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Cuando la naturaleza pone en juego a seres magníficos

Algunos logros resultan inexplicables pero mágicos

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27 de julio de 2018 a las 04:45

Un querido amigo uruguayo, de edad indefinida (pasó largo los 80), con el cual en una vida anterior iba al hipódromo, él por las tripletas (un capo embocando ganadores), yo por los caballos, me dijo días atrás que Justify fue el mejor caballo que vio correr. En su lista lo pone por encima de Secretariat e Invasor, otro dos inolvidables.

Este año por televisión vio a Justify ganar la triple corona del turf estadounidense, según muchos, lo más difícil de lograr para un purasangre. Ese pingo notable, que algunos han llamado "regalo de Dios", se va invicto. Antes de ayer, debido a problemas en una de sus patas, sus propietarios anunciaron que el animal será retirado de las pistas.

Ganó las seis carreras que disputó, la mitad de ellas pertenecientes a la triple corona, algo que solo 13 caballos han conseguido desde que la competencia se instauró en 1875, aunque solo dos de ellos lo han conseguido en forma invicta, siendo el otro Seattle Slew en 1978. Dice la canción: "Así hay, en el mundo seres", y sí, cada tanto la naturaleza trae a consideración de la admiración y del asombro a seres únicos, que hacen historia por sus logros producto de una gracia angelical, de esas que resultan inexplicables, pues los milagros vienen con su misterio blindado, más no sea para que el mundo siga hablando de ellos mientras los tiempos tengan memoria.

Para quienes lo vieron correr, el gran pingo quedará en la retina tanto por su furioso color castaño venido de una película en tecnicolor, del tipo Fantasía, como por lo ocurrido en la penúltima carrera que corrió, el Preakness Stakes, la cual ganó apenas.

Viendo el cansancio que demostró en los últimos tramos de los 1.900 metros y por el escaso margen con que triunfó, más de uno pensó que se quedaría sin nafta y que difícilmente podría triunfar en la tercera, extenuante y última carrera de la triple corona, el Belmont Stakes, con distancia de 2.400 metros.

El triunfo de Justify en esta fue apabullante. Fue su gloriosa forma de informar que había ganado la anterior carrera por un pelo, simplemente porque estaba cansado de tanto trajín, pero como lo habían obligado a correr... Un crack hasta para dar explicaciones sin tener que decir una palabra.

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