Otra jornada de catarsis y análisis introspectivo tendrá el Frente Amplio (FA) y el gobierno este sábado cuando el presidente de la República, José Mujica, reciba al Secretariado Ejecutivo de la coalición de izquierda en la estancia oficial de Anchorena, en Colonia.
El objetivo es reconstruir la unidad de acción de la coalición de izquierda, quebrada varias veces en los últimos meses y que llevó a hablar de “crisis” en el oficialismo.
Lo que está planteado en el FA es una reformulación de su “compromiso político” fundacional, el de 1972. Esto lleva a una discusión ideológica de fondo en la que todos los grupos están de acuerdo.
El ex presidente Tabaré Vázquez volvió a plantear este jueves que es necesaria una “actualización ideológica”.
Pero lo que le importa a Mujica y por eso se reúne con el Secretariado del FA este sábado, es saber cómo va a hacer la coalición para asegurar todos los votos del oficialismo en el Parlamento.
Ya pasó que el senador y secretario general del Partido Comunista, Eduardo Lorier, no votó la ley de asociación público privada. Esa vez Lorier dejó al FA sin mayoría en el Senado (15 en 31). La ley se aprobó porque blancos y colorados acompañaron el proyecto.
También está el desacato del diputado Víctor Semproni (Espacio 609) que no votó en sala la anulación de la ley de Caducidad, lo que llevó al fracaso esta iniciativa.
El FA tiene 50 diputados en 99. Como están las cosas, el gobierno no puede darse el lujo de perder ningún voto en el Parlamento, o corre el riesgo de que sus proyectos no se aprueben. Salvo que, como ya ocurrió en otras oportunidades, Mujica opte por hacer acuerdos con la oposición para votar leyes. Las más de las veces esto lleva a negociar y "rebajar" la iniciativa original del gobierno.
Así están las cosas en el gobierno de Mujica, cuando acaba de cumplir, el 13 de julio, 500 días de gestión.