El proyecto de ley sobre control y represión del tráfico ilícito de armas que el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, pidió aprobar de forma “urgente” la semana pasada tendrá que pasar el verano en un cajón. El Frente Amplio postergó su aprobación para el año próximo.
El lunes y martes de la semana pasada, integrantes del Ministerio del Interior se reunieron con el senador Rafael Michelini para modificar el texto inicial y dejarlo pronto para que ingresara al Senado. En la mañana del jueves, Michelini le realizó las últimas correcciones al texto y se disponía a informarlo esa tardecita en el plenario, el mismo día en que el Frente Amplio votó la ley de Pluna, la del puerto de aguas profundas de Rocha y la prórroga para la misión de Paz en Haití, entre otras leyes.
La molestia que le expresó la oposición al enterarse que se pretendía aprobar la ley de control de armas sin que fuera discutido en la comisión de Constitución y Códigos convencieron a Michelini de que lo mejor era archivar la iniciativa hasta el año próximo.
El proyecto que ingresó al Parlamento el 25 de abril penaliza el “tráfico ilícito interno y la fabricación ilegal de armas de fuego, municiones, explosivos y materiales relacionados” con una pena de 24 meses de prisión a seis años de penitenciería.
A su vez, da un plazo de seis meses para que “quienes posean armas de fuego en forma ilegal o antirreglamentaria regularicen su situación ante los organismos correspondientes” o “efectúen la entrega voluntaria de las mismas en el Servicio de Material y Armamento del Ministerio de Defensa Nacional”. Hoy el tráfico ilegal interno de armas no es considerado un delito, sino una falta.
La iniciativa ingresó a comisión en mayo, pero su tratamiento fue aplazado porque el Frente Amplio consideró “prioritario” aprobar las leyes enmarcadas en la Estrategia por la vida y la convivencia, como el aumento de penas para menores de edad y para traficantes de pasta base, explicó Michelini a El Observador.
Entre setiembre y octubre, deportistas que practican tiro, o quienes practican cacería, coleccionistas de armas y propietarios de armerías presentaron algunos reparos en comisión a la iniciativa. Con base en estos reclamos, Michelini “reordenó” la semana pasada el texto y agregó algunos artículos. “Una vez pasados los seis meses, si no están registradas las armas, se retiran, pero a los coleccionistas, a los que tienen armas de deporte y a los que tienen armas de caza se les retira, (pero) si regularizan, se les devuelve”, explicó el legislador, quien aseguró que el órgano encargado de clasificar las armas quedará especificado en la reglamentación de la ley.
“Improvisación total”
La oposición recibió el texto con estas modificaciones a dos días de la fecha en que el oficialismo pretendía aprobarlo en el Senado. El senador del Partido Nacional Carlos Moreira, vicepresidente de la comisión de Constitución y Códigos, le expresó su molestia a Michelini por considerar que no se pueden tratar en el Senado “temas importantes con esta liviandad” y, en diálogo con El Observador, acusó al gobierno de “improvisación total y absoluta”. “Nos parece muy poco serio que se nos presente este martes un proyecto diferente al del Poder Ejecutivo que no pasó por comisión. (…) Esta nueva redacción tiene que pasar por la comisión”, dijo el senador blanco.
Moreira le adelantó Michelini que iba a expresar su “radical oposición” a que se tratara la ley en el Senado antes de que sea estudiada y analizada por el Partido Nacional en comisión.
En la noche del miércoles, Michelini dijo a El Observador en referencia a la oposición que “tener esto 24 o 72 horas antes no los ha convencido”. Su convencimiento sobre si podría informarlo ese jueves en el Senado era bajo. “Esa es la idea”, pero “lo que pasa es que hay muchos temas” para tratar, se excusó.
Disparos, presión y archivo
El problema de la tenencia de armas resurgió la semana pasada a raíz de dos episodios violentos. En la medianoche del viernes, una joven de 28 años falleció de un disparo cuando se enfrentaban frente a su casa hinchas de los clubes de básquetbol Welcome y Cordón, entre quienes había personas armadas, tal como se observa en un video de una cámara de seguridad que registró los enfrentamientos. El sábado, un joven de 18 años disparó seis veces dentro de un sanatorio de la ciudad de Paysandú. Bonomi sentenció el lunes: “Eso nos indica que es urgente que se apruebe la ley que está en el Parlamento sobre la venta y tenencia de armas”.
Un reciente estudio de la Graduate School of International Studies de Ginebra difundido por La República estimó que Uruguay es el noveno país del mundo que tiene más civiles armados: 32 de cada 100 uruguayos portan armas.
32%
De los civiles uruguayos está armado, según un reciente estudio de la Graduate School of International Studies de Ginebra.
89%
De los civiles en Estados Unidos porta armas, según el mismo estudio. Luego de una masacre en una escuela de Connecticut que terminó con un saldo de 20 niños y a siete adultos, el presidente Barack Obama pidió el martes aprobar un proyecto de ley para volver a prohibir a civiles la tenencia de armas de asaltos.