Entre tantas noticias sobre consecuencias y medidas económicas que trae el coronavirus, puede pasar desapercibido que líderes empresariales a nivel global hayan empezado a rebajar sus sueldos o directamente renunciar a ellos. Puede, además, decirse que es una cantidad de dinero ínfima en relación a lo que se está perdiendo a nivel económico. Pero no debe valorarse en esos términos, si no como una señal que siempre es bien valorada tanto al interno como al externo de las organizaciones.
Una de las primeras en anunciar una medida de este tipo ha sido la presidenta del grupo Santander, y su consejero delegado, José Antonio Álvarez. Decidieron rebajar a la mitad su retribución fija y variable de este año. Botín ganó casi 10 millones de euros en 2019, mientras que Álvarez ganó unos 8,2 millones de euros. La entidad también reducirá en un 20% la compensación de los consejeros no ejecutivos.
"La pandemia del coronavirus es el desafío más importante al que nos hemos enfrentado en nuestra vida. La magnitud de la tarea que tenemos por delante exige un enorme esfuerzo colectivo, en el que los gobiernos, los bancos centrales y otras autoridades, el sector privado, las organizaciones benéficas y las personas trabajemos juntos para limitar la propagación y proporcionar atención a los afectados, ya sea directa o indirectamente", afirmó Ana Botín, quien admitió que vendrán meses "complicados".
El banco también cambió su política de retribución a accionistsa de Santander por la pandemia del coronavirus. Cancelará el pago del dividendo a cuenta de los resultados de 2020, que estaba previsto en noviembre, y reducirá los pagos de dos a un único abono, que se efectuará previsiblemente en mayo de 2021 tras conocerse el impacto que tendrá la pandemia. De todas formas, esta decisión, como suele ser habitual, tendrá que tener el visto bueno de la junta.
En tanto, en una de las industrias más golpeadas por la crisis del coronavirus, el CEO del grupo hotelero Marriott, Arne Sorenson, anunció que no percibirá sueldo este año mientras que a los altos ejecutivos de la compañía se les reducirán a la mitad sus retribuciones. Otras medidas han sido frenar la contratación de personal, nuevas aperturas y publicidad.
"El Covid-19 es algo que nunca habíamos visto antes en una compañía que tiene 92 años y vio la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial y otras crisis globales.En China vimos los primeros efectos con una caída del 95% de nuestro negocio local. Desde entonces se extendió por todo el mundo y en la mayoría de nuestros mercados operamos por debajo del 75% de ingresos", señaló Sorenson.
(En base a Expansión -RIPE- y El CEO)
En este sentido, la presidenta, Ana Botín, y el consejero delegado, José Antonio Álvarez, han decidido rebajar a la mitad su retribución (fija y variable) de este año. Botín ganó casi diez millones en 2019 entre sueldo y pensión, mientras que Álvarez ganó unos 8,2 millones.
La entidad también reducirá en un 20% la compensación de los consejeros no ejecutivos.
Pero es probable que haya más medidas excepcionales por el Covid-19. La comisión de retribuciones del grupo y los órganos correspondientes en cada uno de los países propondrán extender la rebaja del 20% del sueldo al resto de los equipos directivos en los mercados en los que opera Santander. Además, la entidad anticipa que revisará la política de bonus.
El mayor desafío
"La pandemia del coronavirus es el desafío más importante al que nos hemos enfrentado en nuestra vida. La magnitud de la tarea que tenemos por delante exige un enorme esfuerzo colectivo, en el que los gobiernos, los bancos centrales y otras autoridades, el sector privado, las organizaciones benéficas y las personas trabajemos juntos para limitar la propagación y proporcionar atención a los afectados, ya sea directa o indirectamente", afirmó Ana Botín, quien admitió que vendrán meses "complicados". "Pero confío en nuestra capacidad como sociedad para superarlo y el banco estará a la altura", garantizó.