El presidente Yamandú Orsi firmó este miércoles el acuerdo con la empresa española Solaria Energía y Medio Ambiente para desarrollar un parque tecnológico de centros de datos de 500 megavatios y parques fotovoltaicos para abastecer la demanda, según confirmaron fuentes del Poder Ejecutivo a El Observador.
El proyecto supone una inversión estimada de US$ 5.700 millones, "la mayor en la historia" del país. La iniciativa supone un régimen de zona franca y una inyección de US$ 5.500 millones dentro del Uruguay para el desarrollo de los centros de datos. Otros US$ 200 millones serán para la instalación de 350 megavatios de generación solar que abastecerán el parque con energía renovable propia.
La primera fase del proyecto incluirá 200 megavatios de centros de datos y 350 megavatios de generación solar. En esta etapa se proyecta la creación de 3.100 puestos de trabajo en la construcción: 2.400 de ellos en los centros de datos y 700 en los parques fotovoltaicos.
En la segunda etapa se sumarán los otros 300 megavatios de centros de datos, con la posibilidad de ampliar la generación. Las instalaciones estarán distribuidas entre Canelones, San José y Florida.
Una vez que el proyecto completo esté en funcionamiento, se espera que hayan 1.500 puestos de trabajo permanentes.
En el anuncio a la prensa, Orsi calificó la inversión como "de las más grandes de la historia reciente, si no la más grande".
"Anunciamos esta inversión no como un trofeo, no como contraposición a proyectos históricos, sino como un proceso de acumulación nacional y es parte de un desafío que reconoce la necesidad de muchos proyectos complementarios en la vida económica del Uruguay", dijo el presidente.
Orsi destacó las políticas de Uruguay a largo plazo en el cambio de la matriz energética, los acuerdos interpartidarios y la seguridad jurídica del país. "Quien quiere instalar un data center, busca energía renovable, confiable, estable, y Uruguay tiene esas condiciones. Estamos preparados hoy porque antes hubo otros, quienes pensaron el país, una visión estratégica, es lo que yo he llamado más de una vez, la acumulación positiva. Porque hubo quienes tomaron decisiones audaces para impulsar la transformación de nuestra matriz energética, y porque también hubo un sistema político que estuvo a la altura de firmar un acuerdo multipartidario. Porque cuando se trata de Uruguay, ahí es claro que los colores políticos importan bastante menos”.
“Otra de las fortalezas que Uruguay puede ofrecer al mundo es la capacidad de construir acuerdos, sostener políticas, y generar confianza a largo plazo. Estabilidad jurídica, estabilidad democrática, macroeconómica, instituciones que funcionan y que se respetan. Quien invierte a largo plazo necesita saber que las reglas de hoy van a ser las reglas de mañana. Y en Uruguay eso se cumple Y también tenemos, una red de telecomunicaciones robusta, con una penetración del 94% de fibra óptica en todo el país, y cables submarinos que nos conectan con el mundo. Este es el valor de Uruguay”, agregó.
Los entretelones de la inversión
El proyecto está en agenda del gobierno desde que en febrero de 2026 el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, recibió por parte del embajador uruguayo en España, Bernardo Greiver, la noticia del interés de Solaria en invertir en Uruguay. A su regreso al país, Sánchez puso al tanto al presidente, quien definió los pasos a seguir para avanzar en una negociación reservada y sin filtraciones que entorpecieran la instalación, según pudo reconstruir El Observador a través de fuentes oficiales.
Orsi delegó en la ministra de Industria, Fernanda Cardona, el seguimiento para la concreción de este acuerdo en el 2026. La jerarca viajó en misión oficial a España en junio y mantuvo reuniones de trabajo con la empresa.
Un mes después, el CEO de Solaria, Arturo Díaz Tejero, y otros tres representantes del proyecto llegaron a Uruguay para tener reuniones con Orsi, con los ministerios de Industria, Ambiente y Economía, y con Antel y UTE.
En setiembre, la ministra Cardona conformó a partir del mandato del presidente una delegación de gerentes de UTE para viajar a la sede de Solaria en España y cerrar el acuerdo. Los ejecutivos de la empresa pública designados fueron Rafael Troche, Pablo Regina y Daniel Castagna, indicaron desde el gobierno.
El acuerdo es confidencial pero desde el Poder Ejecutivo reafirman que la relación será de un “ganar-ganar” para las partes. Según pudo saber El Observador, la inversión no requerirá por parte del Estado obras adicionales, sino la creación de una zona franca para que la compañía desarrolle su negocio.
Tras el viaje a España en setiembre, se inició la redacción final del acuerdo entre los equipos jurídicos y económicos de Presidencia y de la Dirección General de Secretaría del Ministerio de Industria.
Previo a manifestar su interés en la inversión, la compañía hizo un estudio sobre las oportunidades y las amenazas en la región. Aunque en comparación las tarifas de la energía pueden ser más altas que en otros países del continente, los ejecutivos de Solaria han manifestado que Uruguay tiene otros activos –como la estabilidad política– que viabilizan la inversión en este punto.
Solaria
Solaria Energía y Medio Ambiente es una multinacional española dedicada a la energía solar fotovoltaica en el sur de Europa. La compañía se fundó en el 2002, cotiza en bolsa desde 2007 y forma parte del índice IBEX 35 desde el 2020.
La empresa nació como fabricante de paneles solares y con los años se transformó en un generador de energía limpia de emisiones y gestor de infraestructuras sostenibles. La compañía fue ubicada en el primer lugar del ranking de crecimiento sostenible que elabora la revista Time y Statista en su edición de 2025.
Solaria ya opera en Uruguay desde hace casi una década con plantas solares en Young (Río Negro) y Mercedes (Soriano) que venden energía a UTE.