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¿Quién es Daniel Sturla?

Tiene 55 años, a los 28 fue sacerdote, en 2011 Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Montevideo y en 2014 fue ordenado arzobispo de Montevideo

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05 de enero de 2015 a las 10:18

Daniel Sturla nació en Montevideo el 4 de julio de 1959 y a los 28 años fue ordenado sacerdote de los Salesianos de San Juan Bosco. En 2011, el papa Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Montevideo. En 2014 fue nombrado arzobispo de Montevideo.

De entre los 20 nuevos integrantes del Colegio Cardenalicio, Sturla, de 55 años, es el tercero más joven. Más jóvenes que él son: Soane Patita Paini Mafi, Obispo de Tonga (54 años); y Luigi De Magistris, de 47 años, que se desempeña como Arzobispo Titular de Nova, Italia (ver recuadro). Un caso muy excepcional de haber sido nombrado joven fue el de Juan Pablo II.

Sturla fue ayer al mediodía a la Catedral a dar misa como siempre. Una larga fila de fieles se acercó para saludarlo. A Sturla no le daban las manos para agradecer. “Llegamos, llegamos”, exclamó emocionada una mujer que también esperaba para felicitarlo.

“¿Podemos seguir siendo amigos no?”, le preguntó en tono de broma, y salió de la iglesia. Un padre acercó a su hijo pequeño y el recién designado cardenal lo besó.

“Quedé y aún estoy un poco impactado por la noticia. Pero uno es un servidor de Cristo y de la Iglesia, y ojalá sea para mejor amar y servir”, dijo el nuevo Cardenal.

La puerta de la Catedral se cerró. Sturla giró y vio a Milton Tróccoli, el obispo auxiliar de Montevideo, que fue uno de los primeros en saludarlo. Ambos volvieron a estrecharse en un abrazo.

Hoy el designado cardenal vuelve a los barrios a ayudar, convencido de que su camino lo marca la palabra de Dios.

Sorprendido

Con la humildad que lo caracteriza, Sturla se disponía ayer a realizar su trabajo de llevar la palabra de Dios a todos quienes quieran escucharlo. Y con ese espíritu fue a su audición de Radio Oriental.

Luego tenía previsto ver a un grupo de jóvenes de una misión en Jardines del Hipódromo, una zona humilde de la capital. Pero una llamada lo tomó por sorpresa. Le pareció que era del exterior.

Desde la Plaza de San Pedro en el Vaticano, un cura le avisó que acababa de ser nombrado Cardenal. Era el joven sacerdote uruguayo Gonzalo Aemilius, el amigo de Francisco, que lo felicitaba. A partir de ahí su teléfono no paró de sonar.

“Yo no lo sabía de antes”, dijo Sturla a El Observador. “Hace muy poco que soy arzobispo de Montevideo; entonces pienso que el papa Francisco ha tenido una deferencia para con la iglesia uruguaya, que sin duda ha tenido pastores muy merecedores de esto, más que yo y con muchos años de trabajo y experiencia”, dijo en sus primeras declaraciones a la prensa tras conocer la designación.

Sturla no piensa en abandonar sus tareas actuales, aunque el nuevo puesto lo obligará a viajar para asesorar al papa en el gobierno del Vaticano. Otra función de los cardenales es elegir a un nuevo pontífice, en caso de deceso o dimisión, y de entre los cardenales surge el nombre de la autoridad máxima de los católicos.

La posición de cardenal es la máxima distinción que el sumo pontífice puede atribuir. Con los nombramientos de ayer, está claro que en su primera medida del año, el papa Francisco “profundizó los cambios” en la Iglesia Católica, indicó la Conferencia Episcopal del Uruguay en un comunicado.

La designación dará más importancia a Latinoamérica en el colegio de cardenales. “No es un arranque de simpatía”, aunque esta “puede ayudar”, comentó a El Observador Rodolfo Wirz, arzobispo de Maldonado y presidente de la Conferencia Episcopal.

A sólas con Vázquez

El designado cardenal, Daniel Sturla, se reunió la semana pasada con el presidente electo Tabaré Vázquez. El religioso informó ayer que felicitó al mandatario y le dijo que reza por él y el nuevo gobierno.

El tema educación centró la conversación. “Creo que es el tema de Uruguay”, dijo ayer Sturla luego de dar misa. “Yo creo que todos los uruguayos tenemos que unirnos en el tema educativo”, insistió.

“La iglesia es un actor importante en el diálogo y como tiene una vastísima experiencia en eso, debería ser actor”.

Un punto de discusión refirió a la guía sexual que preparó el Ministerio de Desarrollo Social para los estudiantes. “Es un error que responde a una postura ideológica, que puede ser respetable, pero no es bueno que se le imponga a todos los chicos”, afirmó Sturla.

Sturla y Vázquez también conversaron sobre la posibilidad de que el papa Francisco visite Uruguay.

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