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No más bullying

Un hablante nativo de inglés quedaría sorprendido del sobre uso y mal uso que se hace del término

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07 de julio de 2017 a las 04:55

Cuando a fines de la década de 1980 cayeron el comunismo y el muro de Berlín, el entonces presidente estadounidense George Herbert Walker Bush celebró el gran cambio histórico asociándolo con la inauguración de un mundo global inédito y a la vista, en el cual los chinos iban a poder ver MTV y los rusos tener acceso a la información del New York Times.

Esa realidad en gran parte se cumplió, y con la penetración masiva de medios informativos y de entrenamiento basados en Estados Unidos, no solo las costumbres fueron afectadas, también el vocabulario, originándose un extraño proceso lindante con la apropiación de "cognados", por llamarlo de alguna forma, en tanto términos en inglés comenzaron a ser utilizados en español, solo con una leve alteración fonética, pero manteniendo el significado original, por más que la palabra utilizada, en castellano, tuviera un significado diferente. Ejemplos no faltan.

Uno de los términos en boga, y que ha arrasado con la corrección idiomática, es bizarre, que pasó a ser "bizarro" para referir a una persona o situación "extraña", cuando en español bizarro tradicionalmente significaba "gallardo", "recio", "firme". Otras palabras, por no haber en castellano un concepto que las contenga, comenzaron a usarse tal cual se escriben en su idioma original.

Bullying es una de ellas. Un hablante nativo de inglés, con buen conocimiento de su idioma, quedaría sorprendido, cuando no horrorizado, del sobre uso y mal uso que hacen del término los hablantes de castellano. La razón y la lógica tienen problemas para entender lo que puede considerarse una especie de corrección política errónea y a la inversa.

Ahora bullying puede ser cualquier cosa: que un padre obligue a su hijo a que estudie más para aspirar a una vida mejor; que la esposa increpe a su marido por cuestiones familiares; que un futbolista le proteste a un juez por una decisión desacertada; que un pasajero proteste en la oficina de la aerolínea porque le perdieron la valija; que el periodismo informe sobre las actividades de un político, que puede ser el vicepresidente de un país, etc. Y aquí termino (por temor a ser acusado de bullying).

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