Fútbol > EL TAPADO DE LA FECHA

Rea, el menor de la clase

No había debutado y con 18 años inició el curso de técnico en una clase en la que es el más joven y tiene de compañero a Eguren; hace cuatro meses que juega en Danubio y en agosto se recibe de DT

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03 de abril de 2018 a las 05:00

Con apenas 18 años Martín entró a la clase. Miró a su alrededor y sus compañeros lo duplicaban en edad. Allá a la distancia divisó una cara conocida. Era uno de los campeones de América con la selección: Sebastián Eguren.

Martín, con timidez propia del que es el menor del grupo, abrió el cuadernito y empezó a tomar nota.

El sorteo no lo había favorecido para hacer el curso de preparador físico y ahí estaba, como jugador de Danubio, iniciando una nueva aventura: recibirse de entrenador. Caso curioso el de Martín Rea. Está por recibirse de técnico y hace poco más de un mes que debutó en la Primera de la franja.

Hijo de un arquitecto y una ama de casa que ayuda al padre con las cuentas, Rea es un caso atípico en el fútbol uruguayo.

Jugó de lateral derecho en el baby fútbol del club Náutico. Terminaba de jugar la Liga Interbalnearia cuando lo invitaron a probarse en Danubio. Llegó al Complejo Del Campo una tarde con el bolsito. Quedó y a la semana lo ficharon. Corría por el lateral cuando un par de compañeros se lesionaron y lo metieron en el centro de la zaga. No abandonó más el puesto. Como tampoco su inquietud, fomentada por la familia, de continuar preparándose.

"Mis padres siempre me dijeron que se termina el fútbol y me quedan 40 años para vivir y que tengo que estudiar. Si no tengo suerte con el fútbol tengo una base para seguir haciendo otras cosas", contó el joven zaguero de Danubio a Referí.

Y con las cosas claras Martín Rea comenzó a trepar la escalera por las divisiones formativas. Sin apuros.

"Mi papá me dijo una vez: 'Martín, vos podés hacer otras cosas, pero ¿por qué te levantás todos los días temprano? Porque te apasiona el fútbol. Bueno metele a esto que es lo que te gusta". Y es la verdad, yo no me levanto pensando 'pah tengo que ir a correr', no, me levanto con ganas de ir a entrenar porque es lo que me gusta. Soy un privilegiado".

El técnico-jugador

Martín cuenta su particular historia. "Terminé el liceo y me había anotado en el Isef y como es por sorteo tuve unos problemas y no pude estudiar. Entonces arranqué el curso de entrenador. Eso fue en agosto de 2016, cuando yo jugaba en las divisiones juveniles de Danubio. Y en agosto terminó el curso de técnico. Así que voy a ser el técnico adentro de la cancha (risas). Está bueno porque obviamente que en un futuro quiero serlo pero hoy en día el estudio me abre la cabeza. Más allá de jugar hay que tener la cabeza ocupada en otra cosa", comentó a Referí.

Compañero de Eguren

Rea dice que tiene compañeros de 30, 40 y hasta 50 años. "Tengo exjugadores de compañeros como el Seba Eguren, que está terminando el curso, el Guille Maidana, el Bocha Santín, hay varios exjugadores".

Y cuenta que enseguida hizo migas con Eguren, que dos por tres lo lleva al curso.

"Sí, Eguren a veces me lleva al curso, hablamos bastante y cuando hay un trabajo nos ponemos juntos. Tremenda gente el Seba", dice Rea.

El chico no oculta que intenta "robarle" conceptos y cosas a Eguren. "Al Seba obviamente que trato de sacarle cosas. En la clase comparte con el docente, hay un intercambio y ahí uno aprende y en la corta te tira datos, conceptos, y con esa gente uno aprende, porque jugó muchos años en la selección y en Europa. Tiene muchas anécdotas de la selección".

Martín dice que le pregunta por aspectos vinculados a la interna de la celeste. Por las estrellas Suárez y Cavani. Y más enfocado en su futura tarea, pregunta cómo se maneja Tabárez en distintas situaciones.

"Le pregunto de situaciones, de manejo de grupo, como lo hacía el Maestro, como era como técnico, como planificaba los partidos".

El año pasado Martín Rea fue ascendido al primer equipo. El técnico era Gastón Machado. "Pero fue porque algunos zagueros se habían lesionado y fue para poder completar los entrenamientos pero yo seguía en Tercera. Por octubre me hicieron contrato y quedé habilitado para jugar en el primero. De todos modos no me llamaron. Nos fuimos de vacaciones, asumió Pablo Peirano y un día me avisaron que tenía que ir a hacer la pretemporada con el primero".

Se entraba en los últimos 15 minutos en la cancha de Racing cuando Sergio Felipe vio la roja. Y escuchó los desperados gritos de su técnico que lo requería. ¡A la cancha! El partido estaba 1 a 1. "Cuando fui corriendo a pedir el cambio me invadieron los nervios y la ansiedad. Entré, no toqué la pelota y anotamos el segundo gol. Se me pasó todo", recordó de su debut en primera.

El camino recién comenzó. Martín tiene las cosas claras. "Tengo una familia que siempre me inculcó los valores y el respeto, estudiar, tener siempre la cabeza bien puesta en todo sentido". Ya se recibió de jugador. En pocos meses se recibirá de entrenador.

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