enviado a Goiania, Brasil
enviado a Goiania, Brasil
Después de un día pesado, con más de 30°C de temperatura y un sol que quemaba, sobre las 16:30 se nubló el Goiania y hay amenaza de lluvia a pocas horas del comienzo del partido entre Atlético Goianiense y Nacional, por cuartos de final de la Copa Sudamericana.
El plantel tricolor dejó el hotel Castro's Park sobre la hora 17 en medio de un gran despliegue de seguridad, con camionetas y motos militares y de la policía caminera.
Los futbolistas dejaron el hospedaje por una puerta secundaria que fue especialmente cerrada con tejido para que la gente no pudiera acercarse a ellos.
Hubo muchos hinchas de equipos brasileños, tanto locales (en Goiania tienen sede Goias, Goianiense y Vila Nova) como de Flamengo, que se acercaron con un solo motivo: ver de cerca a Luis Suárez. Iban munidos con marcadores y camisetas de Barcelona, por si se acercaban tanto como para que les firmara un autógrafo, pero les resultó imposible.
En las afueras del Estadio Serra Dourada, ubicado a unos 20 minutos del centro en automóvil, decenas de niños vestidos con la camiseta del equipo local llegaron cantando canciones de la barra y se cruzaron con los hinchas de Nacional que hacían fila para ingresar.
Intercambiaron cánticos, más en tono de broma que de otra forma (especialmente de los tricolores) y fue la nota de color en la previa del encuentro, cuando aún faltaba más de una hora para el inicio del partido, previsto para las 19:15.
A la hora 17:30 los futbolistas de Nacional ingresaron a la cancha para hacer un breve reconocimiento, ya que no lo hicieron cuando llegaron a esta ciudad, el lunes por la tarde.