El número de propiedades en alquiler en las principales ciudades del país desciende día tras día. Conseguir precio en pesos es una quimera. Al mismo tiempo que el mercado se achica y la crisis habitacional se expande, la política no da respuestas. La avanzada de la oposición en diputados para reformar la ley de alquileres sin tener garantizado su aprobación en el Senado dejó la situación para inquilinos y propietarios peor de lo que estaba hace 15 días.
Tras la reunión plenaria de Comisiones que se llevó adelante en el comienzo de esta semana las posibilidades de darle un tratamiento rápido al texto que logró la media sanción de Diputados se evaporó. La única certeza que por ahora le da la política a inquilinos y propietarios es que la incertidumbre continuará.
Desde la media sanción de la ley de alquileres hasta el día de hoy todo fue peor en el mercado inmobiliario. La incertidumbre sobre la ley que regirá los destinos de bueno parte de la población que no tiene acceso a un techo propio terminó por desmantelar las ofertas de alquileres en pesos en buena parte del país, y sobre todo en los centros urbanos.
Más allá de los rumores sobre supuestas negociaciones entre el oficialismo y la oposición para aceitar el tratamiento de la norma, lo cierto es que no hay acuerdo político para avanzar. Juntos por el Cambio apostaba a sumar a los bloques del peronismo disidente, pero por ahora no tuvo éxito.
La postura del Frente de Todos era conocida y se explicitó en el plenario de Comisiones del martes. La sorpresa para la oposición llegó desde el bloque Unidad Federal que anunció ayer formalmente que presentará un dictamen propio. La decisión del peronismo disidente, por ahora, da por tierra con la intención de Juntos por el Cambio de darle sanción a la norma en el Senado.
“Así como está no la vamos a acompañar”, dijo el senador jujeño Guillermo Snopek y pareció sepultar toda chance de triunfo opositor en la Cámara alta. Pero esto es política y todo puede pasar.
Por ahora lo números le dan la espalda a Juntos por el Cambio que cuenta con 34 votos de los 37 necesarios para aprobar el texto que viene de la Cámara baja. A las voluntades propias sólo pudo sumar al rionegrino Alberto Weretilnek, un dirigente siempre dispuesto acompañar los cambios de humor de la política.
Desde Unión Federal, el bloque minoritario que se quedó con la llave de la mayoría en el Senado, presentarán proyecto propio. “Una propuesta superadora”, señalan sus asesores.
Desde el Frente de Todos los cuestionamientos son varios. Ya fueron públicos durante el debate en Diputados. Sin embargo, hay un punto donde el oficialismo no está dispuesto a ceder y es en el plazo de los contratos.
Más allá de los números y de las posibilidades de conseguir una victoria en el recinto, Juntos por el Cambio intentó que se firmara dictamen en la primera reunión plenario de Comisiones. Finalmente se impuso la voluntad del resto de los bloques y el debate se extenderá por lo menos un par de semanas para escuchar a las partes.
La demora impacta en el mercado de alquileres. No hay duda. A la hora en endilgar responsabilidades desde el oficialismo apuntan a Juntos por el Cambio. “Forzaron la aprobación de un dictamen de minoría sólo para mostrar músculo político, si la ley hubiera conseguido un consenso amplío en Diputados no se hubiera trabado en el Senado”, explica una de las mujeres que mejor entiende el juego de las mayorías y minorías en el Congreso y que trabaja para el oficialismo.