Irán respondió formalmente a la última iniciativa de Washington para poner fin a la guerra, pero el presidente estadounidense Donald Trump la calificó de “totalmente inaceptable”, en un gesto que reaviva la incertidumbre sobre la frágil tregua en el Golfo Pérsico, debilitada por ataques en los últimos cinco días.
"Acabo de leer la respuesta de los llamados representantes de Irán. No me gusta, ¡Totalmente inaceptable!", escribió el mandatario en su red Truth Social. Horas antes Teherán había entregado su respuesta al plan de paz de Washington centrado en reabrir el estrecho de Ormuz y revertir el programa nuclear de Irán.
Trump dio a conocer su posición después de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo en una entrevista que la guerra con Irán "no ha terminado" y añadió que "aún queda material nuclear -uranio enriquecido- que tiene que ser retirado de Irán. Todavía hay instalaciones de enriquecimiento que deben ser desmanteladas".
Trump ha reiterado que la guerra busca impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. La agencia nuclear de la ONU dice que Irán tiene más de 440 kilogramos (970 libras) de uranio enriquecido hasta una pureza del 60%, a un paso técnico corto de niveles de grado armamentístico.
Washington exige que Irán transfiera al exterior estas reservas y renuncie a la capacidad de enriquecer en su territorio. Para Teherán, mantener el programa es una línea roja.
En una entrevista con medios estatales iraníes, un portavoz del ejército iraní dijo que las fuerzas estaban “totalmente preparadas” para proteger los lugares donde se almacena el uranio. “Consideramos posible que pudieran tener la intención de robarlo mediante operaciones de infiltración u operaciones helitransportadas”, dijo el general de brigada Akrami Nia a la agencia de noticias IRNA.
El presidente ruso Vladímir Putin señaló el sábado que la propuesta de Moscú de sacar uranio enriquecido de Irán para ayudar a negociar un acuerdo sigue sobre la mesa.
La mayor parte del uranio altamente enriquecido de Irán probablemente sigue en su complejo nuclear de Isfahan, dijo el mes pasado a The Associated Press el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica. La instalación de Isfahan fue bombardeada por Estados Unidos e Israel en la guerra de 12 días del año pasado, y enfrentó ataques menos intensos en la guerra de este año.
Tregua frágil
Los choques intermitentes registrados en distintos puntos de la región durante la última semana dejaron en evidencia la fragilidad del cese al fuego, que analistas describen como una situación de “ni guerra ni paz”.
El domingo un dron provocó un pequeño incendio en un barco frente a la costa de Qatar, mientras que Emiratos Árabes Unidos y Kuwait reportaron intrusiones de drones en su espacio aéreo. Emiratos Árabes Unidos culpó a Irán. No se reportaron víctimas y nadie se atribuyó los incidentes.
El-portaviones-USS-Gerald-R-Ford.-AFP
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar lo calificó como una “peligrosa e inaceptable escalada que amenaza la seguridad y la protección de las rutas de comercio marítimo y los suministros vitales en la región”.
Irán y sus grupos aliados como Hezbollah en Líbano han utilizado drones para llevar a cabo cientos de ataques desde que comenzó la guerra.
Washington mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes para golpear su economía y limitar los recursos con que financia la guerra. En respuesta, Teherán mantiene cerrado el estrecho de Ormuz, frenando el flujo de crudo del Golfo Pérsico y empujando al alza el precio del barril y de los combustibles.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán advirtió contra un plan de Francia e Inglaterra con el que se pretende apoyar la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz después de que terminen las hostilidades.
“La presencia de buques franceses y británicos, o los de cualquier otro país, para cualquier posible cooperación con acciones ilegales de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz que violen el derecho internacional recibirá una respuesta decisiva e inmediata por parte de las fuerzas armadas”, manifestó Kazem Gharibabadi en redes sociales.
El presidente francés Emmanuel Macron respondió diciendo que no será un despliegue militar, sino una misión internacional para asegurar el transporte marítimo una vez que las condiciones lo permitan.