En su discurso inaugural, Donald Trump retomó una de las promesas más polémicas de las últimas semanas y aseguró que Estados Unidos retomará el control del Canal de Panamá. El republicano acusó a China de operarlo y dijo que a los barcos estadounidenses se les cobra "excesivamente" para atravesar este estratégico paso, que permite cruzar entre los océanos Pacífico y Atlántico.
"China está operando el Canal de Panamá y nosotros no se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá, y lo vamos a recuperar", manifestó Trump después de asumir como el 47° presidente de EEUU en una ceremonia que se celebró dentro del Capitolio por el frío polar que azota a Washington.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/Megatron_ron/status/1881395531592970746&partner=&hide_thread=false
"Se nos ha tratado muy mal con este tonto regalo que nunca debió hacerse, y se ha roto la promesa que Panamá nos hizo. El propósito de nuestro acuerdo y el espíritu de nuestro tratado han sido totalmente violados. A los barcos estadounidenses se les está cobrando excesivamente y no se les está tratando con justicia de ninguna manera", apuntó.
La importancia estratégica del Canal de Panamá
Poco antes de asumir el cargo, Trump había dicho en varias ocasiones que quería recuperar el control del Canal de Panamá, construido por Estados Unidos e inaugurado en 1914, y luego transferido al país centroamericano en 1999. El republicano ha criticado al acuerdo de 1977 del entonces presidente Jimmy Carter que resultó en la transferencia a Panamá.
El canal sirve hoy a un total de 180 rutas marítimas, que conectan con 1.920 puertos en 170 países y tiene una importancia estratégica para el comercio mundial: por allí pasa el 5% del comercio marítimo del mundo y tiene a EEUU y China como los principales usuarios.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, rechazó las declaraciones de Trump. "El Canal es y seguirá siendo de Panamá y su administración seguirá estando bajo control panameño con respeto a su neutralidad permanente", expresó en un comunicado, publicado en la red social X.
Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/JoseRaulMulino/status/1881411425186259268&partner=&hide_thread=false
Además, aseguró que el canal no fue una concesión de nadie hacia Panamá, sino que su actual administración fue resultado del acuerdo Torrijos-Carter: "Desde entonces hasta la fecha, durante 25 años, de manera ininterrumpida, lo hemos administrado y expandido con responsabilidad para servirle al mundo y su comercio, incluyendo a Estados Unidos".
En su comunicado, Mulino desmintió la insinuación de influencia de China sobre el manejo del canal: "No hay presencia de ninguna nación del mundo que interfiera con nuestra administración (del canal)", dijo.
La participación de China en el canal
China no controla ni administra el canal, sino que la vía interoceánica, de 80 kilómetros de longitud, es operada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), un ente público autónomo. De todas formas, una filial de CK Hutchinson Holdings, en Hong Kong, gestiona dos puertos situados en las entradas caribeña y pacífica del canal, respectivamente.
La explotación de estos puertos ofrece a CK Hutchison Holdings una gran cantidad de información estratégica potencialmente útil sobre los buques que transitan por la vía navegable, afirmó Ryan Berg, director del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, a la cadena BBC.
"Existe una creciente tensión geopolítica de carácter económico entre Estados Unidos y China", afirmó Berg. "Ese tipo de información sobre la carga sería muy útil en caso de guerra en la cadena de suministro". Aunque no es de propiedad estatal china, Berg dijo que en Washington ha habido preocupación por el grado de control que Pekín podría ejercer sobre la empresa.
Las empresas chinas, tanto privadas como estatales, también han reforzado su presencia en Panamá mediante inversiones de miles de millones de dólares, entre ellas una terminal de cruceros y un puente que se construirá sobre el canal.
La situación estratégica de Panamá hace que China lleve años compitiendo por aumentar su influencia en el país y ampliar su huella en un continente que tradicionalmente se ha considerado "el patio trasero" de Estados Unidos.
En 2017, Panamá rompió lazos diplomáticos con Taiwán y estableció relaciones formales con China, lo que supuso una importante victoria para la diplomacia china. Meses más tarde, Panamá se convirtió en el primer país latinoamericano en unirse a la iniciativa china Belt and Road, un proyecto mundial de infraestructuras e inversiones valorado en un billón de dólares.
De octubre de 2023 a septiembre de 2024, China representó el 21,4% del volumen de carga que transitó por el Canal de Panamá, lo que lo convierte en el segundo mayor usuario después de Estados Unidos.
El canal transformó la navegación y el comercio mundial al hacer que los barcos tarden tan solo ocho horas en viajar de un océano a otro, sin tener que ir hasta el Cabo de Hornos, al extremo sur de América. De Nueva York a San Francisco, por ejemplo, un buque se ahorra una travesía de 20.300 km.
Trump promete cambiar el nombre del Golfo de México
En un discurso fuertemente nacionalista, en el que dijo que "la era dorada de Estados Unidos empieza ahora", Trump declaró que "EEUU reclamará el lugar que se merece como el más grande y más poderoso y la nación más respetada de la Tierra, inspirando la admiración de todo el mundo".
Trump en asunción - AFP.jpg
AFP
En ese contexto, dijo que renombrará al Golfo de México como Golfo de América, otra de las propuestas que había dicho poco antes de asumir.
"Dentro de poco, vamos a cambiar el nombre del Golfo de México a 'Golfo de América'", afirmó.
Después de que diera a conocer su intención hace unas semanas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, le respondió con un mapamundi de 1607 en el que aparece una parte del territorio mexicano y una parte del territorio estadounidense como una sola unidad -sin la separación limítrofe que existe en la actualidad-, y propuso renombrar esa geografía.
"¿Por qué no le llamamos América Mexicana? Se oye bonito ¿no?, ¿verdad que sí?", planteó la mandataria, que recalcó que el nombre Golfo de México está reconocido internacionalmente.
Con información de AFP y EFE