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¿Qué tan seguros están mis ahorros en los bancos uruguayos?

Un seguro de depósito supera los US$ 600 millones y permite que pequeños ahorristas puedan recuperar en menos de un mes US$ 10 mil o $966 mil en caso de que su institución baje la cortina

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01 de junio de 2018 a las 05:00

Los bancos han quebrado a lo largo de la historia y lo seguirán haciendo a futuro. Ninguna red de seguridad es infalible a un negocio donde el riesgo es un componente inexorable de la intermediación financiera. Para mitigar esa falencia, Uruguay creó un seguro de depósito que aportan los propios bancos. Ese instrumento tiene hoy un colchón de más de US$ 600 millones que protege a los pequeños ahorristas de hasta US$ 10 mil o $ 966 mil en caso de que una institución deje de operar.

Muchos ahorristas todavía tienen presente en su retina la debacle financiera del 2002, que llevó a la liquidación de cuatro bancos y a la pérdida de ahorros millonarias para varios depositantes, pese a que algunos han logrado recuperar una porción importante.


Como toda crisis, dejó sus enseñanzas y lecciones. Fue por ello que el sistema financiero y político uruguayo comenzó a actualizar su red de seguridad para mitigar los efectos de una bajada de cortina abrupta de uno o varios agentes. En un inicio (2005), fue la Superintendencia de Protección del Ahorro Bancario (SPAB) -que estaba bajo la égida del Banco Central del Uruguay (BCU)-, la institución que se encargó de crear y gestionar un seguro de depósito para los ahorristas, hasta su desaparición en 2009 para dar origen a la Corporación de Protección del Ahorro Bancario (Copab), que opera en forma independiente al regular el sistema bancario.

¿Qué hace la Copab?

Para la gran mayoría de la población la Copab, se asemeja o se asocia más a una cooperativa de ahorro y crédito que a una institución que tiene dentro de sus funciones administrar un seguro de depósito de sus ahorros. Para entender un poco más el rol de esta institución El Observador mantuvo una entrevista con su presidente, Daniel Dominioni, su director, Aurelio Suárez, y su gerente Gabriel Lemus.
Dominioni explicó que un poco el imaginario colectivo que había en la sociedad hasta la crisis de 2002 era que cada vez que surgiera un problema con un banco, el "Estado se iba a hacer cargo de los depósito. Estaba la idea de una especie de seguro implícito", recordó.

El ejecutivo explicó que desde el punto de vista de las "señales, no es bueno que haya seguros implícitos que no están escritos en ningún lado". Agregó que luego de la experiencia de 2002 fue "cambiando la filosofía" con la creación de un fondo con los aportes de los bancos para que la protección del ahorro fuera "explícito". El fondo no garantiza el 100% de los depósitos porque tiene una lógica similar a un seguro en otra rama de negocio, y también porque no se pretende fomentar el riesgo moral en el negocio. Esto es que los bancos asuman riesgos excesivos porque saben que habrá un respaldo detrás. "La idea era ir creando un fondo para el caso de que un banco entrara en dificultades", señaló el presidente de la Copab.

En 2009, una nueva ley optó por separar la SPAB del BCU para convertirla en la Copab actual, siguiendo lo que indican las prácticas internacionales, ya que algunas veces la autoridad monetaria podría tener algún interés contrapuesto frente a las instituciones que manejan los seguros de depósitos. De todas formas, ambas instituciones trabajan en conjunto para diseñar lo que se conoce como red de seguridad del sistema financiero. Cada trimestre sesiona el Comité de Estabilidad Financiera donde se analiza la salud del sistema uruguayo ante posibles impactos de shocks internos o externos.

Cómo opera el fondo de garantía

El Fondo de Garantía de Depósitos Bancarios (FGDB) tiene un tope legal del 5% de los depósitos garantizados (a marzo de 2018 serían US$ 1.442,75 millones). Al cierre del primer trimestre, el saldo del FGDB era de US$ 638,64 millones (44,27 % del tope). En las medida que los depósitos bancarios crecen, el tope irá en ascenso y viceversa.

"Faltan muchos años de construcción aún, siempre y cuando no se use por la eventualidad de la caída de un banco por más luego de recuperar algo con la liquidación ", explicó Lemus.

De acuerdo al último informe trimestral a marzo de la Copab, el 99% de los depósitos en moneda nacional están cubiertos por el fondo. En cambio en dólares, la cobertura es inferior y llega al 63% del total (ver más en claves).

La garantía de los depósitos por persona física o jurídica en cada institución de intermediación financiera, operará hasta el equivalente a US$ 10 mil para el total de sus depósitos en dólares y hasta el equivalente a 250 mil unidades indexadas (unos $ 966 mil -equivalente a US$ 31 mil-). Dominoni explicó que la cobertura es mayor en pesos porque en su momento el BCU definió que esa política contribuirá a la estrategia que persiguen las autoridades de desdolarizar la economía uruguaya. De hecho, los bancos pagan un seguro más elevado por sus depósitos en dólares que en moneda nacional para que de alguna manera la instituciones traten de estimular la captación de ahorro en pesos.

El cálculo es por persona -no por cuenta- y por los depósitos en cada institución financiera. Además, están cubiertos todos los depósitos independientemente del tipo y plazo del mismo. En caso de que haya más de un titular en el depósito, se divide el mismo de acuerdo a lo pactado por ellos. La garantía opera por cada persona hasta el tope de cobertura.

Lemus explicó que el porcentaje de cobertura es bajo (5%) porque también se busca reducir el riesgo moral, incentivar a la industria financiera que haga cualquier negocio porque luego alguien se va hacer responsable. Además, en el pasado era gratuito, por eso ahora son los bancos lo que están obligados a constituir con sus aportes el seguro de depósito. El aporte que hacen los bancos mes a mes se basa en la cantidad de depósitos que tienen, así como en una categoría de riesgo que asigna la Copab en función del respaldo adicional que tiene cada institución para sus depósitos.

"La idea que está detrás de estos seguros es proteger a pequeño ahorrista que es el más débil en todo este eslabón. Y por otro lado, darle la seguridad que sus depósitos están asegurados. Por tanto, no iría a correr para retirar sus ahorros ante cualquier rumor. Hoy la mayor parte de la gente ni sabe que está asegurada", reconoció Dominioni.

El objetivo es mitigar los riesgos de contagios y corridas bancarias que naturalmente suelen dispararse una vez que conoce que un banco está en problemas.

"El negocio bancario es frágil por diseño porque ningún banco, en la media que tiene el dinero prestado, podría devolver el 100% de sus depósitos en un día", dijo Lemus.


Los que han recuperado los ahorristas de la última debacle del 2002

La crisis de 2002 todavía no terminó de saldarse para el sistema financiero, algunos juicios han dilatado el proceso de recuperación de activos de los bancos Comercial, Caja Obrera y Montevideo. La Copab tiene actualmente vigente tres fondos de recuperos: Banco de Montevideo Fondo de Recuperación del Patrimonio Bancario (FRPB), Banco Comercial (FRPB) y Banco La Caja Obrera (FRPB). Aquellos depositantes cuyo saldo total en las tres instituciones era menor a US$ 100.000 cobraron la totalidad de sus depósitos, de acuerdo a lo establecido en el artículo 27 de la Ley 17.613.

El resto de los depositantes, cobraron el porcentaje de recuperación correspondiente a cada institución, con el piso citado anteriormente. A la fecha, los porcentajes de recuperación son los siguientes: Banco de Montevideo ( 26,49%), Banco Comercial (45,99%), y Banco la Caja Obrera FRPB 62,46%. No existen depositantes del sector privado no financiero de Banco de Crédito (FRPB) con saldos pendientes de recuperación.

"Están abiertos (por los fondos) porque aún quedan juicios pendientes a la liquidación de los bancos. Eso es lo que ha llevado más tiempo", explicó Lemus. Si bien en 2002 no existía un seguro explícito, por medio de una ley se votó la creación de los cuatro fondos que estableció un pago de hasta US$ 100 mil para los depositantes de las cuatro instituciones que cerraron. Aquellos personas que tenían menos de esa cifra ya cobraron el 100% de sus depósitos. Por encima de esa cifra, cada uno ha cobrado en función de lo que cada fondo pudo recuperar. Por ejemplo, si alguien tenía US$ 500 mil en el Banco de Montevideo, ha recuperado a la fecha unos US$ 132 mil. En cambio, si tenía ese monto en La Caja Obrera obtuvo unos US$ 312 mil.

Claves del seguro

Alcance. Son depósitos garantizados por el fondo de garantía de depósito los de cualquier naturaleza constituidos por personas físicas o jurídicas del sector no financiero, excepto los del Gobierno Central y BPS, efectuados en bancos y cooperativas de intermediación financiera.

Cobertura. La garantía de los depósitos por persona física o jurídica en cada institución de intermediación financiera, operará hasta el equivalente a US$ 10 mil para el total de sus depósitos en dólares y hasta el equivalente a 250 mil unidades indexadas (unos $ 966 mil -equivalente a US$ 31 mil).

Plazo. La reglamentación vigente establece que el seguro de depósito debe abonarse en un plazo máximo de 30 días. La Copab cuenta con manuales de procedimientos para cumplir antes del tope previsto en la normativa.

Gestión. Para estar protegidos por el fondo no es necesario realizar ningún tipo de trámite o reclamo. La Copab se encargará de informar a los afectados sobre cuándo y dónde serán efectuados los pagos por la cobertura.

Aportantes. Los aportes actuales al FGDB son: BROU, BHU, Bandes, Itaú, Scotiabank, Santander, BBVA, HSBC, Heritage, Citibank, Banco Nación y la cooperativa de ahorro y crédito Fucerep.

Obligatorio. Los bancos tienen la obligación de informar a cada ahorrista sobre el funcionamiento del seguro de depósito, incluso en la publicidades de captación. En general, suele estar en la letra chica de los contratos, aunque no es una conducta generalizada.

Mejora. Hay un proyecto en el Parlamento con media sanción del Senado que intenta cambiar el esquema en la participación de los distintos agentes en la red de seguridad en la resolución para acortar los plazos. Esto porque una respuesta más rápida ante la liquidación de un banco, menor es el efecto contagio sobre otros agentes del sistema.

Campaña. "La visibilidad de la Copab es un tema común a todo este tipo de instituciones. No hay un único factor. Por eso en los próximos meses vamos a lanzar una campaña de difusión para que la gente pueda tener una idea", anunció Dominioni.

Fondos se invierten en activos de calidad

Los recursos del FGDB están colocados en activos de deuda elevada liquidez y calidad, como emisiones del gobierno uruguayo. El 65,3% de los recursos están en depósitos en dólares en el exterior, otro 30% en depósitos en UI del Banco Central, y 4,5% en letras de regulación monetaria (LRM). "Esencialmente son colocaciones de corto plazo y bajísimo riesgo porque nuestra función es ofrecer estabilidad no ganar muchos intereses con esos fondos", apuntó Lemus. Esto porque el fondo uruguayo está en sus primeros años. En otros países -donde ya se llegó al tope exigido- se habilita a que una parte de esos recursos puedan calzarse a plazos de mediano y largo plazo. "Acá en Uruguay estamos constantemente evaluando el grado de cumplimento que tendría el fondo ante la eventualidad de una caída de un banco", aseguró Lemus.

La otra función de la Copab

Además de oficiar como el agente encargado de administrar y gestionar un seguro de depósito, la Copab también participa en la resolución de un banco que está en problemas. Esta institución puede sugerirle ideas sobre aspectos del funcionamiento de un banco al BCU. En tanto, en caso que se decida que una institución está en una situación irreversible que no puede funcionar y se decrete el procedimiento de resolución bancaria (liquidación), ingresa la Copab a formar parte de ese proceso. Ingresa al banco y se desplazan autoridades y es la responsable de buscar soluciones posibles como separar líneas de negocios y buscar que otros agentes puedan gestionar este nicho.

"En caso de no encontrar una opción de mercado y se proceda a la liquidación del banco, ese rol le corresponde a la Copab", explicó Lemus. De hecho, hoy la institución está terminado de liquidar los activos de los cuatro bancos que bajaron la cortina en la crisis de 2002 (Caja Obrera, Comercial, Montevideo, y Crédito).

"El modelo uruguayo de seguro de depósito y autoridad de resolución se usa internacionalmente. No estamos inventando nada nuevo", acotó Suárez.

La Copab trata de actualizar y aggiornar su funcionamiento a lo que determina la Asociación Internacional de Aseguradas de Depósitos (IADI), que emite determinados estándares para seguros de depósitos eficientes desde cómo cobrar, que la cobertura sea explícita, entre otros criterios.

"Uno tiene que estar preparado para cuando le toque salir. Acá no tenemos mucha experiencia en esto por lo que hay que aprovechar las experiencia internacional", dijo Suárez.
"Vos no podés salir a correr una maratón si no te preparaste antes", añadió Lemus.

Para corregir la poca doctrina que tiene Uruguay en materia de cierre de bancos, por ser una plaza relativamente pequeña, la Copab apela a estar constantemente adecuando sus manuales de procedimiento, consulta con expertos, contrata asesoría e intercambia información con otras instituciones similares de otros países.

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