Secretario de DD.HH. reclama más penas alternativas y menos cárcel
"No me gustan las cárceles, no resuelven nada", dijo Javier Miranda
El secretario de la oficina de derechos humanos de Presidencia, Javier Miranda, entiende que el sistema penal uruguayo debería aplicar muchas más penas alternativas a la prisión, y que la privación de libertad tendría que estar reservada para
delitos graves como el homicidio. A juicio del jerarca de gobierno, no todos los delitos violentos, como la rapiña, tiene que derivar en la prisión del delincuente. "No me gustan las
cárceles para nadie, tampoco para el botija que le arrebató la cartera a la señora mayor en la calle. La cárcel no resuelve nada", dijo Miranda en una entrevista con el programa Quién es Quién, que se emitió el jueves en Diamante FM y Canal 5.
En el diálogo con el periodista Gustavo Vaneskahian, el director de derechos humanos admitió que no tiene "ningún problema" en admitir que su planteo implique que la mayoría de los delitos no sean castigados con cárcel para el delincuente. A continuación parte de la entrevista:
¿Y qué hace con las personas que delinquen?
Las someto a sanción penal, no tengo duda, pero la sanción penal no tiene por qué ser siempre la privación de libertad. De ninguna manera.
¿Reservaría entonces la cárcel para casos muy extremos?
Por supuesto. Y el planteo es el mismo: ¿por qué no la pena de muerte?
Pero tenemos mecanismos en nuestra legislación que nos permite aplicar penas alternativas a la privación de libertad y las aplicamos muy poco, y sobre todo cuando tenemos déficit en las capacidades de reinserción social que tiene el sistema de privación de libertad.
¿Para qué delitos reservaría la cárcel?
No lo sé. El problema con la sanción penal es que tiene que cumplir una función de mensaje a la población de tal manera que la víctima no se sienta con la tentación de ir a la venganza privada. La sanción penal está pensada en la tradición ilustrada, como una forma de sustraer y bajar la violencia en la sociedad. Fuera de un sistema penal, si a mí me pegan, yo pego. Que no es ley de Talión, que es de proporcionalidad. Es justamente la eliminación de la venganza la que provoca el sistema institucional penal. La pena entonces no puede ser tan irrisoria que para la víctima sea ofensiva. Para un robo de gallinas la privación de libertad es un disparate. Ahora, para un homicidio doloso no parece que 10 días de trabajo comunitario sea una sanción adecuada. Creo que vale la pena rediscutir eso.
Con su planteo la mayoría de los delitos quedarían sin cárcel
Sí, no tengo ningún problema.
¿Y cómo controla a esa gente?
¿Por qué la tengo que controlar? Si yo no controlo a las personas, yo controlo los actos de las personas. No se trata de controlar gente.
¿Y no se vuelve más violenta la sociedad?
Ah, yo creo que no. ¿Esta sociedad es más segura con 11 mil presos que hace 10 años con 7 mil? No es mas segura, es mentira. Es falso. Además, eso está definitivamente estudiado. Los sistemas de mayor reclusión penal no son más seguros que los de menor represión penal. No es cierto
Quizá algunas personas piensen que a usted nunca lo robaron
A mí me han robado.
¿Y no sintió que esa persona tendría que estar presa?
Me da una rabia enorme. No quiero ponerme dramático, pero me mataron a mi viejo y se lo llevaron clandestinamente, y me enteré 25 años después, y no fui a buscar a quien lo mato. La venganza no es una buena cosa.
Dictadura y perdón
Javier Miranda abordó el tema de la reclusión en la entrevista después de ser consultado acerca de la posibilidad de liberar a presos muy mayores de edad para que cumplan el resto de su pena en el domicilio. Se trata de aquella idea que planteó públicamente el expresidente José Mujica (2010-2015) pero que nunca se llevó adelante. El secretario de derechos humanos se mostró a favor de la idea, aunque antes se debería discutir, aclaró.
"Es una respuesta problemática. A mí no me gustaría que ningún viejo se muera en la cárcel. Eso no quiere decir dar vuelta la página. Las páginas se dan vuelta cuando se lee", dijo. "Las razones humanitarias son de enorme peso, incluso con personas con las que tengo el mayor grado de diferencia. La función de la sanción penal es un mensaje a la sociedad pero no puede convertirse de ninguna manera en una tarea antihumanitaria. Eso es un error del sistema penal. El sistema penal nunca puede ser un sistema de castigo a la persona en mayor medida de lo que sea útil para el delincuente y para la proyección de la sociedad", agregó.
Miranda contó finalmente que sabe quien mató y quien mandó matar a su padre, el militante comunista Fernando Miranda, asesinado en dictadura (1973-1985), de quien se hallaron los restos en tras las excavaciones en el Batallón 13 en 2006.