Mundo > CUMBRE

Kim Jong-un se compromete a desnuclearizar la península coreana en cumbre con Trump

Los mandatarios de Estados Unidos y Corea del Norte se reunieron en Singapur, para resolver las tensiones entre ambos países

Tiempo de lectura: -'

11 de junio de 2018 a las 21:45

Donald Trump y Kim Jong-un acordaron este martes "pasar página" durante una cumbre histórica que alumbró un documento conjunto en el que el líder norcoreano se compromete a llevar a cabo una "desnuclearización completa de la península coreana".

Después de décadas de tensión por las ambiciones atómicas de Corea del Norte, el presidente estadounidense aseguró que el "proceso" podrá comenzar "muy pronto".

La fórmula de la declaración conjunta es bastante vaga en cuanto a calendario. No precisa que la desnuclearización vaya a ser "verificable e irreversible" como reclamaba Estados Unidos, lo que podría interpretarse como un paso atrás de Trump.

"Kim Jong Un reiteró su compromiso firme e inquebrantable en favor de una desnuclearización completa de la península coreana", escribió en este texto, que los dos están dispuestos a aplicar "en su totalidad" y "muy pronto".

Esta reunión, la primera entre un presidente estadounidense en activo y un líder norcoreano, estuvo marcada por apretones de manos, algo inimaginable hace tan sólo unos meses, cuando se amenazaban e insultaban.

Kim Jong-un estimó haber "pasado página" salvando "numerosos obstáculos" para llegar a un encuentro que es "un buen preludio para la paz". Donald Trump aseguró haber creado "un vínculo especial" con el número uno norcoreano, que dirige el país con mano de hierro como su padre y su abuelo.

Sonriente, Trump estimó que esta reunión "realmente fantástica" transcurrió "mejor de lo que nadie había esperado" y permitió hacer "muchos progresos".

Donald Trump no escatimó en muestras de afecto y se declaró dispuesto a invitar a Kim a la Casa Blanca.

"Es una enorme victoria para Kim Jong-un, que hizo una gran jugada con su cara a cara con el presidente", afirma Michael Kovrig, del International Crisis Group (ICG) en Washington. Su padre y su abuelo "soñaron con ello". "Para Estados Unidos y para la comunidad internacional es un punto de partida positivo -estima- para negociaciones que se anuncian largas y difíciles".

Trump y Kim se reunieron durante casi cinco horas: primero a solas durante unos 40 minutos y luego en una reunión de trabajo, seguida de un almuerzo con un menú de platos occidentales y asiáticos (cóctel de gambas, cerdo crujiente con salsa agridulce y tarta).

Kim Jong-un estuvo acompañado por su brazo derecho Kim Yong-chol, quien viajó recientemente a la Casa Blanca, y por otros dirigentes del partido en el poder, como su hermana Kim Yo-yong.

El presidente de Estados Unidos, quien llegó al poder sin la más mínima experiencia diplomática, asumió grandes riesgos hace tres meses apostando por la cumbre con Kim Jong-un.

Trump, que lleva poco más de 500 días en la Casa Blanca, afrontó uno de los momentos más importantes de su presidencia en el escenario internacional, donde ha disgustado a numerosos mandatarios, incluidos algunos de los aliados de Estados Unidos.

A pesar del espectacular acercamiento diplomático de los últimos meses persisten las incógnitas.


Expectativa mundial

Cumbre Kim Trump

Los medios norcoreanos hablaban el lunes de una nueva era en las relaciones con Estados Unidos y señalaron que en la cumbre estarían presente "la construcción de una paz permanente" y "la implementación de la desnuclearización en la península coreana".

El método y los plazos del desarme de Corea del Norte son sin duda el principal escollo de las negociaciones.

El régimen de Kim Jong-un ya había mostrado su disposición a abandonar sus armas nucleares durante la cumbre que las dos Coreas celebraron el pasado 27 de abril en su frontera, pero se negó a que se le imponga una fórmula unilateral, prefiriendo un proceso de desarme progresivo.

Por su parte, el gobierno de Trump insistió en que su exigencia irrenunciable de alcanzar una desnuclearización "completa, verificable e irreversible", aunque en los últimos días abrió la puerta a un proceso de desnuclearización "por fases".

"El problema es que los objetivos de los dos países difieren. EEUU da prioridad a la desnuclearización mientras que Corea del Norte se centra más en garantizar su seguridad", explicó a Efe el profesor de la Universidad de Seúl, Sung Chull.

De cualquier modo, la desnuclearización completa de Pionyang, sería compleja y difícil de verificar, una labor que podría durar más de una década, ya que no se conocen sus capacidades nucleares exactas o dónde se ubican estas armas.

Una de las reclamaciones históricas de Pionyang para garantizar la permanencia de su régimen ha sido un acuerdo de paz entre los participantes en la guerra de Corea (1950-1953), algo que supondría una garantía de peso para el régimen norcoreano.

Estados Unidos mantiene desplegados a casi 30.000 soldados en el sur de la frontera, porque el armisticio firmado tras el conflicto nunca fue reemplazado por un tratado de paz definitivo.

Años de tironeo

Las exigencias de Estados Unidos se han topado durante años con la oposición de Corea del Norte. En 1994 y después en 2005, se concluyeron acuerdos pero ninguno de estos compromisos llegó a ser aplicado, y desde 2006 Corea del Norte multiplicó sus pruebas nucleares y lanzamientos de misiles balísticos, hasta cruzar un peligroso punto de inflexión el año pasado.

En esta nueva dinámica, todos los protagonistas son nuevos, incluyendo al presidente surcoreano Moon Jae-in, que está muy comprometido con un acercamiento con el Norte. De hecho, las dos coreas ya celebraron cumbres que adelantaron la posibilidad de este desenlace.

Pero los ingredientes de un eventual acuerdo son, en varios sentidos, los mismos que en el pasado: una desnuclearización progresiva a cambio de ayuda económica, garantías de seguridad para el aislado régimen y un tratado de paz que ponga un final formal al conflicto en la península coreana.

Comentarios