Con minutos de diferencia —y entrevistados en un mismo lugar—, la directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios, y el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, dieron visiones distintas sobre la posibilidad de decretar la esencialidad en el puerto de Montevideo, a raíz del conflicto que mantiene Terminal Cuenca del Plata (TCP) con el sindicato de trabajadores.
Primero fue Barrios, quien en entrevista con Panorama Informativo de La Diaria radio dijo que sobre la mesa de negociación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) "en ningún momento" estuvo la esencialidad.
"Ese concepto nunca ha estado sobre la mesa, siempre nos seguimos centrando en los 36 o 28 puntos que están (en la plataforma de los trabajadores)", dijo la jerarca, quien agregó que la negociación está cada vez más próxima a llegar a un acuerdo.
Incluso especuló con que las negociaciones podrían concluir "cerca del fin de semana" o, quizás, el próximo lunes, porque las dos partes están mostrando disposición.
Sin embargo, pocos minutos después, entrevistado por La mañana de La Diaria, Díaz dijo que "la esencialidad está encima de la mesa".
"La esencialidad está encima de la mesa, esto de que se aleja o se acerca, son como visiones que, de alguna manera, parecen decir: 'Bueno, lo estábamos analizando o lo dejábamos de analizar'. No, (la esencialidad) está arriba de la mesa", respondió el prosecretario de la Presidencia.
Y agregó que el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, había sido "muy claro el otro día", cuando entrevistado en Desayunos Informales dijo que si se tenía que recurrir al decreto de esencialidad, el Poder Ejecutivo lo haría.
“Si se tiene que recurrir a la herramienta de la esencialidad, el Poder Ejecutivo va a recurrir a ella. Si es el límite de Juan y hay que declararla, renunciará, es un tema de Juan, no es un tema del gobierno”, afirmó Sánchez este lunes en entrevista con Desayunos Informales (Canal 12).
En paralelo, el presidente Yamandú Orsi también se refirió al tema en una rueda de prensa realizada este miércoles luego de participar en una actividad por los 20 años de la Ley de Trabajo Doméstica.
Allí, el mandatario dijo que las "herramientas institucionales que existen, existen" y consideró una "obviedad" decir que "cuando se tienen que usar, hay que usarlas". De todas formas, aclaró que la solución estaba más cerca.
Algunas gremiales empresariales han pedido al Poder Ejecutivo que decrete la esencialidad, un tema que ha estado en debate a lo largo del conflicto que mantienen las partes, en el marco de la negociación por un nuevo convenio colectivo.
Barrios, por otra parte, indicó que la empresa TCP —cuya concesión mayoritaria la tiene la belga Katoen Natie y en 20% el Estado uruguayo— "nunca" pidió decetar la esencialidad, al menos en el marco de la mesa de negociación del Ministerio de Trabajo.
La jerarca agregó que, al momento, los puntos más álgidos de la negociación refieren a los jornales mínimos que el sindicato busca tener garantizados y a la guardia gremial.
Al principio, el sindicato exigía establecer un mínimo de 25 jornales asegurados para toda la plantilla de trabajadores, cuando en el convenio anterior esa cifra se situó en 13.
Sin embargo, con el devenir de las negociaciones, ahora la negociación se basa en intentar que la "mayoría de los trabajadores" que hoy están efectivos en la plantilla se acerquen a los 22 jornales. La empresa presentó el martes una propuesta en ese sentido, dijo Barrios.
La reducción de la jornada laboral a las 36 horas semanales era otro de los puntos que, al principio, reclamaba el sindicato, pero Barrios contó que ese planteo ha recibido una "negativa rotunda" por parte de la empresa.