El fútbol brasileño se vio sacudido por la apertura de una investigación que involucra al mediocampista argentino Luciano Acosta, una de las figuras de Fluminense y quien es compañero del uruguayo Agustín Canobbio. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), junto con organismos judiciales y la Policía Federal, indaga un volumen atípico de apuestas centrado en una tarjeta amarilla recibida por el futbolista.
La alerta original fue emitida por la plataforma de apuestas Stake y ratificada mediante un informe de Sportradar, la firma especializada que monitorea patrones irregulares para la FIFA.
Según los reportes, se detectó un flujo atípico de dinero apostado a que el volante de 32 años sería amonestado durante el partido entre Fluminense y Red Bull Bragantino por el Campeonato Brasileiro, más conocido como Brasileirao.
La supuesta vinculación de Luciano Acosta con las apuestas
La jugada en cuestión ocurrió a los 47 minutos del segundo tiempo. En medio de un tumulto generalizado en el campo de juego que dejó un saldo de dos expulsados y múltiples amonestados, el árbitro Davi de Oliveira Lacerda le mostró la tarjeta amarilla al argentino Luciano Acosta.
En el acta oficial del partido, el juez fundamentó la sanción por actuar con una "falta de respeto por el juego" tras empujar a un rival de forma imprudente. La atención de los investigadores se centró en la acción debido a que la intervención de Acosta resultó secundaria dentro del cruce, mientras que las apuestas sobre su amonestación registraron incrementos significativos.
Ante la gravedad del caso, la CBF dio intervención al Ministerio Público, al Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD) y a las fuerzas policiales para determinar si existió una maniobra deliberada de manipulación o si se trató de fluctuaciones circunstanciales del mercado.
Desde Fluminense confirmaron haber recibido una notificación confidencial sobre el expediente y expresaron su absoluta disposición para colaborar con las autoridades.
A su vez, la institución de Río de Janeiro remarcó que Acosta negó categóricamente cualquier vinculación con maniobras irregulares o apuestas deportivas. Por el momento, la pesquisa se encuentra en etapa preliminar y no se han formulado cargos formales contra el jugador.