Trump revirtió su decisión y volvió a nominar al magnate tecnológico y astronauta para liderar la NASA, otorgándole una inusual segunda oportunidad. La nueva nominación llega solo cinco meses después de que Trump retirara abruptamente su candidatura, motivado entonces por las tensiones con Elon Musk y las donaciones previas del multimillonario al Partido Demócrata.