De cara a los próximos meses de 2021, se espera que aún persista la inestabilidad, más allá de que estará más controlada porque se conoce un poco más el fenómeno del coronavirus. “La incertidumbre va a estar presente en todas las edades, en cada franja etaria cambiará, pero a nivel general seguirá estando presente”, explicó la socia de Capital Humano de BDO, Cinthia Elizaer.
La recuperación de empleos durante el mes de noviembre implicó el ingreso a un puesto activo de 15.100 uruguayos y en los últimos tres meses relevados se acumulan 42.500 empleos creados en la economía, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Si se considera desde lo peor de la crisis sanitaria para el mercado laboral –cuando fueron adoptadas, por parte del gobierno y sobre todo por el sector privado, medidas más estrictas de confinamiento– en el mes de abril, se recuperaron 88.500 puestos de trabajo. Aun así, todavía quedan 34 mil empleos por delante para alcanzar los niveles de febrero.

La experta puntualizó que hay determinadas dudas que aún no han sido resueltas, y puso como ejemplo que una interrogante recurrente es si efectivamente este es un buen momento para iniciar una búsqueda laboral. Además, si bien se ha avanzado, tampoco hay conocimiento a ciencia cierta sobre cómo será el teletrabajo y esto puede complicar a aquellos que no se hayan adaptado a esta modalidad.
Más allá de que las certezas son pocas, Elizaer comentó que el 2020 fue un gran año de aprendizajes para los trabajadores, algo que puede ayudar a una mayor estabilidad o por lo menos poder seguir con pasos firmes. En este sentido, la vedette será la tecnología y todo lo que se aprendió sobre ella el año pasado, algo que terminará moviendo la aguja para encontrar trabajo o afianzarse en un puesto.
A su vez, Elizaer comentó que la pandemia dejó en claro que el rol de los líderes es vital. No solamente para tomar el timón cuando el barco se balancea, sino también para fomentar el trabajo en equipo entre los colaboradores, y armar grupos que puedan aumentar la productividad de toda la compañía.
Otro aprendizaje que mencionó la experta, es la delegación de tareas. Comentó que antes de la pandemia, no era muy usual que esto sucediera, pero en los meses más duros –y cuando recién se implementaba el trabajo remoto– fue algo que llegó para quedarse.
Los más jóvenes y los mayores de 50
Si bien Elizaer comentó que la inestabilidad se puede mantener en el grueso de los trabajadores, recalcó que desde BDO ven que en los mayores de 50 aumenta la preocupación acerca de lo que va a pasar. Asimismo, esto pasa con aquellos egresados que están saliendo al mercado laboral, dado que se encuentran con condiciones totalmente diferentes a las que se imaginaron.
Sobre los mayores de 50, Elizaer explicó que este el momento ideal para comenzar una reinvención. Para esto, es indispensable saber hacia dónde se quiere llegar y a partir de allí comenzar a tomar cursos y formarse en materia técnica. “El hecho de seguir actualizándose es clave”, enfatizó.
En este mismo sentido, hizo hincapié en que es muy importante el conocimiento que se adquiera ahora. Si bien, en muchos casos, tener estudios previos es excluyente, hoy en día las compañías necesitan colaboradores actualizados. “Se van a buscar perfiles que estén actualizados. Es un momento ideal para hacerlo, es importante aprovechar este tiempo para salir con más fuerza”, sostuvo.
En el proceso de reinvención, hay que aprender también sobre herramientas tecnológicas. No solo para adoptar nuevos conocimientos, sino también para estar preparados a la hora de salir al mercado laboral. “Seguramente cuando le toque volver a la oficina, se usen nuevas formas que están sostenidas en la tecnología. Saber usarla, será otra de las claves”, aconsejó Elizaer.
En coincidencia con Elizaer, el director de Randstad en Uruguay, Juan Pablo Lara, dijo que las perspectivas para el 2021 son mejores, sobre el entendido de que lo aprendido se lleve a los hechos. Lara puntualizó que entiende que el contexto irá mejorando, lo que propiciará un mejor panorama para el mercado laboral. “El contexto sanitario mejorará, por lo menos es lo que se prevé. Además, estamos hablando de que hay una vacuna que está a poco de llegar. Se espera que lo peor ya haya pasado”, argumentó.
Con respecto a los mayores de 50, Lara dijo que allí se da un fenómeno tanto en Uruguay como en la región. Para el experto, dentro de este rango etario hay una percepción de poco empleo pero en los hechos esto no se confirma. Puso como ejemplo que, si se miran las cifras, el desempleo es mayor en los jóvenes que en los mayores de 50 años.
De igual modo, reparó que sí les cuesta la reinserción al mercado laboral. Para esto, según Lara, los trabajadores tienen que vencer algunos prejuicios pero una vez que lo hacen, demuestran “la vigencia y que tienen un montón para aportar” dentro de las empresas. “Hoy en día la edad de actividad es un problema, porque los trabajadores están activos hasta una edad muy avanzada. Hay una especie de barrera psicológica en esta franja, pero hay que vencerla”, dijo.
Por otro lado, en cuanto a los más jóvenes, Lara señaló que el gran problema para ellos es encontrar un “primer empleo”. Explicó que esto va más allá de la pandemia, sin embargo, la crisis ha hecho que se acentúe este inconveniente, provocando en muchos casos que sea imposible conseguir trabajo.
Según Lara es de esperar que esto se solucione con el correr del tiempo, porque desde el sector público se está trabajando para incentivar la oferta laboral dentro de esta franja de edad. Por eso, en palabras del director, habrá una cierta inestabilidad pero no será mucho más grande de lo previsto.
Luces en el camino
Al igual que el resto, para la gerenta de consultoría en Capital Humano de KPMG, María Laura Volpi, este será un año que tenga inestabilidad. Sin embargo, explicó que hay algunas “luces” en el camino que hacen pensar que esta realidad puede cambiar, en la medida que transcurran los meses.
De acuerdo a lo que dijo Volpi, desde KPMG están viendo que hay empresas que buscan nuevos trabajadores para nuevos puestos de trabajo. Esto era algo que no se daba desde hace algún tiempo y menos aún en esta época, según dijo la experta. Explicó que todos estos roles son estratégicos para las empresas, pero rescató que es algo poco usual en Uruguay.
“Va a ser similar al año pasado, pero pueden surgir algunas oportunidades que cambien el rumbo”, dijo Volpi, y explicó que esto incluye tanto a los más jóvenes como aquellos mayores de 50 que hayan podido reinventarse o tengan los conocimientos que se buscan.
En cuanto a los estudios, si bien al igual que Elizaer reconoció que son importantes, dejó claro que en Uruguay aún se buscan trabajadores que tengan experiencia. “En estos casos, la formación pasa a segundo plano. No es cosa de todos los días, pero es algo que todavía se está dando y que abre oportunidades para aquellos que quedaron por el camino cuando comenzó la pandemia”, afirmó Volpi.