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Frase a frase el discurso que el presidente de la ARU pronunció "directo a la yugular"

Gabriel Capurro mencionó varios casos en los que el gobierno pone la carreta por delante de los bueyes

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14 de septiembre de 2019 a las 21:50

Gabriel Capurro sorprendió a propios y extraños con el discurso que pronunció este sábado, en el marco de la 114ª Exposición Internacional de Ganadería organizada por la entidad que preside, la Asociación Rural del Uruguay (ARU), la clásica Expo Prado que comenzó el miércoles 4 de setiembre y tras 12 días de actividad concluirá este domingo 15.

No solo porque fue extenso, duró casi una hora y 40 minutos, sino porque no lo leyó, que es lo habitual. Con base en apuntes fue improvisando exponiendo un mar de conceptos, informaciones y reflexiones, mezcladas con anécdotas y alternando elogios al gobierno y duros cuestionamientos al mismo.

Al inicio dejó en claro que el discurso que iba a emitir no le iba a gustar a muchos, mencionando que no le iba a gustar al gobierno, pero tampoco a la gente de su sector e incluso a alguno de sus compañeros porque no dudaría en señalar aspectos adversos pero también positivos de la gestión de gobierno. Y eso hizo.

Dijo, en un momento, que iba ir “directo a la yugular”, y lo hizo. Y muchas veces fue aplaudido en forma espontánea, pero en otras él pidió aplausos, sobre todo cuando elogió al gobierno.

“Siempre me gustó el debate de ideas. En el SUL (Secretariado Uruguayo de la Lana, entidad que presidió) teníamos batallas de ideas y aprendíamos todos, nadie era dueño de la verdad. Ese es el espíritu de lo que voy a decir... el que tiene que decidir decide y los demás tenemos que trabajar”, reflexionó.


 

“Clara actitud antidemocrática”

“En los últimos 18 años se produjo la mayor concentración de tierras de los últimos 120 años en el país”, destacó, añadiendo que Uruguay es el país con menor proporción de gente viviendo en el campo, a pesar de ser el que más depende del sector agropecuario en América Latina.

Agregó que más del 80% de los socios de la ARU son productores de menos de 1.000 hectáreas, considerados medianos y pequeños productores.

“Estamos aquí no porque nos sobre el tiempo, sino por el compromiso con el legado de nuestros mayores y para dejarle a nuestros hijos un país mejor”, dijo al explicar el por qué de su tarea al frente de la gremial.

Posteriormente, dando lugar al primer aplauso a su discurso, mencionó que “el gobierno tuvo una clara actitud antidemocrática, que les impidió manifestarse libremente. Algo que la ARU rechaza y considera que no está bien”, aludiendo a la manifestación que a inicios de este mes realizó Un Solo Uruguay en Montevideo.

Capurro destacó el valor de la libertad, “en el más amplio sentido de la palabra. No nos gustan las prohibiciones ni las obligaciones, salvo las que marcan la Constitución, las buenas costumbres y el interés general, debidamente fundamentado”.

Aclaró, en nombre de la ARU, que “no somos una organización política, convive en la ARU gente de todos los partidos, pero eso no quiere decir que no hablemos de política porque, si no, no cumpliríamos con nuestro mandato histórico, pero no hacemos política partidaria”.

 


 

De bueyes y carretas

Y a propósito de una figura que utilizó en forma reiterada durante su extensa oratoria, la de actuar adecuadamente poniendo primero los bueyes y luego la carreta, expresó: “una economía atrae inversiones, las inversiones trabajo, el trabajo crecimiento, el crecimiento mejora la recaudación y la recaudación permite tener políticas de Estado sólidas, en educación, seguridad y salud”.

“Cuando ponemos la carreta delante de los bueyes, la carreta se para. Lo primero es la competitividad”, afirmó.

En uno de sus varios elogios a la gestión oficial, recordó que de 2004 a 2014 “cuando crecimos el gobierno hizo cosas muy buenas. Mantuvo la economía orientada al mercado, algo muy importante si miramos cómo les fue a los vecinos (…) el gran debe fue que no se pensó en términos de competitividad, no se generaron condiciones genuinas para la competitividad y en 2014 empezaron los problemas que hoy tenemos”.

“Se gasta mucho. Pasamos de US$ 3.000 millones de gasto a más de US$ 18.000 millones. “Nos dicen que es muy difícil de bajar”, mencionó, explicando que desde el gobierno se indica que el 60% son jubilaciones y sueldos, 20% transferencias sociales y solo 20% gasto discrecional.

En ese momento narró una anécdota con su padre, quien le pidió que haga algo difícil, él dijo que no podía y su padre le fue explicando cosas mediante preguntas para arribar a una conclusión: las cosas importantes las logran los que hacen las cosas difíciles.

Dijo, en otro segmento de su oratoria, que “aumentar el gasto con 70.000 empleados públicos es fácil”, que en las jubilaciones se hicieron dos reformas del sistema que aumentan el gasto y que “eso es fácil”, pero que “no hacemos las cosas difíciles”, lamentó.


 

Musculo y grasa

Capurro aludió a que el gobierno compara la situación local con Argentina y Brasil, “dos países que tuvieron una corrupción sistémica en los últimos 15 años, pero crecimos menos que Colombia, Perú, Chile, Bolivia, Perú y Paraguay. Entonces no estamos bien”.

Agregó que “la inflación de Uruguay, salvo Argentina y Venezuela, es la más alta de América Latina”.

Señaló la realidad arrocera, sector con “la mayor productividad y calidad del mundo” y este año se va a plantar el menor área en los últimos 25 años. También pidió poner la mira en otros sectores, como la lechería y la agricultura, también la ganadería, donde se aplicó mucha tecnología para una mayor productividad y sin embargo hay escenarios adversos.

“Todos sacamos músculo, menos el Estado que sigue acumulando grasa”, ironizó, cosechando otro fuerte aplauso.

En otro momento reflexionó: “No queremos salarios bajos. Pero salarios altos y dólar bajo es pan para hoy y hambre para mañana. Es la carreta delante de los bueyes”.

“Queremos un gobierno con la misma eficiencia y productividad que nos pide la tenga, y que predique con el ejemplo”, comentó.

Luego reconoció “lo fantástico del cambio en la matriz energética; lástima que eso no se refleja en las tarifas”.

Señaló que a la vez que se manda “al sacrificio” a sectores como el arroz o la lechería, se “subsidia trabajos obsoletos en el mundo y que dan pérdidas año tras año”, aludiendo, otra vez, a que “las políticas sociales” están “antes de la competitividad: es la carreta antes de los bueyes”.

“En infraestructura estamos cada vez más rezagados. Pero en el último período de gobierno se compensó mucho, para revertir lo que no se hizo en los dos períodos anteriores. Le reconocemos al ministro (Víctor Rossi, de Transporte y Obras Públicas) que en este período se hizo un esfuerzo grande”, detalló el presidente de ARU.

“Las empresas públicas no deben ser utilizadas para generar gastos sociales. Deben producir el mejor producto al menor precio, para que las economías puedan insertarse en el mundo”, manifestó abordando otro aspecto.

 


 

Reconocimiento al presidente Vázquez

En ese marco, indicó: “Creemos que el esfuerzo del presidente Vázquez y del canciller para la firma del acuerdo con la Unión Europea”, y de inmediato solicitó para esa gestión un nuevo aplauso.

A propósito, en lo relacionado con la apertura de mercados, Capurro reconoció el trabajo de los ministerios de Ganadería y Relaciones Exteriores “defendiendo los intereses del país, con recursos escasos, con capacidad y vocación, lo valoramos y apoyamos”. Tras expresar eso, pidió otro aplauso y bromeó con Benech, diciéndole al ministro: “¡Enzo, cómo cuesta que aplaudan las cosas buenas!”.

Otro foco lo puso en que “es un tema importante el control y erradicación de la mosca de la bichera, un esfuerzo importante para la competitividad de la ganadería. También el esfuerzo que se está haciendo para la conciencia agropecuaria”, y allí estuvo otro de sus pedidos de aplausos.

Agregó que ejes tales como inocuidad, servicios agrícolas, huella de carbono y huella hídrica, manejo inteligente de pastizales y manejo responsable de agroquímicos el ministerio de Ganadería está trabajando bien y pidió “cuidar a los apicultures y a las abejas”.

“Los delitos crecen y es un problema sin solución. El abigeato es un tema importante, que castiga mucho a la producción ganadera y ovina, que tradicionalmente fue refugio de pequeños productores, que tiene una alta rentabilidad en relación a la inversión”, reflexionó.


 

La lana no perdió con el sintético, perdió con China

Otro tema que Capurro consideró, aludiendo a las declaraciones de Álvaro García, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, fue el de la industria textil. El jerarca había dicho que la lana había perdido la batalla contra el sintético. Capurro lamentó esos dichos y reflexionó que “la industria textil uruguaya que desapareció fue porque no pudo competir con China, por los altos costos de Uruguay. Pero tenemos cuatro empresas topistas que compiten a primer nivel mundial, a pesar de las condiciones desventajosas”.

“Uruguay es carísimo para agregar valor, el discurso oficial pide agregar valor ¿pero con los costos que tiene el país, con la cantidad de carretas delante de los bueyes?”, cuestionó.


 

 

Otra carreta pesada: salario rural

En la visión de Capurro, otra carreta “bien pesada del Uruguay son las relaciones laborales”. Dijo que “nos retiramos de los Consejos de Salarios no por problemas con los trabajadores rurales, todo lo contrario”. Expresó que “ojala el salario rural fuera más alto. No queremos ser competitivos en base a salarios bajos de los trabajadores, pero para que los trabajadores ganen bien a las empresas les tiene que ir bien”.

“No hay negociación sino imposición. Eso no está bien. Se dice que nos retiramos de los Consejos de Salarios porque no queremos negociar con los trabajadores. No es así. No queremos que nos impongan (...) la negociación por rama de actividad lleva a un monopolio y daña al país, al trabajo y a la producción”, fueron otras expresiones.

En ese momento, generando uno de los aplausos que no debió solicitar, enfatizó: “Los gobiernos no crean un empleo, los crean las empresas privadas (...) lo que los gobiernos hacen es poner gente en el Estado, pero eso no es generar empleo, eso es poner gente”.

Luego habló de la burocracia, explicó el real significado de la palabra y precisó que “la burocracia tiene que ser eficiente” y que “seguramente Uruguay tiene excelentes funcionarios públicos”.

Al respecto, continuó diciendo: “Reconocemos el esfuerzo del presidente Vázquez” para apostar al “gobierno digital”, esfuerzo que Capurro entiende “será muy importante en los próximos años para tener un país más competitivo y eficiente. Lamentablemente la fuerza política no lo entendió”.

Luego recordó que una vez el ex presidente Jorge Batlle le dijo que con 300 personas bien calificadas y una burocracia que se administre bien el país podía funcionar, no obstante, lamentó, se siguen utilizando los cargos políticos para financiar los gastos de los partidos políticos y “eso no es bueno”.

“Hace un mes o dos se aprobaron más de 2.000 pases en comisión, de gente que va a trabajar en la campaña política. Les estamos pagando el sueldo para que trabajen en la campaña política”, cuestionó.

También habló de “ineficiencia” no solo en el gobierno central, dado que también existe, dijo, en las intendencias, que “no son chicas”, aludiendo al volumen de empleados que tienen.

Recordó que en el primer gobierno del presidente Vázquez éste le pidió a los ministros que iban a participar de la campaña que renunciaran, “pero esta vez algunos están de lleno en la campaña, lo que no es correcto”.

“Queremos un Estado eficiente, que no traslade sus ineficiencias a los sectores productivos y que nos ayude a tener un país más competitivo. Nos gustaría que se predique con el ejemplo”, indicó.


 

La visión de ARU sobre UPM2

Otro tema que Capurro consideró fue el de la inversión de UPM en su segunda planta de producció de celulosa en Uruguy.

“Contribuirá al crecimiento económico del país y consolida a un sector forestal muy dinámico, que diversificó la matriz productiva de Uruguay, que ayudó a su crecimiento económico, y en ese sentido es positiva”, expresó.

Y luego dijo: “Hubiera sido bueno que participaran en las negociaciones representantes de los principales partidos del Uruguay, para darle solidez y transparencia a la sociedad”.

“Estas grandes empresas tienen gran poder económico y pueden torcerle el brazo a los estados. ¿No sería mejor apostar a las menores empresas que generan muchos empleos, que tienen dificultades y deben cerrar? (...) ARU considera que UPM 2 debe ser la última planta de celulosa que se instale en el país en estas condiciones”, adelantó.


 

 

Lo tributario

“Cuando perdemos plata y nos cobran impuestos fijos nos fundimos, y es lo que ha venido pasando. Se cree que como la tierra se valoriza los productores son ricos. Y eso obedece a que es un bien finito y por eso tiene demanda de los fondos de inversión”, manifestó el presidente de la ARU.

“Los que vivimos de lo que la tierra produce tenemos años buenos y malos. Como los ingresos del Estado bajaron porque la rentabilidad bajó, se agregaron impuestos fijos y hoy son el 60%. Es algo que no está bien. El endeudamiento del sector es 70% del PBI”, informó.

“Los productores no viven de lo que la tierra vale, sino de lo que produce”, manifestó, a propósito del sistema tributario.


 

“Nos estamos quedando sin productores”

“Nos estamos quedando sin productores, y sin gente en el campo no hay futuro”, advirtió Capurro.

A propósito del valor del afincamiento en el medio rural para vivir y producir, informó que menos del 5% de la población de Uruguay vive en el campo, lo que significa menos de un habitante por km2, cuando en Italia hay 80, en Alemania 61, en España 21… “estamos muy mal”, lamentó, diciendo que peor que Uruguay solo está Australia, cuya base geográfica es desértica.

Otro dato que expuso, al respecto, es que a la vez que en Uruguay menos del 5% de la población vive en el campo, en Argentina pese a la zona casi desértica de la Patagonia es el 8%, en Chile el 12%, en Brasil el 13%, en Colombia el 19%, en Perú el 22%, en Bolivia el 31%, en Ecuador el 36% y en Paraguay el 38%”.

Informó que Estados Unidos destina US$ 137 mil millones por año para mantener la gente en el campo, garantizando precios mínimos y cosechas mínimas y que la Unión Europea destina a ello el 35% de su presupuesto.


 

 

Una propuesta concreta al gobierno

“Proponemos que se exonere de todos los impuestos fijos a los productores de menos de 1.000 hectáreas, porque Uruguay debe tratar de mantener a su gente en el campo. Los productores no viven de lo que la tierra vale, sino de lo que produce”, solicitó Capurro en su discurso.

Capurro indicó que el ministerio de Ganadería, a través de la dirección de Desarrollo Rural, y el Instituto Nacional de Colonización (INC), “hacen un esfuerzo, con pocos recursos, que se quedan fundamentalmente en las estructuras administrativas”.

Reflexionó que en vez de dar pequeñas fracciones de campos a nuevos productores sería más útil darle más tierra a los productores que ya están para evitar que dejen de serlo, permitiéndoles aumentar su escala: “Cuando Colonización da fracciones tan chicas, condena a la gente a vivir mal”, remarcó.


 

Clave: defensa de las escuelas rurales

En un momento de su exposición lamentó que Uruguay se esté quedando sin escuelas rurales. “En 1873 la ARU pedía más escuelas rurales en su primera revista. Durante 148 años los maestros, trabajadores y productores colaboramos para mantenerlas, con beneficios, donaciones, trabajo (…) destacamos el esfuerzo, sacrificio y dedicación a los maestros rurales. Merecen nuestro reconocimiento permanente”, dijo.

Al respecto, “no es libre quien no tiene los conocimientos y capacidades básicas para presentarse y conseguir trabajos dignos. No es libre quien depende de un plan social para darle de comer a sus hijos”, enfatizó.

“El mayor avance de un país es una educación pareja, a todo nivel, para todos los niños. No es mayor justicia social igualar los ingresos, sacarle a los que trabajan para que quien puede hacerlo no lo haga, eso es fomentar el ocio, padre de todos los vicios”, expresó.

Otro de los aplausos que Capurro solicitó a quienes estaban en el palco de la Rural del Prado, es más, pidió que “aplaudan bien fuerte”, fue tras mencionar que “Uruguay hizo un avance fantástico en la educación rural con el Plan Ceibal (…) y también con las UTEC, que darán oportunidades magníficas a la gente del interior. Son cosas importantes y díficiles que estos gobiernos han hecho”.

Otra mención de Capurro fue en relación a dos gestiones emprendidas por ARU, para crear una asignación familiar diferencial para las familias que tienen niños en edad escolar y viven en el medio rural y gestionar con Mevir un acceso diferencial para los que tienen que trasladarse para la educación de sus hijos.


 

El mensaje final
El presidente de ARU, en un discurso que se extendió durante una hora con 37 minutos y que fue el más extenso de los pronunciados por los presidentes de la gremial al menos desde la década de 1990, concluyó el mismo expresando: “Si construimos competitividad vamos a construir un país mejor, más justo y solidario... tengan la certeza de que la ARU, fiel a su historia y tradición, trabajará en poner el mejor esfuerzo e ideas para lograr esos objetivos”.

 

 

 

 

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