ver más

El silencio se ha convertido en el único compañero de Diego García. A cinco meses de que la Justicia argentina dictara una sentencia de seis años y ocho meses de prisión por agresión sexual con acceso carnal, el presente del exfutbolista de Peñarol, Liverpool y Estudiantes de La Plata, entre otros, dista mucho de las luces de los estadios y el fragor de la competencia.

Hoy, su realidad se limita a las cuatro paredes de su residencia, donde cumple arresto domiciliario con tobillera electrónica, a la espera de que una sentencia firme determine su destino final.

Una tarde de festejo y soledad

Una de las imágenes más potentes de este último tiempo ocurrió el pasado 29 de diciembre. Mientras el mundo del fútbol uruguayo se preparaba para el cierre de año, Diego García celebraba su cumpleaños en un contexto de absoluta soledad. La fotografía que trascendió fue elocuente: una torta decorada con el escudo de Peñarol y el jugador solo.

garcia

Diego García celebró su cumpleaños en soledad en prisión domiciliaria

Aquella aparición pública fue la última antes de un repliegue casi total; desde entonces, sus redes sociales, antes activas, han quedado prácticamente congeladas, salvo cuando celebró el título conseguido por Peñarol en enero de la Supercopa Uruguaya ante Nacional.

El origen de la condena

El proceso judicial que cambió su vida se remonta al 24 de febrero de 2021. Aquella noche, un grupo de futbolistas de Estudiantes de La Plata se reunió en una quinta de la localidad de Abasto. Lo que debía ser una reunión social terminó en una denuncia penal que estremeció al club pincharrata.

Una joven de 21 años, jugadora de hockey de la institución, relató ante la Justicia que, mientras esperaba para ingresar al baño, Diego García la tomó por la fuerza, la obligó a entrar con él y consumó el abuso.

El impacto del veredicto fue tal que, al momento de escuchar la sentencia en el tribunal, el futbolista sufrió una descompensación física y se desmayó, teniendo que ser asistido de urgencia por personal médico en la misma sala.

El adiós abrupto en Peñarol

La situación de Diego García en Uruguay generó una fuerte división de opiniones. En Peñarol, la postura institucional fue permitirle seguir en actividad mientras no hubiera una sentencia firme. Así, el volante se mantuvo bajo las órdenes de Diego Aguirre hasta el tramo final de la temporada 2025. Sin embargo, el destino deportivo le fue esquivo en el momento más crítico.

Apenas cinco días después de recibir la condena, García quedó fuera de la definición del campeonato. Se perdió la segunda final de la Liga AUF Uruguaya el 30 de noviembre, un partido en el que Peñarol terminó cediendo el título ante su tradicional rival con un agónico gol de Christian Ebere sobre el final del alargue. Fue el cierre de un ciclo profesional que, hoy, parece imposible de retomar.

El futuro: una apelación de largo aliento

Actualmente, el equipo legal de Diego García trabaja en los recursos de apelación. Bajo el régimen de prisión domiciliaria, el jugador aguarda que el proceso judicial avance en las instancias superiores, un trámite que, según expertos legales, podría extenderse por varios años debido a la complejidad de la causa.

Mientras tanto, el hombre que alguna vez fue promesa del fútbol rioplatense vive sus horas bajo el monitoreo constante de un dispositivo electrónico, lejos de las canchas y en el más estricto ostracismo.

Temas:

Diego García Peñarol abuso sexual Estudiantes de La Plata Liverpool

Seguí leyendo