"Adiós, calefón": la versión de Guillermo Lamolle del clásico de Jaime Roos para despedir a los termotanques afectados por el agua salada de OSE
El músico publicó una reversión del clásico Adiós, juventud de Jaime Roos y se volvió viral
El aumento de la salinidad del agua de OSE en la zona metropolitana deja una serie de víctimas colaterales: los calefones y termotanques que se rompen o deben ser trasladados de urgencia para ser reparados. A consecuencia, en las redes sociales –y especialmente en Twitter– los usuarios depositan sus reclamos, sus críticas y en ocasiones una dosis de humor y talento.
El músico y escritor Guillermo "Flaco" Lamolle –letrista y arreglador de la murga La Gran Siete– publicó en su cuenta de Twitter una versión alternativa de Adiós juventud en la que le dedica la despedida a los calentadores y expresa el deseo de poder bañarse antes del próximo Carnaval.
Pero el letrista dice que "todavía" no le tocó cambiar el calefón de su casa. "Estoy con tanto miedo de que se me rompa que la hice para expulsar demonios", dijo a El Observador entre risas.
En las últimas horas el periodista Martín Duarte publicó un video en el que se ve a un grupo de personas (y sus respectivos calefones) haciendo una fila mientras esperan que los electrodomésticos sean revisados por el service. La imagen quedó en la mente del músico, que en unas horas escribió la letra de la canción y la compartió en su cuenta de Twitter sobre las dos de la madrugada. Cuando se levantó este martes se sorprendió con la repercusión que tuvo la publicación.
El letrista tomó la melodía de una de las canciones más populares de Jaime Roos, incluida en el disco Siempre son las 4 e interpretado junto a la murga Falta y Resto, para hacer una sátira de actualidad. La nueva versión de Lamolle, que cierra con un "parece mentira que antaño llovía en la cuenca del Santa Lucía", se viralizó rápidamente y comenzó a circular en otras redes y grupos de Whatsapp.
"¿Guillermo, lo escribiste tú?", le preguntó una usuaria que le advirtió que el texto circula cómo anónimo y que tendría "que haberlo firmado". A lo que el letrista respondió: "Por mí, que circule como escrito por Borges".
Adiós, calefón
Adiós, calefóóón.
No puedo esconder tus nanas
adiós calefón las ganas
de volverme a bañar,
pasarme el jabón,
sentir el vapor,
te queda poco рог decir
antes de partir,
adiós, que bajón.
Adiós, termofón
(chau, calentador)
Enxutas o Tem o James,
no importa cómo los llames,
con enchufe o a gas,
no pudieron más bancarse la sal,
la situación los corroyó,
nadie los oyó
y ahora ya no están.
Adiós, todo mal
(vivo en un iglú),
te enciendo otra vez en vano,
adiós, calefón, la mano
de unos cuantos fue cruel,
no les convenció
sentarse a pensar
si hoy todo helado y sucio ven
les parece bien
váyanse a cagar.
Adiós al champú
(con shock de limón)
prometo, al llegar febrero,
un baño polaco entero
y oler bien otra vez;
cantar sin jeder
un nuevo cuplé,
hasta que el resto de jabón
marque su final,
y adiós, carnaval.
Parece mentira que antaño llovía
en la cuenca del Santa Lucía
Aumento de salinidad y calefones rotos
Mario Arismendi, gerente de la empresa de service Hogar Montevideo, dijo a El Observador que en el mes de junio empezaron a experimentar un ascenso “muy rápido” en la demanda de services a domicilio, sobre todo por problemas con los calefones.
“La sal que está en el agua se suma al incremento de cloruro y está afectando fundamentalmente a los calefones de cobre”, indicó Arismendi.
A propósito, el 1º de junio Búsqueda publicó que durante mayo se incrementó un 50% la cantidad de servicios técnicos que se solicitan a la empresa James. De hecho, unas 30 camionetas del servicio técnico de James salen a diario para socorrer la demanda por fallas en los calentadores de agua. Según publicó el semanario se atienden unos 200 reclamos por día, cuando lo habitual eran 40.
Los expertos coinciden en que el principal problema está en las resistencias, dado que la mayoría de los tanques tienen resistencias blindadas que se encuentran en el interior del termotanque.