17 de mayo 2024
Dólar
Compra 37,60 Venta 40,00
21 de abril 2020 - 5:03hs

En estos tiempos de cuarentena extendida por el coronavirus, aplicar herramientas de coaching en la dinámica de la familia no sólo es posible, sino que resultará entretenido y saludable, por cuanto ayuda a conocerse más, entenderse, cooperar y sumar juntos para la armonía del hogar.

Cómo preparar el terreno para jugar

Es necesario crear un contexto apropiado para que todos puedan asumir el reto de estos ejercicios con interés y entusiasmo. Ambos componentes de la actitud son indispensables para que todos salgan beneficiados. El concepto de ganar = ganar necesitará ser conversado previamente, al igual que el hecho de que que no existe una forma correcta de hacerlo: lo único que importa es jugar. El resultado es, en todo caso, proporcional a la dedicación e intención de cada uno. Así como los juegos de mesa y la lectura de cuentos para los niños, estos ejercicios sencillos pueden ser implementados con el único objetivo de divertirse y aprender. Sostenidos en el tiempo, tendrán otros beneficios que cada integrante de la familia podrá aplicar en su vida escolar, laboral y afectiva:

  • Disparadores para conversar temas importantes
  • Estimuladores de la empatía
  • Recursos para encarar conflictos
  • Oportunidades para tomar consciencia
  • Evaluadores del compromiso individual

5 juegos de coaching para practicar en familia

1 - El frasco de las emociones

Un frasco grande y transparente, con tapa, será el receptáculo de papeles de diferentes colores. Cada papel tendrá escrito el nombre de una emoción positiva (alegría, felicidad, serenidad, entusiasmo, optimismo, visión positiva, aceptación, comunicación efectiva). La lista se puede completar con lo que cada familia quiera sumar.

Colocar el envase en un lugar accesible para todos. Cada vez que se presente un conflicto entre dos o más miembros del hogar, la invitación es a tomar un papel del frasco, y ejecutar la emoción que está allí escrita. Lo harán todos, y no sólo los que afrontan la pelea concreta, durante una hora.

Luego, por ejemplo, en el espacio del almuerzo o la cena, o un momento donde estén juntos, analizarán los comportamientos y dialogarán, siempre asumiendo el rol de la emoción positiva que le tocó a cada uno.

Preguntas disparadores: ¿Cómo te sentías antes y después? ¿En qué observas algún cambio? ¿De qué forma podrías ser más asertivo la próxima vez? ¿Para qué te sirve vivir más conectado con esa emoción negativa y esta positiva?

2 - La rueda de la vida

Dibujá un círculo donde colocarás unas 8 parcelas iguales, con líneas verticales, horizontales y oblicuas. Es como una gran pizza de la vida. Cada miembro del hogar determinará cuáles son las áreas que representa cada porción: salud, trabajo, familia, amigos, diversión, estudios y las que se les ocurran.

Yendo una a una, en sentido de las agujas del reloj, colocá una puntuación de 1 a 10 en la línea divisoria de cada parcela, donde el 1 será justo el centro del círculo concéntrico que dibujaste, y el 10 -por ejemplo- estará más cerca del borde. Es decir que si marcaras 5 -por ejemplo-, tu numeración 5 estará justo a medio camino entre el centro y el borde de esa área. Luego, completá todas las parcelas.

Uní todos los puntos con una línea gruesa, midiendo el resultado: trazá, con una línea, una unión entre los distintos puntos de las puntuaciones. Como quizás hayas colocado distinta numeración, te va a dar una figura irregular.

Para cada persona tendrá una medición distinta. ¿Qué se puede observar? En principio, una forma irregular, por lo general. En segundo lugar, en qué áreas cada quien está calificado muy bajo, lo cual determina que ahí se encuentra una oportunidad para mejorar.

Preguntas disparadores: ¿Cómo es tu dibujo, muy pequeño, irregular, muy parejo o desparejo? ¿Qué representa esto? ¿Hay áreas visibles donde podés mejorar? ¿Qué pequeñas acciones concretas podés empezar hoy mismo para modificar esos aspectos?

3 - Tutti Frutti de emociones 

Según los países, hay distintas denominaciones para los acrósticos donde se van colocando palabras que refieren a una letra en particular. En algunos le llaman ensalada de letras, de palabras, o tutti fruti. El proceso es muy sencillo: todos los jugadores tomarán una hoja en blanco, y, en forma horizontal, escribirán unos casilleros de izquierda a derecha (los más pequeños podrán dibujar, o hacerlo verbalmente).

Cada casillero tendrá consignas como estas, escritas una a continuación de la otra, encabezando columnas para completar hacia abajo. La primera columna que dice “emoción”, y luego, las siguientes con estas palabras: “cuando…” y a continuación, “me siento”, “y cuando me siento así”, “por lo general”, “me gustaría”, “así me sentiría”, “por eso elijo”.

Se trata de elaborar las emociones negativas en familia. Una persona empieza, piensa una emoción negativa o de aflicción, y la dice en voz alta al equipo. Todos la anotan en la columna de “emociones”, y completan el patrón de preguntas.

Ejemplo: Si la emoción es “tristeza”, podrías poner lo siguiente: “Me siento” = triste “Y cuando me siento así” = me encierro “Por lo general” = me aíslo “Me gustaría” = ser escuchado “Así me sentiría” = apoyado “Por eso elijo” = pedir ayuda cuando estoy triste.

Lo importante es que el primer patrón/columna será una emoción negativa, y el último, un resultado superador acerca de cómo se quiere elaborar esa emoción negativa.

Preguntas disparadores: ¿Qué compromiso podés/podemos hacer de ahora en más para que te sientas mejor? ¿Qué sentiste internamente cuando hacías este juego? ¿Hay alguna situación que recordás especialmente? ¿Cómo la atravesaste y superaste?

4 - Darse feedback

Feedback es una palabra del inglés que significa retroalimentación. Ese ejercicio necesita del compromiso de todos. Es muy sencillo: cada vez que vayas a decirle algo a otra persona de la familia, primero observá con qué carga de emociones lo harás. Si es positivo, ¡bienvenido! Si viene con una carga negativa en forma de juicios, críticas y quejas: ¡detenete!

La familia entera tomará un momento para practicar feedback asertivo tantas veces como sea necesario. Cada persona se acercará a la otra, y, mirándose a los ojos, dirá: “Lo que aprecio de vos es…” y enumerará tres cosas positivas que esa persona aprecia de verdad de la otra. Luego, podrá decir, “Y la forma en que yo veo que podés mejorar es…”, y comentará su aporte de mejora en primera persona.

Una vez que finalizó, la otra persona podrá decir “Muchas gracias” (sólo eso) y darse un buen abrazo o gesto cariñoso entre ambos. Todos necesitan dar y recibir feedback en este ejercicio. Podés colocar una música suave de fondo, y facilitar una dinámica en rueda para que se miren a los ojos, y todos sean alcanzados con la experiencia.

Preguntas disparadores: ¿Qué sentiste cada vez que te comentaron lo que te sugieren mejorar? ¿Cuál fue el mejor aporte positivo que recibiste? ¿Cómo fue tu emoción cuando dabas reconocimiento a otros? ¿Y cuándo lo recibías?

5 - Un recreo a conciencia 

Este ejercicio grupal requiere de toda la familia que convive. Por ejemplo, sentados en círculo, tomarán tres minutos por día para cerrar los ojos, en silencio, y meditar, silenciar la mente y las emociones. Es recomendable que lo haga cada persona, a solas, como inductor del sueño, justo antes de quedarse dormidos.

Preguntas disparadores: ¿Te sentiste más tranquilo? ¿Hubo muchos pensamientos revoloteando en tu cabeza? Cuando abriste los ojos, ¿qué percibiste de vos y los demás?

Espero que estos cinco ejercicios puedan ayudarte a conquistar un mayor auto conocimiento y consciencia para llevar adelante la convivencia en familia. Como siempre, la clave está en la práctica permanente.

 

Fuente: El Cronista

Temas:

familia Coronavirus juegos Member

Seguí leyendo

Te Puede Interesar