Sacarse una selfi es algo tan efímero como el tiempo que lleva presionar el obturador en un smartphone. Antes, cuando el espacio para almacenarlas era limitado, cada foto era pensada con detenimiento. Hoy, una cara de aburrimiento en clase, un amigo con el que nos cruzamos todos los días o la comida que estamos degustando son excusa suficiente para ser los modelos de una foto.
Por selfis más seguras
¿Cuánto tiempo pasa entre que decide sacarse una autofoto y la publica en alguna red social? Hoy podría parecer algo normal, pero estos problemas demuestran que es pertinente pensar un poco antes de hacerlo