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Incendió su local y acusó a la aseguradora de no querer pagarle

La Justicia lo procesó sin prisión y le prohibió acercarse a la compañía

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08 de marzo de 2018 a las 05:00

Desde mayo de 2017 al pasar por la sede de la aseguradora Porto Seguro en avenida Ricaldoni y Brito del Pino se podía ver a un hombre sentado, y rodeado de carteles que decían: "Porto me dejó en la ruina" y "Porto Inseguro no paga siniestro". Se trataba de un empresario dueño de una sedería ubicada en La Comercial que denunciaba que la empresa no le quería pagar la póliza por un incendio intencional que había sufrido su comercio, dos días antes de su apertura a mediados de marzo.

Sin embargo, la investigación judicial sobre el incendio probó que fue él mismo quien provocó el incendio con el fin de cobrar el seguro. La jueza penal Fanny Canessa lo procesó por un delito de incendio en caoutoría en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de mutilación maliciosa de cosa propia. Ese delito castiga con tres meses de prisión a tres años de penitenciaría a quien destruya una cosa de su propiedad con el fin de obtener el precio de un seguro o algún otro provecho indebido.

Según surge del fallo al que accedió El Observador, el empresario había adquirido una póliza contra incendio y otros, por un valor de US$ 850 mil, por lo que contrató una póliza de US$ 8.980 que pagó en seis cuotas de US$ 1.496. Al pretender cobrar el seguro dijo que tenía 473 rollos de tela de un valor de US$ 690 mil.

Pero tras recibir los informes de Bomberos y escuchar a los testigos, la responsabilidad recayó en el empresario. Además surgió que la supuesta mercadería siniestrada no estaba en el local.
Sobre el valor de la tela el vendedor dijo en la Justicia que el empresario le pidió que la facturara a un precio abultado. "Me pidió que le facturara la seda, fue por un precio disparatado, como US$ 657 mil... yo ganaba la parte del IVA", relató.

El valor de la tela comprada en un remate de Aduana había sido de $ 208 mil. "Era tela brillosa. No tuve que aclararle que no era seda", dijo. La jueza también tuvo en cuenta que libró cheques de pago diferido sin tener los fondos.

De todos modos, por ser primario Canessa no lo envió a prisión sino que le impuso la obligación de presentarse dos veces por semana en la seccional policial de su domicilio por un plazo de 90 días.
El presidente de Porto Seguro, Fernando Viera dijo a El Observador que el fallo judicial es un "espaldarazo" para el ramo asegurador, ya que constituye un caso de fraude al seguro y es importante que la justicia actúe.

En una carta que Viera envió a los corredores de seguro señaló que el fallo de Canessa marcó "un hito ya que no se cuenta con antecedentes considerando las características y el estado de notoriedad que adquirió, así como por el tipo de acciones emprendidas y el desconocimiento de los canales naturales y habituales para dirimir los conflictos". La empresa Mapfre tuvo un caso que se judicializó aunque no trascendió públicamente, explicó Viera.

Desde hace un mes, por orden judicial, el empresario debió sacar los carteles que tuvo instalados por diez meses frente a la empresa. Luego de que agredió

verbal y físicamente a algunos trabajadores de la compañía se le prohibió acercarse a 500 metros.

Otras denuncias penales y civiles

Además de presentar la denuncia penal por el fraude del seguro, la empresa Porto Seguros inició otros juicios penales y civiles. En el ámbito penal la firma denunció al empresario y a otras personas que lo acompañaban en la movilización por difamación e injurias, y por violencia privada, por posteos que se hacían en las redes social. Además inició una demanda por daño reputacional a la empresa y a los funcionarios.

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