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FIFA apura un plan para ayudar a los clubes a sobrevivir la crisis

El máximo organismo del fútbol intenta idear un plan para volver a hacer funcionar el fútbol; los asuntos más preocupantes son los contratos de los jugadores y los mercados de fichajes

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03 de abril de 2020 a las 17:35

Por Tariq Panja / New York Times Service

Con el cambio drástico en el calendario mundial del fútbol a causa del coronavirus, la FIFA se está apresurando con el objetivo de redactar nuevas regulaciones para los contratos de los jugadores y las transacciones entre los clubes, un esfuerzo por crear una guía a partir del cierre de emergencia sin precedentes en el deporte.

En la sede de la FIFA en Zúrich, los abogados se agruparon (virtualmente) con representantes de las ligas, los clubes y los sindicatos de jugadores para ofrecer un marco con el cual enfrentar los problemas en cascada que ha creado la pandemia.

Con el paro en las ligas de todo el mundo —muchas de las cuales estaban cerca del final de sus temporadas— y miles de atletas en sus casas, sin poder entrenar, los clubes están cada vez más preocupados sobre sus futuros financieros. Muchos de ellos han implementado ellos mismos medidas parchadas para mitigar los efectos de la interrupción.

Ahora, la FIFA está intentando idear un plan para afrontar el periodo posterior a las temporadas congeladas y el eventual reinicio del fútbol con todos los negocios que lo acompañan. Los estimados de los costos del cierre de emergencia varían mucho, pero los líderes de la industria se están preparando para un impacto enorme. Andrea Agnelli, el director del órgano comercial de los clubes en Europa, les comentó a sus miembros que estaban ante “el desafío más grande que hayan enfrentado el juego” y su industria.

En un documento confidencial titulado “COVID-19: asuntos regulatorios del fútbol”, una copia del cual revisó The New York Times, un grupo especial de trabajo de la FIFA expuso los asuntos más apremiantes. El tema principal del documento son los contratos de los jugadores y los mercados de fichajes, periodos en los que los clubes pueden comprar y vender los contratos de los futbolistas. Normalmente se dan en dos momentos, uno a la mitad de la temporada y el otro en la postemporada.

Sin embargo, al no tener ninguna certeza respecto del fin de las temporadas actuales, la FIFA ha propuesto que los clubes les extiendan los contratos a los jugadores con acuerdos que iban a expirar este verano hasta que puedan terminar las temporadas. También sugirió que los futbolistas que iban a llegar a clubes nuevos como agentes libres siguieran con sus clubes actuales hasta el final de sus temporadas.

Las propuestas, un intento por equilibrar las necesidades de los clubes y de los jugadores, también plantean un problema patente: cómo remunerar a los empleados del club cuando las fuentes de ingreso de muchos equipos, en particular los más pequeños que obtienen más ganancias de los boletos de los estadios que de los contratos de transmisión, han disminuido casi por completo, en algunos casos.

“No cabe duda de que el brote del virus COVID-19 ha frustrado los contratos de trabajo en el fútbol a nivel mundial”, mencionó el documento de la FIFA. “Las obligaciones de ambas partes son imposibles de cumplir: los jugadores y los entrenadores no pueden trabajar; los clubes no pueden ofrecer trabajo ni tampoco están en una postura en la que puedan remunerar a los empleados por un trabajo no provisto”.

Debido a que aún no hay ninguna directriz principal, los clubes han elaborado por sí solos una serie de soluciones variadas. Algunos ya han llegado a acuerdos amigables con sus jugadores para reducir el pago de sus salarios. En el Leeds United, un club de la segunda división inglesa que estaba a punto de asegurar una promoción para ascender a la Liga Premier cuando se suspendieron las actividades, los futbolistas accedieron a un aplazamiento de su salario para que el club pudiera seguir pagándoles a otros empleados. En el máximo circuito de Francia, el Lyon y el Marsella utilizaron la ley francesa para dejar a sus jugadores en una especie de desempleo técnico, así que el gobierno contribuirá con una parte de sus salarios.

Algunos de los clubes más importantes también están pasando apuros. El jueves, Barcelona anunció que iba a recortar de forma temporal los salarios en todo el club, entre ellos los de sus jugadores y miembros del personal, pero no ofreció cifras específicas.

En algunos casos, las relaciones entre los clubes y los jugadores han enfrentado problemas. En Suiza, el FC Sion despidió a nueve futbolistas después de que se rehusaron a aceptar una reducción en su sueldo. El miércoles, el sindicato de jugadores de Colombia emitió un comunicado furioso después de que el Independiente Santa Fe publicó una encuesta en Twitter en la que les pidió a sus aficionados que votaran para determinar si se debía reducir el salario de los futbolistas del equipo.

En algunos países, como Croacia, Chipre, Israel y Malta, los clubes realizaron reducciones salariales de forma unilateral los primeros días del cierre de emergencia.

Con tales variaciones, la FIFA ha intentado brindar un marco para las negociaciones, empezando con una recomendación para que los clubes y sus jugadores lleguen a un acuerdo a fin de posponer o reducir los salarios mientras no se juegue fútbol.

La FIFA también propuso que los clubes analizaran la opción de otorgarles permisos a los jugadores, “siempre y cuando se puedan encontrar acuerdos alternativos y adecuados de complementos de ingresos para los empleados durante el periodo en cuestión”. Este podría ser el caso de países como el Reino Unido, donde el gobierno ha accedido a pagar hasta el 80% del salario de los empleados si el empleador no es capaz de operar.

No obstante, la iniciativa más directa de la FIFA es una sugerencia sobre un posible uso de sus propias reservas de efectivo para ayudar a pagar los salarios de los jugadores que se queden sin ingreso de forma repentina.

La FIFA también ha previsto el caos que desatará la suspensión actual en el mercado anual de fichajes, en el que se ponen en juego US$ 7.000 millones. Las negociaciones que a veces tardan meses se han apretujado en días, a medida que se ha unificado a toda velocidad un plan urgente para cambiar los contornos del mercado mundial de transferencias.

Tal vez el asunto más apremiante para la FIFA es el mercado veraniego de fichajes en Europa, el cual estaba programado para iniciar en mayo en algunas de las ligas más importantes del Viejo Continente. Esto es imposible ahora, pues la temporada actual no se podrá terminar para ese entonces. La FIFA señaló que no le iba a poner una fecha límite a ninguna liga para que termine la temporada actual y que también iba a aprobar cualquier solicitud para cambiar las fechas del mercado de transferencias. Los equipos podrían realizar transacciones en un periodo de hasta 16 semanas, según la FIFA, cuatro semanas más del máximo permitido en mercados anteriores.

Un grupo de trabajo encabezado por Victor Montagliani, un vicepresidente de la FIFA, discutió los temas el jueves, aunque no se llegó a ninguna decisión final.

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