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El gobierno de Yamandú Orsi definió que la unificación de las transferencias sociales y el aumento de las prestaciones para los niños más pobres va a ser un buque insignia de la Rendición de Cuentas. El proyecto de ley, que el ministro de Economía, Gabriel Oddone, deberá presentar al Parlamento antes de que termine el martes 30 de junio, contendrá con ese fin unos US$ 35 millones adicionales para financiar el robustecimiento de esas asignaciones en el correr del 2027.

¿Dónde se va a distribuir ese incremento? La intención del Poder Ejecutivo es que a partir del año que viene estén contemplados tres cohortes de edad: los nacidos en 2025, en 2026 y los que nacerán en 2027. Es decir, los niños de 0 a 2 años de edad.

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El ministro Oddone ha dicho que establecerán una implementación progresiva hasta el 2035, lo que implica agregar cohortes cada año hasta comprender dentro del nuevo sistema de incrementos a todos los menores de edad. El proceso se extendería entonces a lo largo de dos períodos de gobierno, pero la administración actual apuesta a que en futuras rendiciones de cuentas o ley de Presupuesto haya margen para acelerarlo.

¿Cómo van a ser los aumentos de las transferencias? En base a lo que cuesta hoy una canasta básica alimentaria en Montevideo, el equipo económico puso como foco a los cinco primeros deciles de hogares con menores a cargo que tienen los ingresos más bajos. Se trata de un universo de unos 240 mil hogares en los que viven los 430 mil niños y adolescentes más pobres del país, según pudo reconstruir El Observador a partir de fuentes políticas y del equipo económico.

El cálculo es un aproximado. Sucede que, tras la caída de los nacimientos y los cambios poblacionales, los datos del último censo no son idénticos a la Encuesta Continua de Hogares y el gobierno le encomendó al Instituto Nacional de Estadística que ajuste la cifra.

A continuación una demostración que hizo el economista Matías Brum, de la Universidad ORT Uruguay, en base a la última Encuesta Continua de Hogares:

La mayoría de ellos –no todos– ya son beneficiarios de asignaciones familiares (Afam-Pe), de la Tarjeta Uruguay Social (TUS) simple o doble, o de otras transferencias para la infancia como el Bono Crianza o Bienvenido Bebé.

Otra vez va un ejemplo, siempre como un aproximado:

Como parte de los acuerdos del Diálogo Social, la Rendición de Cuentas va a unificar todas estas partidas, bajo la premisa de que su dispersión es difícil de entender para la gente, ineficiente para la gestión y que hasta está generando dificultades de acceso a quienes sí están en condiciones de cobrarlas.

El ministro de Economía, Gabriel Oddone, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim, en conferencia de prensa el miércoles 27 de mayo de 2026

A modo ilustrativo, el director de Transferencias del Ministerio de Desarrollo Social, Juan Martín Fernández, dijo semanas atrás en entrevista con El Observador: “La TUS se da con una visita, hay un plástico asociado, hay ciertas restricciones para las compras; pero con la asignación familiar (...) se puede tomar por declaración jurada, se paga en efectivo y no hay restricciones a compra. ¿Para qué tener dos prestaciones que están orientadas a la misma población con sistemas diferentes?”.

El propio documento del Diálogo Social puso reparos a la “fragmentación” del sistema con “al menos cinco programas importantes de transferencias con reglas diferentes”. El diagnóstico marcó a su vez la “insuficiencia” de prestaciones promedio para menores de edad que “apenas llegan a $3.000 en el primer quintil” y al “estigma” que conlleva “la asociación entre hogares que reciben transferencias y hogares pobres”, lo que termina por “limitar la solicitud de la prestación”.

Fuentes al tanto del armado del proyecto de ley precisaron que el principal objetivo será “pegarle al público objetivo” y “mejorar la focalización” de las asignaciones, con lo que estiman que en 2027 el cambio –que solo alcanzará a esos niños de 0 a 2 años– puede llegar a mover en el entorno de dos puntos la pobreza infantil, aunque los números aún están sujetos a variaciones en el seno del Poder Ejecutivo.

Sin precisar plazos, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, había declarado semanas atrás a Aire Rico que la reforma “probablemente reduzca seis o siete puntos” la pobreza en la primera infancia, que hoy está en 33%. El jerarca aclaró en tanto que eso “no resuelve todos los problemas”, pero que “da un piso mínimo” para “tener dentro del sistema de las políticas públicas a estos niños y niñas”.

El escalón más alto

Un ejemplo concreto reconstruido por El Observador a partir de fuentes al tanto del proyecto de ley: hoy un hogar con un niño menor de cuatro años en el mayor nivel de vulnerabilidad cobra $3.870 de la TUS Doble más $3.339 del Bono Crianza, lo que equivale a $7.209, el monto mayor posible para un núcleo que vive en esas condiciones.

Con la Rendición de Cuentas, y en caso de que el niño esté dentro de los cohortes abordados por el proyecto de ley para el 2027, ese hogar pasaría a cobrar $9.999, el escalón más alto.

Según el nivel de vulnerabilidad, el valor de la prestación por niño irá variando. El escalón más bajo –asignación familiar sin TUS– será de $2.222, de acuerdo a estos cálculos.

Plan Invierno del Mides

El proyecto de ley del Ejecutivo buscará además equiparar con los montos de la TUS Doble a quienes hoy cobran la TUS Simple, por lo que el salto en esos casos será mayor, apuntaron las fuentes. También apuestan a un incremento más sustantivo para quienes hoy son beneficiarios de Afam-Pe.

El documento del Diálogo Social –rector de estas modificaciones que serán introducidas en la Rendición de Cuentas– concluía entre sus recomendaciones acordadas en que se debe “establecer un refuerzo adicional para embarazadas y niños/as de entre 0 y 3 años de edad de un 50 % adicional al monto de referencia de cada estrato”.

Pero, en la misma línea, sentenciaba que más allá de las mejoras en la focalización de las transferencias, “la noción de vulnerabilidad debe seguir vinculada a privaciones que remiten a diferentes dimensiones estructurales del hogar” y “no a aspectos transitorios y más volátiles como el nivel de ingreso”.

Sin mensaje complementario

Mientras tanto, diputados del MPP procuran que el gobierno conceda un mayor espacio fiscal para aumentar el gasto. Esa gestión fue un aspecto clave de la reunión que el miércoles mantuvieron en Torre Ejecutiva con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, los legisladores emepepistas Sebastián Valdomir, Joaquín Garlo, Julieta Sierra y Joaquín Sequeira.

El presidente Orsi convocó para el próximo viernes al Consejo de Ministros para terminar de blindar los detalles del proyecto. En un contexto restrictivo y con un crecimiento menor al esperado, el ministro Oddone y el equipo económico se han mantenido firmes en que no habrá incrementos más allá del perímetro establecido el año pasado con la Ley de Presupuesto, por lo que los aumentos de gasto deberán ser financiados mediante reasignaciones en el Estado.

Los diputados del MPP procuran que el gobierno incluya un gesto que motive en mayor medida a la bancada oficialista previo a salir a buscar los votos opositores en esa cámara, en un escenario en que no es posible que el Poder Ejecutivo remita un mensaje complementario para modificar el gasto, lo que implica que no será posible mover el espacio fiscal una vez que el proyecto de ley baje al Parlamento.

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Rendición de cuentas Yamandú Orsi Oddone Rodrigo Arim Diálogo Social

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