30 de marzo de 2020 5:00 hs

La llegada del coronavirus al país alteró todos los planes que tenía el gobierno en muchos temas. Tras la promesa de mantener los Consejos de Salarios tal como venían funcionado hasta ahora, al Poder Ejecutivo le toca mover las fichas y presentar los lineamientos salariales para la ronda de negociación que debería comenzar en los próximos meses. 

El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, había asegurado, cuando el virus no había llegado al país y el panorama era otro, que la “incertidumbre global” estaba retrasando los lineamientos para las negociaciones. Con el virus en el país, muchos sectores económicos paralizados o funcionando a media máquina y los vencimientos de los acuerdos vigentes cada vez más cerca, algunas voces vuelven a poner sobre la mesa cuestionamientos a las formas de negociación. 

“Yo creo que va a ser muy difícil poder establecer una ronda salarial en los términos que los conocemos”, dijo a El Observador el gerente jurídico de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos. A la crisis sanitaria, explicó el representante empresarial, se le suman efectos económicos “complicados” y sin certezas de cuándo va a finalizar. 

Según Mailhos dentro del sector empresarial comienzan a escucharse algunas voces que plantean “algún tipo de prórroga” para algunas condiciones. Una opción, planteada por el gerente ejecutivo de la Cámara de Comercio, es fijar los salarios mínimos y que el resto quede liberado a la situación de cada sector. 

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“Lo que yo no visualizo es que se puedan negociar salarios mínimos, laudo, categorías. Y sobre las otras condiciones de trabajo, sería un logro poder mantener las actuales”, apuntó. De todos modos, aseguró que todavía no hay una propuesta concreta, aunque suenan “esas músicas” en el sector. 

De un total de 227 subgrupos que tienen convenios vigentes, más del 60% vence en el primer semestre de 2020. Hay 137 que caerán el próximo 30 de junio, en grupos como alimentación, metalúrgica, transporte, banca, salud, comercio y servicios, entre otros. Pero hay un par que vencen el próximo 30 de abril.

La posibilidad de postergar la ronda de Consejo de Salarios ya había sido planteada por algunos analistas. "¿No sería mejor extender los acuerdos actuales y esperar que baje la incertidumbre externa?", dijo el economista Javier De Haedo dos días antes de que se confirmara la llegada del virus al país. 

¿Qué se negocia?

Los Consejos de Salarios, restituidos en el 2005 con la vuelta del Frente Amplio al poder, están directamente asociados, en su gran mayoría, a negociación para definir el aumento de salario. En un contexto de crisis el foco varía y la discusión pasa por otro lado. Antes de que el virus lo inundara todo, tanto empresarios como analistas ya ponían sobre la mesa la dicotomía entre puestos de trabajo y aumento del salario. Ahora, con miles de personas siendo enviadas al seguro de paro, esa postura toma otro protagonismo. 

“En una crisis no están las mejores condiciones para reclamar aumento de salario”, dijo a El Observador la coordinadora del equipo de investigadores del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, Alejandro Picco. Para la economista, lo importante es que esa idea de crisis no se extienda a todos los sectores y que algunos empresarios se aprovechen de esa situación. 

Sin embargo, Picco asegura que la negociación en este tipo de situaciones es “indispensable” y que los Consejos de Salarios como ámbito de negociación no se pueden postergar. “Capaz que los empresarios dicen Consejos de Salarios para negociar suba de salarios, bueno, pero la salida de esto tiene que ser negociada”, apuntó y recordó que en otras oportunidades de crisis los sindicatos ya han tenido la "inteligencia" de preservar las fuentes de trabajo frente al aumento de salario. 

Leonardo Carreño

El presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, dijo a El País que si hay o no ronda de negociación este año "pasó a segundo plano" y aseguró que actualmente están concentrados en preservar las fuentes de trabajo. 

Para Mailhos en este contexto no existe la posibilidad de negociar aumento de salarios. “El ajuste va a venir por el precio de los salarios o por la cantidad de empleos”, señaló. 

Hasta ahora la postura del gobierno ha sido la de esperar. Algunos empresarios han tenido contactos informales con representantes del Poder Ejecutivo y todavía no se plantea ningún tipo de solución concreta, según dijeron a El Observador fuentes empresariales. Si bien los vencimientos se acercan todavía queda cierto margen y los impactos de la crisis se evalúan día a día. 

Oficialmente el gobierno asegura que no recibió ningún tipo de planteo y que la ronda de negociación tiene que arrancar este año. “Nos hemos dedicado al coronavirus. Por ahora sigue todo en pie porque no existió un pedido formal”, dijo a El Observador el director nacional de Trabajo, Federico Daverede. 

En otros sectores empresariales la postura es similar a la del gobierno. El presidente de la Cámara de Industrias, Gabriel Murara, sostuvo en diálogo con El Observador que todavía “faltan tres meses” para que se venzan los convenios y que “hay que esperar” para saber cómo decanta la situación generada por el coronavirus. “Si estamos saliendo (cuando toque negociar), ojalá que así sea, vamos a estar saliendo con casi todo el sector privado muy cascoteado y sin mucho ánimo de negociar prácticamente nada”, apuntó. 

El diálogo en la construcción

El acuerdo de la construcción vence el próximo 30 de abril y en mayo tendrán que sentarse a negociar. El acuerdo alcanzado en el sector para paralizar las obras por la llegada del coronavirus demuestra que la negociación goza de buena salud en el rubro y todo hace indicar que la ronda salarial seguirá su curso. “Seguimos según lo planeado”, dijo a El Observador el presidente de la Cámara de la Construcción, Diego O’neill. 

Antes de que el virus paralizara las obras hasta después de Semana Santa, la construcción se aprestaba a negociar con un horizonte de dinamismo. Algunos cambios prometidos por el nuevo gobierno en la vivienda promovida y los grandes proyectos, que ya están siendo trabajados, planteaban una reactivación de un sector que venía adormecido. 

Marcelo Umpiérrez

En una columna publicada en la revista de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción, Aníbal Durán, el gerente ejecutivo de la organización, aseguró que la relación entre el Producto Interno Bruto y la masa salarial es “estrecha” y que si el primero crece menos que el salario real, el que paga las cuentas es el empleo. “Por suerte tuvimos muchos años donde el crecimiento fue tan vigoroso que crecieron paralelamente salario y empleo. Pero ahora padecemos un tremendo shock negativo cuyo impacto, duración y secuelas ignoramos”, escribió. 

La situación cambia diariamente y la incertidumbre es general. El gobierno había anunciado la convocatoria del Consejo Superior Tripartito para abril y la intención de fortalecer ese ámbito de negociación donde se analizarán los pasos a seguir. 

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