El Tribunal Supremo rechazó el pedido de anular el fallo Obergefell vs. Hodges que legalizó el matrimonio igualitario en 2015. La negativa puso fin temporal a la incertidumbre legal que mantenía en alerta a la comunidad LGTBQ, que temía que la mayoría conservadora revirtiera otro precedente tras la caída del derecho al aborto en 2022.