13 de abril de 2020 5:00 hs

Mientras algunas empresas del país directamente cerraron sus puertas estas semanas y otras optan por mantener algunos servicios limitados -vía venta por delivery en muchos casos- para cubrir sus costos fijos, otras han aumentado sus ventas. En particular, aquellos negocios asociados a la higiene, salud y alimentación. 

La mayor permanencia en sus hogares de las personas también le ha dado cierto dinamismo a las ferreterías, que han registrado una mayor afluencia de clientela, que amortigua la menor demanda de parte de empresas. Son muchos los uruguayos que han aprovechado la sugerencia de aislamiento social para realizar tareas de refacción en sus casas antes de la llegada del invierno. 

En el caso de los almacenes o autoservicios de cercanía, por ejemplo, según el Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu) aumentaron su facturación un 20% durante el último mes.

El presidente de la institución, Antonio Ameijenda, señaló a El Observador que lo que está ocurriendo es que la gente está cocinando en su casa, lo que es canalizado a través del comercio -sobre todo- de alimentos.

Más noticias

“Se ha visto un incremento constante que no ha bajado. Es cierto que ahora estamos a principio de mes, pero igualmente comparado con el año pasado el aumento es muy significativo. Por lógica la cercanía ayuda, en particular en el consumo de productos frescos que requieren de reposición diaria”, indicó Ameijenda.

En relación a medidas de prevención, el presidente de Cambadu comentó que “la gente está reaccionando bien a solicitudes como la de mantener distancia o al la solicitud de entrar de a uno”, porque además los consumidores están yendo más listados de compras, que agiliza la dinámica.

“Están habiendo menos frecuencias, pero con tickets más caros”, apuntó en relación al mayor volumen en las compras en general.

En tanto, sobre la suba en los precios de algunos productos, el dirigente empresarial señaló que lo que ocurrió fue que hubo un desfasaje del dólar que se dio tan rápidamente, que implicó que muchos comercios (sobre todos lo que tienen menor capacidad de stock) compraran productos a valores relacionados a ese tipo de cambio.

“Hubo una alta demanda y esa inquietud del dólar provoca ciertas acciones por parte del proveedor y el comerciante para cubrirse, pero se va a estabilizar”, argumentó Ameijenda, aunque reconoció que la suba de la divisa tendrá un impacto en los precios.

En una semana atípica para el mercado cambiario local por el feriado de Semana Santa, el dólar acumuló entre lunes y miércoles un descenso de 3,32%, siguiendo la tendencia a la baja después del salto que tuvo durante marzo cuando aumentó casi un 10%.  

Por su parte, el gerente general de la Asociación de Supermercados del Uruguay, Daniel Menéndez, sostuvo que en el caso de este tipo de negocios hubo un salto brusco en las ventas los primeros tres o cuatro días después de anunciado el primer caso confirmado en el país de covid-19, pero después se estabilizó y hoy la venta es normal.

Durante esos días en que la gente sobrecargo sus carros de mercadería gran parte de los supermercados facturaron más del doble que un día normal, explicó Menéndez.

“Lo que sí cambió es dentro de los rubros, porque cayeron algunos y levantaron otros. Todo lo que es bazar o electrodomésticos se cayó, mientras levantaron los productos de limpieza. Se equiparán y probablemente a corto plazo las ventas deberían empezar a caer”, señaló.

Menéndez explicó que en el rubro se asocia mucho el incremento de las ventas con el ingreso medio de los hogares, por lo que la caída que va a haber en esta variable va a repercutir en la facturación de los supermercados.

“De dos salarios va a quedar en muchos casos uno, otros a seguro de paro o sin trabajo, además de muchos comerciantes dueños de empresas que no están ganando nada. Por lo tanto, el ingreso medio de los salarios seguro va a caer”, dijo el ejecutivo, que al igual que el directivo de Cambadu asoció la suba de algunos precios al aumento del tipo de cambio a razón de la enorme cantidad de productos de origen importados que se consumen en le país.

Con mayores ventas, pero conscientes del riesgo

En el caso de las farmacias, si bien el Centro de Farmacias del Uruguay no maneja números específicos, en estos puntos de venta pasó algo similar a lo acontecido en los supermercados, con picos de demanda durante los primeros días después de confirmado el paciente cero en el país y quiebres de stock en algunos productos como alcohol en gel y tapabocas.

En este sentido, la secretaria del Centro, Agostina Clemata, indicó que efectivamente hubo un aumento de las ventas, sobre todo a partir de una mayor afluencia de público hacia las farmacias.

La ejecutiva destacó que las farmacias se han convertido en un lugar de “contención para la población” y recordó que los farmacéuticos “en todo el país han mantenido sus puertas abiertas ante la necesidad de la gente”.

“Hubo un momento más crítico que fue a partir del 13 de marzo y que se prolongó un par de días más, pero después se fue normalizando. La recomendación del Ministerio de Salud Pública (MSP) con respecto al uso de tapabocas caseros también ayudó a las farmacias, que estaban con incertidumbre sobre los stocks de esos productos. No era sencillo a veces ubicar a proveedores o el manejo de los precios que se estaba haciendo de esos productos”, comentó Clemata.  

En el rubro se mantiene el diferencial de un producto siempre necesario como los medicamentos, con una demanda que se ha mantenido, pero que tuvo un cambio en los hábitos de consumo con mayores pedidos a domicilio debido a las características de una parte importante del público objetivo de las farmacias.

“Se intentó acompañar eso tratando de dispensar a domicilio, con todos los recaudos que haya que tomar”, dijo Clemata.

Entre otro tipo de negocios que ha sido de los pocos “privilegiados” se encuentran las droguerías, que encontraron como bienes que se consideraban desde el punto de vista empresarial más que nada servicios (tapabocas o el alcohol en gel), se han vuelto de un día para el otro mucho más demandados.

Al igual que Clemata, uno de los propietarios de la Droguería Industrial Uruguaya, Alberto González Roca, dijo a El Observador que aunque “se considera el riesgo de tener a la gente trabajando”, creen que “tienen la obligación de brindar  la disponibilidad de herramienta a las personas las herramientas para que se puedan lavar y defender”.

Gonzáles Roca explicó que la demanda en las droguerías tuvo un pico unos días antes de que apareciera el primer caso confirmado y siguió por varios días, bajando de a poco.

“También nos pasó que nos faltó alcohol que era lo más solicitado por todo el mundo, cuando el importador no recibía ese producto. Los tapabocas que lo teníamos más bien como servicio, pasó a tener una demanda tremendo. Con los guantes pasó algo similar. Ahora se destaca la demanda por desinfectactantes, jabón de mano, hipoclorito de sodio, entre otros productos de este tipo que han tenido un pico de demanda”, señaló.  

Aunque desde la empresa sostuvieron que no han hecho números, indicaron que en ese tipo de productos de higiene las ventas han ascendido por encima del 20%.

“Estamos trabajando sábados y domingo, entre 12 y 13  horas diarias. Está intenso”, resumió González Roca.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos