Con el dato de Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre menos auspicioso de lo esperado recién sacado del horno, el equipo económico se mostró confiado en sostener la senda de crecimiento a futuro, pese al mayor pesimismo que reina entre los analistas privados sobre la sustentabilidad de esas metas fijadas para el quinquenio en curso. De todas maneras, los responsables de la política económica reconocieron que la actividad crecerá medio punto por debajo del 2,5% establecido en el Presupuesto y que el déficit fiscal cerrará el año levemente por encima de lo previsto.
Gobierno asegura que lo peor de la crisis externa quedó atrás
El Ejecutivo mantiene metas de crecimiento de largo plazo pero redujo expectativa para 2015