The Sótano > THE SÓTANO / EDUARDO ESPINA

Cuando se retira el mejor de todos los tiempos

Si bien el deportista argentino Manu Ginobili se retira quedará en el recuerdo de todos los fanáticos

Tiempo de lectura: -'

28 de agosto de 2018 a las 19:01

En poco tiempo, el legendario equipo de los Spurs de San Antonio, el más querible de la NBA por venir de una ciudad que solo tiene un club en todas las ligas deportivas profesionales de primer nivel estadounidenses, ha quedado desmantelado.

Primero se retiró Tim Duncan, luego se fueron Tony Parker y Kawhi Leonard a otros equipos, y antes de ayer anunció su retiro definitivo de la duela el mejor deportista argentino de todos los tiempos, Manu Ginóbili, quien también ha sido el mejor embajador que ha tenido el deporte latinoamericano en Estados Unidos. Con los Spurs ganó cuatro anillos.

Un talento a prueba de finales y un señor dentro y fuera de la cancha. Para quienes seguimos a las Espuelas por varias razones, entre otras por tener a un entrenador magistral, Gregg Popovich, la NBA no volverá a ser la misma sin su presencia. Con su retiro se acaba una época de gloria, pues, a pesar de que suele repetirse la bobería de que nadie es insustituible, Ginóbili lo fue, y por eso, por más prospectos buenos que haya en el horizonte, ningún basquetbolista, venga de donde venga, podrá sustituirlo. Los intentos de Popovich por lograr que se quedara una temporada más fueron vanos.

Desde hace tres años Ginóbili, de 41 años, venía amagando con retirarse, porque la edad le dijo al cuerpo que había dejado de estar para esos trotes. La NBA es cada vez más competitiva y desgastadora desde el punto de vista físico, impulsada por la presencia de atletas cuya fuerza corporal proviene tanto de su juventud como de un sofisticado acondicionamiento producto de varias horas diarias en el gimnasio.

El argentino se va, porque el cuerpo se lo pide. Pronto entrará en el Salón de la Fama del Básquetbol, pero donde más quedará será en la memoria de quienes lo vimos jugar, ganando partidos y finales en los cuales el triunfo hubiera sido imposible de no haber mediado su inspiración, ya sea para robar pelotas como para encestar tres puntos desde una posición que nadie tenía mejor dominada y conocida que él. Cuando un grande del deporte deja la actividad, queda un sentimiento de nostalgia mayor por los momentos irrepetibles asociados a sus performances en momentos cuando solo pocos logran sobresalir. 

 

Comentarios