Por Blasina y Asociados, especial para El Observador
El mercado local de soja se ve más afectado por las consecuencias de las lluvias –se suman a los pobres rendimientos– que por lo que sucede en Chicago, donde los futuros han perdido algo de terreno, operando en un rango acotado. Pensando en los cultivos de invierno, hay firmeza en los valores del trigo en el mundo y –cuando pare de llover– habrá humedad asegurada para la siembra.
En la plaza local es limitado el volumen de negocios y se da particularmente por lotes chicos, para cubrir faltantes de productores que no pueden cumplir. Las lluvias le dan el toque final a una cosecha muy mala en rendimientos, esperando que pare el agua para ver la situación de los cultivos.
En general, las sojas estaban muy desparejas en la misma chacra y eso se trasladó a un porcentaje relativamente alto de mercadería que tuvo que ir a prelimpieza antes de las lluvias. El problema es que había cultivos que no llegaban a estar listos para cosecha, con otros con riesgo de desgrane.
Con escaso volumen ingresado a plantas, se siente la presión porque comienzan a llegar más barcos. Y eso hace que se puedan pagar precios con premios sobre Chicago que están por arriba de los valores a los que se cerraron los barcos.
En Chicago la soja ha retrocedido en los últimos días, aunque ayer sobre el último tramo de la operativa rebotó por noticias que podrían ser positivas desde China.
El principal factor de sostén es la firmeza en el mercado de la harina. Esto se debe a la menor oferta en Argentina –el principal exportador mundial del subproducto– que eleva los márgenes de molienda.
Ayer sobre el cierre de mercado medios estadounidenses indicaron que este viernes habría anuncios positivos tras las reuniones entre una delegación de alto nivel enviada por Washington a Beijing. Uno de los principales factores para la soja es la incertidumbre sobre si China impondrá tarifas a la soja estadounidense. En los hechos eso ha hecho que los importadores chinos casi no estén comprando soja desde Estados Unidos.
Un factor adicional es la devaluación de las monedas locales, tanto en Brasil como en Argentina, frente al dólar, lo que hace más competitiva la oferta.
Un tercer factor que irá ganando importancia es el clima en Estados Unidos. Hasta ahora la siembra de maíz y trigo de primavera venían retrasadas respecto al promedio de los últimos años. Y si eso se mantiene puede significar área que pueda pasar para la soja.
Cereales más firmes
Mientras la soja se debilitó moderadamente en Chicago, los futuros del trigo se afirmaron gracias a las preocupaciones por la condición del cereal en Estados Unidos. Además, en regiones del Mar Negro se frenaron las lluvias y un clima seco dificulta y pone en duda la siembra en Australia.
El contrato diciembre del trigo Chicago –referencia para la cebada en Uruguay– operaba a la hora 15.10 de ayer a US$ 208,7 por tonelada. A estos valores se puede cerrar cebada para este año. Las referencias locales y regionales para diciembre-enero para el trigo se ubican de US$ 180 a US$ 190 por tonelada.