Trump ha sembrado dudas (sin pruebas) sobre la integridad de la elección con tantos votos por correo, y hasta intentó sacarle recursos a la Oficina de Correos para atarla de manos (una corte de apelaciones lo impidió) mientras que varios estados republicanos han bloqueado medidas para facilitar el voto a distancia, una medida que, según analistas, busca bajar el nivel de participación, el escenario que más favorece al presidente. De todos modos, se estima que hasta un millón de votos pueden llegar a ser anulados. En 2016 votaron casi 139 millones de personas, y se anularon 300 mil votos.
Es un hecho que muchos de los votos en estados clave serán impugnados y que otros, por las propias leyes de cada estado, se escrutarán después del martes. Por eso, si los resultados son parejos en esos lugares, puede que el anuncio del ganador demore varios días, como ocurrió en la victoria de Bush ante Al Gore en el 2000, cuando Bush hijo fue presidente por una diferencia de apenas 500 votos del estado de Florida.
Estado a estado
Gráfico de Real Clear Politics
Los demócratas firmes: DC (3 votos electorales), Vermont (3), Massachusetts (11), Hawaii (4), Nueva York (29), Maryland (10), California (55), Rhode Island (4), Delaware (3), Washington (12), Connecticut (7), Maine (1), Nueva Jersey (14), Oregon (7), Illinois (20), Nuevo Mexico (5), Colorado (9), Virginia (13), Maine (distrito principal, 2), New Hampshire (4). En todos Biden tiene entre 66 y 55% de intención de voto, según los principales sitios de promedios de encuestas y entre 36 y 10 puntos de diferencia respecto a Trump. Washington DC es el extremo: las encuestas le dan 90% a Biden y un 6% a Trump. Todos esos estados le dan 216 votos a Biden, por lo que necesita 54 más para la victoria.
Los republicanos firmes: el tercer distrito de Nebraska (1 voto al colegio electoral), Wyoming (3), West Virginia (5), Oklahoma (7), Arkansas (6), Idaho (4), Dakota del Norte (3), Alabama (9), Luisiana (8), Kentucky (8), Nebraska (distrito principal, 2), Tennessee (11), Dakota del Sur (3), Utah (6), Mississippi (6), Nebraska (primer distrito, 1), Kansas (6), Indiana (11), Missouri (10), Alaska (3), Carolina del Sur (9), Montana (3). En esos estados el presidente lleva entre 37 y 8 puntos de ventaja. Que allí hubiera un cambio, aún en los que están más parejos, sería una sorpresa total. Eso le da 125 votos, por lo que tiene que conseguir 145 más.
Los 14 estados bisagra. Esos se pueden dividir en dos grupos. Por un lado, los que se perfilan para Biden: Michigan (16), Wisconsin (10), Minnesota (10), Nevada (6) y Pensilvania (20): en esos lleva entre 8 y 5 puntos de ventaja. Y por otro los que están cabeza a cabeza: Texas (38) Ohio (18), Iowa (6), Georgia (16), Carolina del Norte (15), el segundo distrito de Maine (1), Florida (29), el segundo distrito de Nebraska (1) y Arizona (11). En esos siete estados, la diferencia es de entre dos y tres puntos.
Gráfico de The New York Times
Si Biden asegura los que se perfilan para él, ya se garantiza llegar a los 270 votos (llega a 278). Es por eso que las últimas horas de campaña las pasará en Pensilvania, donde lleva, según los promedios de encuestas, 5 puntos de ventaja.
¿Por donde pasa la esperanza de Trump? Arrebatarle a Biden algunos estados que ganó en 2016 de forma inesperada, como Wisconsin, Pensilvania y Michigan. Si lo hiciera, y ganara todos los que están cabeza a cabeza, le alcanzaría para llegar a los 270. Pero para eso necesita que se le alineen los planetas. Y, a esta altura, el principal problema de Trump es, más que pasar al ataque, asegurar la defensa de estados como Texas, históricamente republicano, y que en 2016 ganó 9 puntos. Lo mismo pasa con Georgia: hace cinco años Trump lo ganó por 5 puntos, ahora el promedio de encuestas le da un punto de ventaja a Biden.
Gráfico de Fivethirtyeight
Trump no puede darse el lujo de perder ni Texas, ni Florida. Según FiveThirtyeight, perder Florida le dejaría menos de 1% de chances de ganar la elección. Ya no le alcanzaría con robarle Wisconsin, Pensilvania o Michigan: sin los 29 votos del estado sureño, tendría que ganar esos tres juntos para poder llegar a 270.
Gráfico de Fivethirtyeight
Varios sitios de EEUU permiten a los usuarios jugar con la cantidad de votos y asignarla a uno y otro para hacer los cálculos del Colegio Electoral: Fivethirtyeight, Real Clear Politics, Wall Street Journal o New York Times.
A esta altura, el equipo de Trump basa sus esperanzas en una enorme cadena de errores de las encuestadoras, o en una sucesión casi infalible de victorias.
Pero lo que puede parecer infalible en el papel no lo será en la noche de la elección. De hecho, las cadenas de TV se preparan para una noche compleja, donde puede llegar a ser difícil proclamar el ganador en algunos estados. Hay toda una batalla legal acerca de si en algunos estados se permitirán votos por correo que lleguen más allá del día de la elección, pero lo cierto es que si los porcentajes son muy parejos, muchos estados se irán a dormir sin saber quien es el ganador. Los demócratas dicen que Trump puede llegar a declararse ganador en estados en los que aún falten muchos votos por escrutar, o que no concederá en otros donde la ventaja sea indescontable. Trump no responde a eso, pero sí denuncia irregularidades no comprobadas en el voto por correo.
¿Cuándo empezarán a saberse los resultados?
Alrededor de la hora 20 estarán los primeros datos de un estado clave: Georgia. Si Trump pierde allí, todo quedará muy cuesta arriba y temprano todo empezará a tomar color azul demócrata. Recuerden: para Trump es una pelea de supervivencia donde no puede dejar escapar casi nada de lo que está parejo. Media hora después se conocerá Ohio, que también está cabeza a cabeza y que Trump no puede perder.
A las 21 se conocerán los primeros datos de dos estados clave: Florida y Pensilvania. En Florida serán rápidos, pero en Pensilvania pueden demorar bastante porque tiene muchos votos por correo llegando en los días. Si Trump se anota Georgia, Ohio y Florida, una posible indecisión en Pensilvania adquirirá ribetes dramáticos.
A las 22 entra otra tanda importante: Arizona, Michigan, Minnesota y Texas. Si Trump no se anota Arizona y Texas, no hay partido. Pero todo puede demorarse si hay paridad.
Todo está dado para una noche de comerse las uñas.
La agenda de resultados
21:00 Georgia, Indiana, Kentucky, Carolina del Sur, Vermont, Virginia.
21:30 Carolina del Norte, Ohio, West Virginia.
22:00 Alabama, Connecticut, Delaware, DC, Florida, Illinois, Maine, Maryland, Massachusetts, Mississippi, Missouri, New Hampshire, New Jersey, Oklahoma, Pensilvania, Rhode Island, Tennessee.
22:30 Arkansas.
23:00 Arizona, Colorado, Kansas, Luisiana, Michigan, Minnesota, Nebraska, Nuevo Mexico, Nueva York, Dakota del Norte, South del Sur, Texas, Wisconsin, Wyoming.
00:00 Iowa, Montana, Nevada, Utah.
01:00 California, Idaho, Oregon, Washington.
2:00 Hawaii.
3:00 Alaska.
(En negrita los estadios bisagra).