"Me encantaba porque sabía que había nacido para eso. Empezó a integrarse con el hermano y ya se quería meter con los más grandes", rememora su madre.
Fabián Morales vivía casa de por medio con los Viñas y se hizo amigo del "Pecoso", como lo llama desde niño. "Más que un amigo lo considero un hermano", dice a Referí.
Morales fue pareja de Cecilia y durante años vivió en la familia de los Viñas. "Si iba al almacén, me llevaba al Fede. Íbamos para todos lados juntos".
El padre de Fabián, Henry Morales, formó y dirigió a la categoría 1998 (año de nacimiento de Fede) del club de baby fútbol Alianza (ubicado en Camino Alianza, a la vuelta de su casa, donde ahora hay edificadas viviendas) y fue ahí donde el zurdo empezó a destacar por su potencia física y su pegada mortífera.
Federico Viñas, club de baby fútbol Alianza
Después de tres años, cuando Alianza desapareció, Viñas se fue a jugar a Nuevo Juventud cuya cancha está pegada al Parque Ancap, el escenario de Uruguay Montevideo.
Federico Viñas, en el club de baby fútbol Nuevo Juventud
Con 10 años lo fue a buscar Liverpool para entrenar en su escuelita. El captador Jesús Dicono lo arrimó al club y con 13 años fue fichado para jugar en Séptima (sub 14).
"Me llamaron de varios clubes, pero le dimos la palabra primero a Liverpool. No había nada firmado, pero la palabra es la palabra y hay que respetarla. Nil Chagas fue muy importante en su formación y no solo como futbolista, sino también en valores", cuenta su padre Mario, panadero de profesión.
Pero antes de completar su primer año de sub 14, Federico dejó el fútbol. Corría entonces el año 2012.
"Un poco yo creo que fue por la separación con la mamá y que a veces hay chiquilines que lo aceptan o no, sufren y él tuvo ese bajón. Sin hacer nada malo, pero a veces faltaba y tuve que ir a hablar a Liverpool cuando estaba Pedro Catalino Pedrucci. El hombre aceptó, puso las condiciones, pero yo no iba con Fede a las prácticas, me confiaba, pensaba que él iba, pero la realidad era que no. Cosas que pueden pasar y a todos nos toca pasar por un mal momento", rememora su padre.
"En Liverpool no estuvo mucho, no le gustaba el puesto que le habían dado", explica su madre. A Fede le gustaba jugar de 10, pero en Liverpool lo ponían de lateral izquierdo y antes de ser ascendido a la categoría sub 15, colgó los botines.
De la cancha a ganarse sus primeros pesos
"Yo quiero trabajar", le repetía todos los días Federico a su amigo Fabián.
Su padre tenía un camión de repartos de fiambre que iba todos los días a la Granja San José.
"Fede era corpulento, siempre aparentó más edad de la que tuvo. De tanto insistir mi padre se decidió a darle una oportunidad y estuvo dos años trabajando con nosotros", revela su amigo Fabián.
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Fabián Morales y Federico Viñas
"Nos levantábamos juntos porque vivíamos todos en la misma casa. Arrancábamos el día e íbamos a trabajar. No eran ocho horas, porque íbamos a un lugar, descargábamos el camión y terminábamos. A veces estábamos dos horas, tres horas y ya estábamos en casa. Y acá estábamos siempre jugando a la pelota", agrega.
Martín, el hermano mayor de Fabián, hacía mudanzas con el camión y esa fue otra changa que tuvo Federico en sus años adolescentes.
"Los fines de semana teníamos plata, nos servía, comíamos bien y siempre teníamos plata en la mano", rememora Fabián.
"Cuando empezó a trabajar le gustó la plata. Arrancó con los camiones con Fabián y se quedó unos años ahí", evoca su madre.
Los Duros, el equipo que se paseó por el Cerro en torneos barriales
Para despuntar el vicio, los pibes de la cuadra armaron un cuadro de fútbol. Primero empezaron a jugar fútbol 5 y luego se animaron al fútbol 11. Federico era el distinto.
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Se llamaron Los Duros porque había varios que eran "duros" para poner la plata para financiar canchas y camisetas.
"Tengo imágenes de muchos goles de tiro libre de él. Una vez me puso un centro en la cabeza e hice un gol. Entonces cada vez que hace un gol de cabeza le digo que eso lo aprendió de mí", cuenta Martín Morales.
Después de varios partidos en el Cerro se anotaron para jugar la Liga Pro.
Federico jugaba como volante. Llegaba desde atrás, encarando, y cuando se hacía un espacio rompía los arcos con su pegada de afuera del área.
Su fama fue creciendo en el torneo al punto de que un equipo, el Milan, lo fue a analizar antes de jugar las semifinales. Les ganaron 3-2 con una pelota que Fede recuperó en la hora por la punta para sacar un centro que un delantero llamado Julio convirtió en gol.
En la final le ganaron a Los Chop. "Siempre quisieron ser como nosotros, pero teníamos a los mejores y les ganamos la final a ellos", recuerda Martín.
El equipo fue en camión con el barrio atrás y para los festejos se compró un lechón y todos se tiñeron de rubio. Hasta a papá Mario le tocó pasar por la tintura.
Una nueva oportunidad
Un día de verano, sentados en el muro de la casa, Fabián lo encaró: "Vos tenés que volver a jugar al fútbol".
"Te voy a conseguir dónde probarte", lo desafío. La respuesta fue alentadora: "Yo voy si vos también vas a probarte".
Golpeando puertas descubrió que Mar de Fondo, equipo de la Divisional C, estaba buscando jugadores con un proyecto encabezado por Aldo Larrosa y el hijo del Culaca Jorge González, exentrenador de Cerro.
Un miércoles de marzo de 2017, a la hora 19.00, Federico y Fabián se presentaron en la cancha de Huracán, en la zona de Las Cadenas, en el Cerro, para probarse.
"Habían 40 aspirantes y Fede quería jugar de volante. 'No, vos decí que sos delantero'. Cuando se armaron los cuadros yo quedé en el otro equipo, de zaguero y cuando Fede venía en carrera me hacía el bobo. Hizo como cinco goles", cuenta Fabián.
"Quedaron todos como locos y nos seleccionaron para jugar en Mar de Fondo. Se armó un cuadrangular en cancha de Salus y Fede la descoció con un gol en cada partido. También fuimos a jugar un amistoso a la cancha de Cerro Largo. Pero después hubo un problema, se desarmó Mar de Fondo y todo quedó en la nada", agrega.
Juventud: visión y explosión
Pero fue ahí donde entró en juego un actor clave en la historia de Federico: su representante Daniel Gutiérrez.
“Venite a ver un 9 que tengo acá que la verdad tiene muy buenas condiciones”, le dijo Larrosa, que había sido su compañero en las formativas de River Plate. El empresario fue a verlo en un amistoso contra Villa Española. Federico metió dos goles. Estaba pasado de peso, pero el ojo clínico de Gutiérrez no falló: ahí había un talento a pulir.
Tras un intento fallido de arrimarlo a River Plate, Gutiérrez llamó a Álvaro Fuerte, entonces coordinador de las formativas de Juventud para que viera a Viñas en acción.
"A mitad de año (2017), recibimos a un chico que hacía bastantes años que había dejado la actividad juvenil y quería nuevamente tener una posibilidad dentro de lo que era el espectro juvenil profesional. Yo dirigía a la sub 19. Venía tal vez con la ilusión de cualquier jugador que tiene esas ganas de querer llegar y triunfar, pero su estado general no era el óptimo debido a la inactividad que traía por aquel tiempo", recuerda Fuerte que actualmente está desempeñando en Juventud el mismo cargo, luego de ser entrenador de Primera en ese club y en Progreso.
"Ese día lo incorporamos, lo sumamos a los entrenamientos y más allá de las buenas referencias que tenía, se vieron características y cierto potencial que debíamos seguir observando porque creíamos que nos podía ser muy útil dentro de lo que era el plantel de aquel año", dice Fuerte.
La prueba fue en la cancha número 2 de La Chacra, el complejo deportivo de Juventud.
Después de hacer fútbol, Fuerte seleccionó a sus mejores defensas y a un par de centradores. Lo puso a Viñas a cabecear centros. "No podían con él", cuenta transmitiendo el asombro de aquel tiempo.
"Teníamos que invertir un poco de tiempo, pero visualizamos cosas con él que podrían ser importantes. El plantel de sub 19 ya estaba conformado y consolidado, pero él a los pocos meses tuvo su primera instancia y posibilidad competitiva oficial. Lo hizo de muy buena manera, de hecho con un gol y al final de año sucede el descenso de categoría a nivel profesional y el club me da la posibilidad y la confianza de que dirija al plantel profesional para 2018. La gran mayoría del plantel que conformamos en aquel año era una base de la sub 19", dice Fuerte.
El actual delantero de Real Oviedo estaba varios kilos por encima de su peso ideal, pero con enorme dedicación y profesionalismo logró ponerse rápidamente en condiciones.
Federico Viñas en 2018 con la sub 19 de Juventud
En 2017 con la sub 19 de Juventud
Juventud lo alojó en una pequeña pieza de La Chacra hasta que con el tiempo se mudó a la zona de Agraciada y San Quintín.
Viñas hizo nueve goles con la sub 19 en 2017 y el 7 de abril de 2018 hizo su debut como profesional entrando a los 62 minutos por Diego González en un empate a cero de un partido jugado en el Parque Artigas.
El delantero zurdo se había perdido los primeros cinco partidos por un esguince de tobillo, pero luego totalizó 20 partidos con 16 titularidades y seis goles.
Federico Viñas, Juventud de Las Piedras
Juventud en el Apertura 2019
El salto a México: Maraviñas
El equipo ascendió junto con Plaza Colonia y Cerro Largo y en 2019, ya en Primera, volvió a jugar 20 partidos y anotar cinco goles antes de que a mediados de año América de México lo contratara para reemplazar al chileno Nicolás Castillo, lesionado.
Federico Viñas, Juventud de Las Piedras
"Juventud le abrió las puertas, lo ayudaron mucho. Siempre le estoy agradeciendo al contratista que es una de las personas claves de este buen momento de Federico. Pero siempre digo que por más que a veces te den la ayuda, Federico también puso lo suyo, porque supo aprovechar la oportunidad", cuenta su padre.
El jefe de inteligencia de América, Carlos Aviñas, llegó a Uruguay para ver a Viñas en un partido en el Campeón del Siglo contra Peñarol por el Torneo Intermedio 2019. Salieron 0-0 y el centrodelantero hizo un gran trabajo defensivo sobre Walter Gargano.
"Fue la única vez que fui al Campeón del Siglo. Gargano para mí era un fenómeno, pero no pudo hacer nada porque Fede lo marcó. No le pesó jugar contra Peñarol como no le pesa nada. No le pesó el Azteca donde gritaban 70 mil personas. Vos lo mirabas y llorabas, porque es tu hijo, y veo que la vida está pasando rapidísimo, hace dos días estaba acá y mirá dónde está", dice Mario, orgulloso.
América pagó US$ 1,9 millones por su pase. Fue la segunda mayor venta de la historia de Juventud tras el pase de Jaime Báez a Fiorentina en agosto de 2015 por US$ 2,4 millones.
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Su gran irrupción en América, en 2019
"Cuando lo fui a despedir me dije: 'No lo voy a ver más, se fue, no viene más'", recuerda su madre, emocionada.
En diciembre de 2019, cuando Viñas se convirtió en el fenómeno Maraviñas del fútbol mexicano, en un grande como América, Daniel Gutiérrez contó a Referí: “Creo que es un jugador con proyección a la selección mayor si sigue con este nivel de progresión”.
En su primera convocatoria para la selección mayor, en 2023, estaba por entrar al cine para ver Rápido y Furioso con Fabián y Martín cuando el celular sonó y le avisaron del llamado de Marcelo Bielsa. En 2019 ya había integrado la selección sub 22 que buscó, infructuosamente, una plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Luego llegaron las charlas de Zoom con el entrenador, el debut -en tiempo de adición- contra Argentina en el 2-0 de La Bombonera por Eliminatorias y la rotura del tendón de aquiles que lo dejó afuera de la Copa América 2024.
Uruguay ante República Dominicana / Federico Viñas
En 2024 fue goleador del Clausura mexicano con 8 goles anotados con la camiseta de León que en julio de 2023 le compró su ficha a América en US$ 3,8 millones.
“Es un muchacho muy humilde, excelente profesional y que no se conforma con poco. Tiene los objetivos claros y su meta es llegar a Europa”, también vaticinó Gutiérrez en 2019. En 2024, Viñas pasó a préstamo a Oviedo luego de consolidarse como uno de los mejores delanteros del fútbol mexicano.
Y ahora toca un Mundial. El evento con el que todo niño sueña con jugar.
Cinco años alejado del fútbol saliendo a trabajar para manejar su propio dinero en sus años adolescentes y tener su independencia en el seno de una familia humilde. Una nueva oportunidad aprovechada en tiempo relámpago a fuerza de potencia, talento y entrega profesional. Su primer Mundial a la vuelta de la esquina de su vida, en La Boyada y Congreso de Ávalos.
Su padre Mario se emociona de solo pensarlo. "Yo cuando le hablo a Federico le digo 'gracias'. Por cada gol, cada jugada, cada tranque. Pero se lo digo también a mi hija que bailó en las Llamadas o a la otra que me regaló un nieto. Por todos estoy agradecido por la vida. Es emocionante verlo. Yo entro a trabajo así, con 60 años, tengo trabajo, tengo salud, mis hijos están bien. Tenés que agradecer, agradecer que me levanté, que tomé una taza de sopa hoy, agradecer. Por eso a Federico: gracias. Gracias le digo".
En La Boyada, desde hace unos pocos años, los niños quieren ser Federico Viñas.
Para su madre, el "orgullo" que eso le genera es muy difícil de poner en palabras. Es la costumbre que se agarró su hijo -dejar sin palabras a todos- desde que en 2019 dejó Juventud, tras un año y medio de carrera como profesional, para salir a conquistar el mundo.
| Temporadas
| Equipo | Partido | Goles |
| 2019-2020 | Juventud | 40 | 11 |
| 2020-2023 | América | 123 | 25 |
| 2023-2024 | León | 33 | 16 |
| 2024-2026 | Real Oviedo | 53 | 10 |
| 2023-2026 | Selección de Uruguay | 11 | 2 y contando |