Luis Suárez volvió a ser sancionado este lunes con tres partidos más de suspensión, pero esta vez, no por la Leagues Cup, sino por la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos por su comportamiento en la final de la Leagues Cup con Inter Miami, cuando salivó a un funcionario del rival, Seattle Sounders, que fue campeón, el domingo 31 de agosto. Según la página alemana especializada en estadísticas de jugadores, Transfermarkt, el goleador uruguayo estuvo más partidos fuera por suspensión que por lesión en su carrera.
De esa forma, serán nueve los partidos que se perderá por su conducta en la final de la Leagues Cup.
Los números de la carrera de Luis Suárez
El máximo goleador de la selección uruguaya en toda su historia, con 69 goles, ha tenido una carrera con altos y bajos desde el punto de vista de sus suspensiones.
Según los datos de Transfermarkt, Luis Suárez se perdió 62 partidos por lesiones y por suspensiones aparece con 70, aunque falta por agregar estos 9 nuevos entre la suspensión de la Leagues Cup, y la MLS.
También habría que sumar los que se perdió perdido en la sanción de cuatro meses que recibió en 2014 por morder Giorgio Chiellini en el partido de Uruguay vs Italia por la fase de grupos del Mundial de Brasil.
Las sanciones más fuertes que sufrió Luis Suárez, aparecen desde 2010.
Ese año, defendiendo a Ajax y previo a firmar con Liverpool de Inglaterra, el comité disciplinario de la Federación Holandesa de Futbol; le dio 7 partidos por morder en el cuello a Otman Bakkal de PSV Eindhoven.
En 2011, cuando militaba ya en Liverpool, fue castigado 8 encuentros, en esa ocasión por supuestos insultos racistas en contra del francés Patrice Evra, quien jugaba en el clásico rival, Manchester United.
Luis Suárez continuaría complicándose, ya que en 2013 fue suspendido 10 partidos por la Federación Inglesa de Fútbol, ya que de nuevo mordió a un jugador rival; se trató del defensa de Chelsea, Branislav Ivanovic, agrediéndolo en el brazo.
Y una tercera mordida se dio en la Copa del Mundial de Brasil 2014, cuando mordió a Giorgio Chiellini en el partido de Uruguay vs Italia, un encuentro correspondiente a la fase de grupos; la Comisión Disciplinaria lo dejó fuera 9 juegos de la selección uruguaya y cuatro meses de todo lo que tuviera que ver con fútbol, ni siquiera podía entrar a los estadios.