Tras el alto nivel de abstención, el malestar y la confusión en las elecciones del Banco de Previsión Social (BPS) de este domingo, Observa consultó a legisladores de la oposición y el oficialismo -que integran la Comisión de Constitución y Legislación de la Cámara de Senadores- sobre posibles soluciones para evitar que se repita la polémica.
El senador colorado Ope Pasquet (Vamos Uruguay) dijo que “no le sorprendió” el alto porcentaje de votos en blanco, anulados y la no participación en las elecciones de este domingo. “Se veía venir porque las listas únicas no alientan la participación y la competencia que había en uno de los sectores, tampoco tenía la suficiente fuerza”.
Pasquet sostuvo que “habrá que revisar” el voto obligatorio “tanto en estas elecciones como en las universitarias, porque no se puede obligar a la gente a votar algo por lo que no tiene interés”, afirmó. Dijo que conversará al respecto con sus compañeros de bancada.
Por otra parte, subrayó como hecho destacable que tres funcionarios de una de las mesas electorales “demostraron que la ley es pareja para todos al no dejar votar al presidente (José) Mujica por no estar en el padrón. Creo que el presidente estuvo muy mal en enojarse y debió felicitar a esos funcionarios en lugar de contrariarlos”, opinó.
En tanto, el senador Eber Da Rosa (Alianza Nacional) también indicó a Observa que se “inclinaría por que las elecciones fueran voluntarias y no obligatorias” y planteó la necesidad de que se establezca “determinado plazo” para brindar información por parte del BPS a través de los medios de comunicación.
“Evidentemente hubo muy poca información o casi nula, mucha gente no tenía ni idea de cómo ni de qué votar. La gente tiene poca memoria en el tema y hubo quienes pensaron que estas elecciones se inventaron ahora, cuando se vienen haciendo desde el gobierno de (Luis Alberto) Lacalle”, remarcó Da Rosa.
El legislador nacionalista se opuso, sin embargo, a la idea de que se eliminen estos comicios: “Sería negar lo que se establece en la reforma constitucional de 1966, por lo que para eliminar estas elecciones habría que reformar la Constitución”, advirtió.
Por su parte, el senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) entiende que la obligatoriedad de las elecciones en el BPS “es correcta”. “Lo que no me parece es que deba paralizarse todo el país sino que, como en la vez anterior, no debería paralizarse toda la actividad pública”, expresó.
Gallinal sostuvo: “Nosotros somos muy exigentes en materia de comparecencia. En Estados Unidos vota el 50%. Quizás tendría que haber habido un poco más de discusión”, opinó. Remarcó que en este caso “no había competencia”.
El legislador nacionalista también subrayó que la Constitución “prohíbe que todo director del BPS sea candidato para la elección nacional”. “Por eso yo no voté y voy a pagar la multa. En el caso de los activos no sólo había un solo candidato, sino que era candidato a la reelección. Es un atropello a la Constitución”, dijo.
Desde el oficialismo, el senador Eduardo Lorier manifestó su apoyo a la obligatoriedad de las elecciones en la institución. El senador comunista dijo que es mejor “atacar los elementos de base que hacen que la sociedad se desinterese y no participe”, antes que “pasarle la pelota a los demás”.
Si bien entiende que puede haber influido la falta de competencia y la desinformación para que las elecciones del BPS tuvieran un alto porcentaje de votos en blanco, el senador comunista Eduardo Lorier dijo a Observa que no está de acuerdo en que dejen de ser obligatorias y que “no hay que pasarle la pelota a los demás”, sino preocuparse y analizar “por qué es creciente el desinterés de la ciudadanía”.
Lorier no acompañó la idea de algunos senadores (de todos los partidos) de cambiar la legislación para hacer no obligatoria la elección de autoridades del BPS, pero dijo que quienes piensan diferente están en su derecho.
“Tienen derecho a querer que no sean obligatorias y también están en su derecho los que piensan que es mejor eliminarlas, pues hay personas que pretenden que sea como antes y se pongan las autoridades a dedo”, dijo Lorier con ironía.
El legislador defendió el mecanismo porque cree que “es un avance democrático esencial, primero que haya elecciones y segundo que todos estén obligados a concurrir porque es básico para los uruguayos, más allá de lo que pueda significar la incomodidad de ir a votar un domingo”.
Agregó que las cuestiones democráticas no se hacen de un día para otro y consideró que la gran cantidad de votos en blanco se debe, entre otras cosas, a desinformación y desconocimiento, que no convoca”.
“El desconocimiento se basa en que no se sabe el significado de estas elecciones. Son muy importantes porque lo que se define son las autoridades que llevarán adelante la política de seguridad social del país”, indicó.
Consultado acerca de si el gran número de votos en blanco no es un nuevo llamado de atención a la clase política, Lorier dijo que así lo considera y que, por ello, “no hay que pasarle la pelota a los demás”.
“La democracia tiene que ser un trabajo que nos llene la vida y creo que en lugar de retroceder ante esta situación, conviene atacar los elementos de base que hacen que la sociedad se desinterese y no participe”, manifestó.
Desde el Partido Independiente, Pablo Mieres dijo a Últimas Noticias que “habría que preguntarse seriamente si es necesaria la obligatoriedad del voto en situaciones como esta”.
LAS CIFRAS
En las elecciones de este domingo, el 30,76% de quienes emitieron su voto lo hicieron en blanco y el 9,52% fueron anulados.
Donde hubo tres listas disputando los cargos -en el sector de los pasivos- los votos en blanco con respecto a los emitidos alcanzaron el 12,28% y los anulados el 4,90%, pero en donde hubo listas únicas la cifras se dispararon.
Entre los activos, el voto en blanco significó el 37,36% y los anulados el 11,24%, siempre en relación con los votos emitidos.
En tanto, el sector empresarial, los votos en blanco fueron el 42,30% y los anulados el 12,98%.
(Observa)