Una década después, un segundo tren de apertura comercial echa humo en la vecindad. No ha llegado aún. Pero si pasa por Uruguay no hay que perderlo, como hicimos en 2006 cuando el primer gobierno de Tabaré Vázquez rechazó un tratado de libre comercio que nos ofrecía Estados Unidos. Actuó bajo presión ideológica de sectores del Frente Amplio y oposición de los socios mayores del Mercosur. Ambos obstáculos se han atenuado ahora por la necesidad de reactivar una economía estancada, imperativo que impone salir a buscar no solo inversiones sino también TLC bilaterales, por fuera del Mercosur.
No perder el tren otra vez
Una década después, un segundo tren de apertura comercial echa humo en la vecindad. No ha llegado aún