell Bay cuenta con canchas de tenis dirigidas por los hermanos Bryan, espacios para jugar padel y pickleball, jaulas de bateo, cancha de basquet, un club náutico con 48 amarres y una sala de billar. Y, como si no fuera suficiente, los desarrolladores se asociaron con Auberge Resorts para la construcción de un hotel boutique de 60 habitaciones y spa.
De hecho, la propiedad fue diseñada con la visión de albergar torneos de clase profesional, especialmente de golf, con una cancha que destaca por sus greens contorneados y amplios bunkers.
"Obviamente" hay residencias
Pese a que se trata de una tendencia más bien asiática que estadounidense, Shell Bay también cuenta con una torre residencial de 108 departamentos, que cotizan entre los dos y los 11 millones de dólares. El valor incluye la membresía al club pero no el acceso al campo de golf --como tampoco estará para quienes se hospeden en el hotel.
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Shell Bay cuenta con una torre de más de 100 exclusivos departamentos.
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"Construir una torre fue una decisión obvia", explicó Witkoff a Forbes, alegando que "es muy raro tener 60 hectáreas en una zona urbana tan privilegiada, dentro del importante Área Metropolitana de Miami". "La oportunidad fue única", insistió.
"El golf es el telón de fondo y el lienzo del desarrollo, pero también se disfrutan las vistas al océano y a la costa, con residencias orientadas a los espacios deportivos. Al cruzar las puertas, hay un verdadero oasis urbano", cerró Pearl.